Chitosán, un bioplástico para impresión 3D

Chitosán

Muchas son las empresas que prácticamente todas las semanas nos hablan sobre nuevos materiales disponibles para ser utilizados en nuestros trabajos de impresión 3D, un tema utilizado con mucha frecuencia es la creación de estos materiales a partir de materias primas de origen biológico. En este camino hoy quiero presentarte un nuevo rival bastante peculiar para el PLA que, como seguro sabrás, se saca del maíz, caña de azúcar u otras plantas similares pero que suele ser poco flexible y menos resistente que esta nueva generación de materiales.

Una de estas sustancias que están llamadas a sustituir al PLA es el quitosano, también conocido como chitosán, un material plástico que, según sus descubridores, cumpliría con todos los requisitos básicos de elasticidad, resistencia, es biodegradable y sobre todo, un punto más que interesante, mucho más económico de producir por lo que debería también ser más económico para el consumidor final que es el que verdaderamente va a trabajar con él.


Entrando un poco más en detalle, nos encontramos con que el chitosán es uno de los materiales orgánicos más abundantes de la tierra presente, por ejemplo, en los caparazones de insectos y crustáceos, no obstante es usado comúnmente para ayudar en el crecimiento de plantas o para la coagulación de casernas de leche y producción de quesos “light“. En cuanto a su utilización en el mundo de la impresión 3D, destacar que el chitosán podría servir para la creación de, en medicina, vendajes y férulas personalizadas con efectos procoagulantes y antihemorrágicos.

Uno de los principiales investigadores del chitosán es un científico español, concretamente Javier Fernández, una eminencia en este campo que ha estado trabajando, entre otros centros, en la Universidad de Barcelona, el MIT, el Wyss Institute de Harvard o en la Universidad de Tecnología y Diseño de Singapur, centro en el que actualmente está integrado. Entre sus trabajos más relevantes, destacar la creación del Shrilk, un material creado a base de chitosán y seda que en National Geiographic y Scientific American no dudaron en catalogar como de supermaterial.

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