NVIDIA planea recuperar la GeForce RTX 3060 para aliviar la escasez de GPUs

  • La crisis de precios y suministro de memoria RAM y GPUs empuja a NVIDIA a reactivar la RTX 3060.
  • Se espera el regreso de alguna variante de la RTX 3060 durante el primer trimestre, aunque el modelo concreto no está confirmado.
  • La RTX 3060 sigue siendo una opción sólida para jugar a 1080p y 1440p, especialmente en equipos con DDR4.
  • El uso de memoria GDDR6 y procesos maduros de fabricación la sitúa al margen de la presión de la IA y de los nodos más demandados.

Tarjeta gráfica NVIDIA GeForce RTX 3060

El contexto actual del hardware para PC, marcado por una fuerte tensión en el mercado de la RAM y las tarjetas gráficas, está empujando a la industria a mirar atrás para poder seguir vendiendo equipos a precios razonables. En ese escenario, todo apunta a que NVIDIA se prepara para traer de vuelta la GeForce RTX 3060, una GPU de gama media muy conocida que todavía ofrece un rendimiento más que digno para jugar.

Diversas filtraciones coinciden en que la compañía habría decidido retomar la producción en masa de esta tarjeta como respuesta a la escasez y al encarecimiento de componentes, especialmente la memoria. La RTX 3060 encaja bien en la estrategia de montar PCs nuevos con tecnología probada, algo que en España y en el resto de Europa puede ayudar a mantener vivo el mercado del gaming en PC sin disparar el presupuesto.

Por qué NVIDIA recurriría de nuevo a la GeForce RTX 3060

GPU NVIDIA RTX 3060 en relanzamiento

El auge de la inteligencia artificial ha alterado por completo las prioridades de producción de los grandes fabricantes de chips. Una parte importante de las obleas y de la memoria de última generación se destina ahora a centros de datos y soluciones de IA, dejando al mercado doméstico y al PC gaming con menos stock disponible y precios claramente al alza.

En este contexto, varios reportes señalan que NVIDIA habría optado por recuperar la serie GeForce RTX 3060 durante el primer trimestre, con el objetivo de reforzar la oferta en la gama media, que sigue siendo la más demandada por los jugadores. Esta decisión encajaría con la necesidad de ofrecer productos más asequibles frente a las GPUs de gama alta actuales, cuyos precios se han disparado.

La GeForce RTX 3060, lanzada originalmente en febrero de 2021, era una de las gráficas más populares del catálogo de NVIDIA y, según estas informaciones, volvería a las fábricas tras haberse anunciado el fin de su producción en torno al verano de 2024. La idea no es apelar a la nostalgia, sino aprovechar un diseño ya amortizado para contener costes y estabilizar el suministro.

Uno de los puntos clave está en que la RTX 3060 utiliza memoria GDDR6 fabricada mediante procesos maduros, que no compiten de forma directa con los nodos avanzados más demandados por la IA. Esto la convierte en una candidata interesante para volver a fabricarse sin tensionar aún más la cadena de suministro.

Qué variante de la RTX 3060 podría volver a las tiendas

La gran incógnita es qué versión específica de la RTX 3060 se reactivará. La familia incluye varios modelos: la variante estándar con 12 GB de memoria GDDR6, ediciones recortadas con 8 GB e incluso configuraciones con 6 GB de VRAM, además de la más potente GeForce RTX 3060 Ti con 8 GB.

La filtración más repetida procede del leaker @hongxing2020, conocido en el entorno de NVIDIA por adelantar con bastante acierto movimientos previos de la compañía. Según su información, la producción volvería a ponerse en marcha durante el primer trimestre de 2026, después de haber cesado a finales de 2024, aproximadamente tres años después del inicio del ciclo de fabricación original.

Sin embargo, no hay confirmación oficial por parte de NVIDIA, y las fuentes no detallan si el regreso afectará solamente al modelo de 12 GB, al de 8 GB o a ambos. El mensaje filtrado es escueto y no entra en detalles sobre especificaciones, mercados prioritarios o calendario de distribución concreto en Europa.

La opción de recuperar la versión estándar de 12 GB de GDDR6 y bus de 192 bits sería la más interesante para el usuario exigente, ya que es la configuración que mejor rinde en juegos actuales a 1080p y 1440p. Por su parte, la edición de 8 GB reduce el bus de memoria a 128 bits y baja la cantidad de VRAM, lo que provoca una caída de rendimiento que puede rondar hasta un 17% en función del título y la configuración.

Precisamente por esta diferencia, algunos analistas apuntan que, si el movimiento de NVIDIA está motivado sobre todo por la crisis en el mercado de la RAM y los costes de producción, podría resultar más rentable reactivar el modelo de 8 GB, más barato de fabricar aunque menos atractivo para los jugadores que apuntan a calidades altas.

Características técnicas y rendimiento actual de la RTX 3060

Desde el punto de vista técnico, la GeForce RTX 3060 se basa en la arquitectura Ampere, una generación que, aunque ya no es la más reciente, mantiene un buen equilibrio entre consumo, prestaciones y soporte de tecnologías modernas. En su versión estándar de 12 GB, la gráfica integra 3.584 shaders, 112 unidades de texturizado (TMUs), 48 ROPs, 112 núcleos tensor y 28 núcleos RT, todo ello acompañado de un bus de 192 bits y memoria GDDR6.

Con estas especificaciones, la RTX 3060 de 12 GB ofrece un rendimiento que se sitúa ligeramente por debajo de una GeForce RTX 2070 SUPER, pero con la ventaja del soporte completo de tecnologías como el trazado de rayos de segunda generación y el escalado mediante NVIDIA DLSS. La versión de 8 GB, pese a compartir recuento de shaders, se ve penalizada por el recorte en el bus y la memoria, acercándose más a una RTX 2060 SUPER en términos de rendimiento bruto.

En la práctica, esto significa que la RTX 3060 sigue siendo muy competente para jugar en 1080p e incluso 1440p con ajustes altos o muy altos en la mayoría de títulos actuales, especialmente si se combina con DLSS para aligerar la carga de trabajo. Para jugadores de PC que no quieren o no pueden dar el salto a la gama 40 o 50, esta tarjeta continúa siendo una opción sensata.

La situación del mercado, con GPUs de gama alta que llegan a costar varios miles de euros, refuerza el papel de la RTX 3060 como alternativa relativamente asequible. Frente a modelos como la RTX 5090, cuyo precio se dispara muy por encima del presupuesto medio de un usuario doméstico europeo, recuperar una gráfica de gama media conocida puede mejorar la imagen de la marca y ampliar el abanico de opciones reales de compra.

Además, en plataformas como Steam, las variantes de la RTX 3060 han llegado a situarse entre las GPU más utilizadas, lo que demuestra que, a pesar de los años, sigue siendo una pieza clave en muchos equipos de gaming, tanto nuevos como actualizados.

Impacto en el mercado de PCs montados y en Europa

La posible vuelta de la RTX 3060 encaja con una tendencia que ya se está viendo en el mercado: el lanzamiento de PCs preconfigurados basados en hardware de generaciones anteriores para mantener precios más contenidos. Muchos fabricantes están apostando por procesadores Intel Core de 12ª, 13ª o 14ª generación y por la serie AMD Ryzen 5000, combinados con memoria DDR4 en lugar de DDR5, que continúa siendo más cara.

En este tipo de configuraciones, especialmente populares en grandes superficies y tiendas online europeas, una GPU como la RTX 3060 encaja a la perfección para construir equipos equilibrados. No compite en la franja de rendimiento extremo, pero sí ofrece potencia suficiente para la mayoría de jugadores, con un coste mucho más asumible para el bolsillo medio en España y en el resto de la Unión Europea.

Un ejemplo de esta línea de producto lo representa el tipo de PC de sobremesa ya visto con modelos como el MSI Infinite E1, equipado con procesadores de gama media, 16 GB de RAM DDR4 y tarjetas gráficas de la familia RTX 30 en pleno 2026. Este enfoque se centra en ofrecer ordenadores que “cumplen” sin aspirar a récords, pero que resultan fiables tanto para trabajar como para jugar.

El hecho de que la RTX 3060 se apoye en GDDR6 y no en memorias de última hornada reduce además el riesgo de nuevas tensiones de suministro. Al no requerir los nodos punteros que se disputan los grandes centros de datos, es más sencillo asegurar un nivel de producción suficiente para surtir a integradores y distribuidores europeos sin desviar recursos de las soluciones profesionales de IA.

En un mercado donde muchos usuarios se resisten a renovar sus equipos por los precios actuales, la reaparición de la RTX 3060 podría facilitar la venta de PCs “asequibles” de nueva generación, reforzando una gama media que se ha ido quedando algo desatendida frente al continuo protagonismo de las GPUs tope de gama.

Relación con la crisis de la RAM y la producción de memoria

La posible decisión de NVIDIA no puede separarse de la crisis que atraviesa el mercado de la memoria RAM. La transición a DDR5 está siendo más lenta de lo esperado para muchos usuarios domésticos, principalmente por cuestiones de precio, mientras que la demanda de memoria para centros de datos y sistemas de IA no deja de crecer.

En este escenario, algunos fabricantes, como Samsung, han tenido que replantearse sus planes de abandonar la producción de DDR4. Aunque se llegó a anunciar el fin de esta memoria para finales de 2025, el incremento de los precios y una demanda que se mantiene alta han llevado a prolongar su fabricación, al menos durante todo 2026, con la posibilidad de extenderla si sigue siendo rentable.

La estrategia de relanzar la RTX 3060 se apoyaría precisamente en esta convivencia prolongada entre DDR4 y DDR5. Muchos equipos nuevos seguirán utilizando plataformas con DDR4, y una tarjeta de gama media que explota GDDR6 fabricada en procesos asentados encaja tanto en coste como en disponibilidad.

Además, el hecho de que la RTX 3060 emplee memoria que no se solapa con la utilizada en GPUs de última generación destinadas a inteligencia artificial o HPC ayuda a aliviar la presión sobre la cadena de suministro. Se trata de aprovechar líneas de producción maduras, con menores costes de depreciación y mejor ajuste de márgenes, algo clave en un momento en el que la rentabilidad de los chips avanzados se ve condicionada por los altos gastos operativos.

También se ha mencionado que, mientras se rumorea una reducción en la producción de GPUs de la serie 50, el regreso de la 3060 permitiría mantener el volumen de ventas y, al mismo tiempo, ofrecer una alternativa mejor percibida por el público general, preocupado por la posible subida de precios tanto de la RAM como de las tarjetas gráficas más modernas.

Qué puede esperar el usuario europeo si la RTX 3060 vuelve

Si los rumores se confirman y NVIDIA reactiva la producción de la RTX 3060, los consumidores en España y en Europa podrían encontrarse con una nueva oleada de equipos premontados y tarjetas ensambladas por socios con esta GPU como eje central. Hablamos de configuraciones pensadas para jugar de forma cómoda sin entrar en el terreno de la gama alta, con un coste orientado a un perfil de usuario medio.

Es previsible que los fabricantes de ensamblados apuesten por combos de CPU de generaciones previas, RAM DDR4 y RTX 3060 para mantener precios más bajos que los PCs con hardware completamente de última generación. Este enfoque, muy habitual en cadenas y tiendas online europeas, permite aprovechar componentes ya amortizados, reduciendo el impacto de la escalada de costes en nodos y memorias avanzadas.

Para quienes quieran actualizar su torre y no reemplazar todo el equipo, una hipotética vuelta de la RTX 3060 a los escaparates europeos significaría mayor variedad de tarjetas de gama media disponibles, y posiblemente la normalización de precios en ese segmento, siempre que el stock sea abundante. No obstante, sin anuncio oficial, es pronto para hablar de tarifas concretas o de promociones locales.

En cualquier caso, el enfoque parece claro: reutilizar un diseño conocido y muy extendido que sigue rindiendo bien, apoyarse en memorias y procesos maduros, y dar algo de oxígeno a quienes necesitan renovar GPU pero no quieren pagar el sobreprecio de la gama más avanzada. La clave estará en ver si NVIDIA opta por impulsar la variante de 12 GB, más equilibrada, o si prioriza el modelo de 8 GB para reducir costes de fabricación.

Todo este movimiento se produce en un momento en el que el mercado del PC gaming intenta adaptarse a la presión de la IA, al encarecimiento de la memoria y a una oferta de GPUs muy centrada en la gama alta. En ese contexto, la vuelta de la GeForce RTX 3060 se perfila como una maniobra pragmática para reforzar la gama media, ofrecer equipos más asequibles basados en DDR4 y GDDR6, y aprovechar una arquitectura Ampere que, pese a los años, sigue teniendo mucho que decir en los escritorios de España y del resto de Europa.