Boquillas impresas en 3D para instrumentos de metal/viento

Boquillas

Poco a poco, como llevamos meses viendo, la impresión 3D prácticamente está llegando a todos los mercados. En esta ocasión lo hace, gracias a la colaboración entre David Muñoz, profesor del Conservatorio de Música de Gijón y la empresa Triditive, para crear lo que pueden ser las primeras boquillas para instrumentos de viento/metal del mundo. Antes de continuar, y a pesar de que los autores aseguran que están trabajando en soluciones para llegar a más instrumentos, estas boquillas tan sólo han sido desarrollados para tubas (instrumento musical que puedes ver sobre estas líneas).

Según el propio David Muñoz:

La impresión 3D es un proceso de fabricación donde un diseño 3D que tenemos en el ordenador se divide en capas muy finas que serán luego impresas una sobre otra con el material seleccionado. Esto permite la fácil generación de geometría complejas y productos totalmente personalizados. Este proceso de creación siempre ha generado mucho interés en mí, ya que son evidentes las grandes aplicaciones que esta tecnología tiene en la música y su enseñanza.


Gracias a estas ideas no es de extrañar que, de una forma u otra, el profesor David Muñoz entrase en contacto con Triditive, actualmente un referente en impresión 3D mediante tecnología FDM (Depósito de Hilo Fundido por sus siglas en inglés) en Asturias. Gracias a esta colaboración han llegado al mercado las primeras boquillas personalizadas de tuba fabricadas mediante tecnologías de impresión 3D. Como detalle, comentarte que para la creación de estas boquillas se ha utilizado ingeniería inversa lo que ha dado como resultado que se puedan crear boquillas de diferentes medidas para tubas que pueden ser adaptadas a cada persona.

Según ambos colaboradores, próximamente se dedicarán a probar diferentes materiales para comprobar qué ofrece cada uno de ellos y cuál es el más indicado para según que tipo de artista. Por otro lado, tenemos el tema de costes ya que este tipo de boquillas, en lugar de los 100 euros que suele costar una en cualquier tienda de música, reducen su precio hasta los 30 euros, algo que seguro hará que más de un amante de la música esté mucho más predispuesto a interesarse en este desarrollo.

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