
La comodidad sobre el sillín se ha convertido en uno de los grandes quebraderos de cabeza para muchos ciclistas, sobre todo cuando se trata de mantener una postura exigente durante horas, sea entrenando o compitiendo. Un apoyo mal resuelto no solo resta rendimiento, también puede provocar molestias recurrentes y hacer que cualquier ruta larga se haga eterna.
Con ese contexto de fondo, la marca de componentes de Shimano, PRO, ha dado un paso más dentro de su gama de sillines cortos con el lanzamiento del PRO Stealth 3D, un modelo que combina un diseño muy aerodinámico con datos biomecánicos reales y un acolchado impreso en 3D. El objetivo no es otro que ofrecer la versión más cómoda hasta la fecha de la familia Stealth sin renunciar a su carácter claramente deportivo.
Un sillín pensado para posiciones agresivas sin castigar el confort
En la gama Stealth, PRO lleva años apostando por sillines de punta corta y canal central amplio para favorecer posiciones adelantadas y eficientes, muy habituales entre ciclistas de carretera, triatletas o quienes utilizan cabras de contrarreloj. El nuevo Stealth 3D mantiene esa filosofía, pero introduce una capa extra de refinamiento centrada en el confort prolongado.
La marca incide en que la comodidad sostenida es clave para que el ciclista pueda mantener una postura agresiva sin ir cambiando continuamente de posición para aliviar presiones. De ahí que el desarrollo del PRO Stealth 3D se haya apoyado en sesiones de bike fitting y en mediciones específicas de mapeo de presión, recogidas en condiciones reales de uso.
En la práctica, el sillín está orientado a quienes pedalean a menudo en posición muy adelantada, por ejemplo en tramos llanos rápidos, puertos a ritmo alto o competiciones sobre terreno exigente. Eso sí, la propuesta de PRO no se limita al rendimiento puro: la marca reconoce que muchos usuarios están dispuestos a asumir unos gramos extra si la ganancia de confort es significativa, algo especialmente relevante en rutas largas por carreteras rotas o adoquinadas tan presentes en Europa.
Gracias a esta mezcla de enfoque aerodinámico y amortiguación avanzada, el Stealth 3D se sitúa como una opción para ciclistas que buscan un sillín de alto rendimiento pero sin extremos, apto tanto para días de competición como para marchas cicloturistas de fondo.
Tecnología de impresión 3D aplicada al acolchado EPU
El rasgo que define al PRO Stealth 3D es su acolchado EPU impreso en 3D. Lejos de una espuma convencional, PRO ha recurrido a una estructura de malla generada mediante impresión 3D, en la que cada zona del sillín está configurada con una densidad específica en función del tipo de apoyo que se produce sobre ella.
Esta estructura se articula en tres áreas diferenciadas de malla. En la parte delantera, la zona de alta densidad busca dar soporte firme a los isquiones cuando el ciclista se inclina mucho hacia delante en una posición agresiva, típica de esfuerzos intensos o de rodar acoplado. En el área central, la densidad disminuye para repartir mejor el peso cuando se adopta una postura más erguida, reduciendo la aparición de puntos de presión localizados.
Por su lado, la zona trasera del sillín recurre a una densidad todavía más baja, algo que responde a dos razones principales: reducir el peso en una sección con menor contacto real y reforzar una estética más ligera y veloz. Dado que la parte posterior recibe menos carga cuando se pedalea, PRO ha priorizado aquí la ligereza y la continuidad visual del conjunto.
El patrón de la malla no es uniforme: el acolchado está formado por celdas hexagonales que actúan como pequeños amortiguadores. Estas celdas trabajan tanto de manera individual como conjunta, de modo que cada una puede deformarse para absorber vibraciones procedentes del firme, contribuyendo a disminuir el conocido road buzz que se nota especialmente en carreteras bacheadas o con adoquines.
En algunas áreas, este entramado hexagonal queda parcialmente visible, lo que refuerza la imagen tecnológica del sillín sin perder de vista la función principal: gestionar la presión y filtrar las irregularidades del terreno. Frente a las espumas tradicionales de EVA o PU, la impresión 3D permite afinar con mucha más precisión el comportamiento mecánico del acolchado, algo que en este modelo se ha aplicado directamente a partir de los datos de presión obtenidos en estudios reales.
Desarrollo basado en datos reales de ciclistas europeos
El proyecto del PRO Stealth 3D no se ha limitado a un ejercicio de laboratorio. PRO señala que se han utilizado mediciones de mapeo de presión realizadas durante sesiones de bike fitting con ciclistas de diferentes perfiles, junto con su feedback directo tras las pruebas. Este enfoque ha permitido identificar con precisión dónde se concentran las cargas y cómo varían según la postura y el tipo de terreno.
A partir de estos ensayos, se definieron las tres zonas de densidad de la malla, ajustando la firmeza y la capacidad de absorción de cada área. De este modo, el sillín está pensado para responder tanto al pedaleo en posición muy baja, como el que se adopta en rodillos finales o llanos con viento en contra, como a situaciones en las que el ciclista se incorpora algo más, por ejemplo en ascensiones largas o cuando el firme se vuelve más irregular.
La propia marca reconoce que, aunque muchos usuarios de la gama Stealth se encuentran cómodos con los modelos convencionales, existe un grupo de ciclistas que prioriza claramente el confort por delante del peso, sobre todo en pruebas de larga distancia, marchas cicloturistas o competiciones con tramos adoquinados, muy habituales en el norte de Europa.
En ese sentido, el Stealth 3D se dirige a quienes pasan mucho tiempo sentados sobre el sillín en carreteras en mal estado o con firme rugoso, así como a quienes entrenan en rutas largas de fin de semana en España u otros países europeos donde los baches o los parches en la carretera son el pan de cada día.
Desde PRO se subraya que la adopción de la impresión 3D no responde a una simple cuestión estética, sino a la posibilidad de personalizar con mayor detalle la respuesta del sillín en cada zona, algo que se refleja en una sensación de apoyo más homogénea sin renunciar a la eficiencia del pedaleo.
Diseño de la base, estructura y gestión de vibraciones
Más allá del acolchado, el PRO Stealth 3D conserva la base corta y ancha característica de la familia Stealth, con un amplio corte anatómico central. Esta geometría busca liberar presión en zonas sensibles, favorecer la circulación sanguínea y permitir al ciclista mantener posturas exigentes sin tantas molestias en la zona perineal.
La base está reforzada con carbono, lo que ayuda a mantener una buena rigidez estructural sin disparar el peso. PRO utiliza un diseño de triple puente, que sirve como soporte tanto para la malla 3D como para los raíles, logrando un conjunto estable y preparado para las cargas que se generan al pedalear fuerte sentado.
En la superficie superior, el sillín presenta un acabado con pequeños hoyuelos que contribuyen a mejorar la sujeción del ciclista, sobre todo cuando se rueda a alta intensidad o en tramos donde los movimientos sobre la bici son más bruscos. Este tipo de textura también puede ayudar a mantener la posición en jornadas calurosas, cuando el sudor tiende a hacer que el culotte se deslice con más facilidad.
La combinación de base rígida, canal anatómico y acolchado hexagonal impreso en 3D está pensada para filtrar gran parte de las vibraciones que suben desde el asfalto. Al trabajar cada celda como un pequeño resorte, se atenúa el traqueteo continuo que se siente en firmes deteriorados, algo que a la larga se traduce en menor fatiga muscular y menos sobrecarga en la zona lumbar y la parte alta del cuerpo.
En escenarios típicos de Europa, como etapas con tramos de pavé, carreteras rurales irregulares o descensos con asfalto muy parcheado, esta capacidad de absorción de vibraciones puede marcar la diferencia entre terminar la ruta con la sensación de haber ido cómodo o bajar de la bici con las manos y la zona de la pelvis más castigadas de lo deseable.
Versiones, anchos y pesos del PRO Stealth 3D
La gama PRO Stealth 3D llega al mercado en dos versiones principales para cubrir distintos perfiles de ciclista y presupuestos. Por un lado está la versión Team, con raíles de carbono, orientada a quienes buscan un conjunto lo más ligero posible. Por otro, la versión Performance, con raíles de acero inoxidable INOX, algo más pesada pero también más asequible.
En ambos acabados, el sillín se ofrece en dos anchos: 142 mm y 152 mm. Esta doble opción permite adaptarse mejor a distintas anchuras de isquiones, algo que suele determinarse mediante una medición específica, ya sea en una tienda especializada o en un estudio de bike fitting. Elegir el ancho correcto es clave para que el apoyo se reparta de forma adecuada y el potencial de comodidad del sillín se aproveche al máximo.
El peso declarado parte de 224 gramos en la versión Team más estrecha (142 mm), mientras que las configuraciones Performance alcanzan en torno a 260 gramos. Si se tiene en cuenta el nivel de acolchado, la estructura de malla y el refuerzo de la base con carbono, estas cifras se sitúan en valores competitivos dentro del segmento de sillines de alto rendimiento con enfoque de confort.
PRO ha diseñado el Stealth 3D para que sea compatible con los accesorios específicos de la marca para sillines, como soportes para cámaras, portabidones traseros u otros elementos pensados para ciclistas de carretera y triatletas. Esto facilita integrar el sillín en montajes orientados tanto a competición como a uso intensivo de entrenamiento.
En cuanto a precios orientativos en el mercado europeo, las versiones Team se sitúan en torno a los 299,99 euros, mientras que las variantes Performance rondan los 269,99 euros. Son cifras alineadas con otros sillines de gama alta que incorporan tecnologías avanzadas de fabricación y diseño, especialmente en el segmento de productos con impresión 3D.
El PRO Stealth 3D se presenta como una opción para ciclistas que pasan muchas horas en la bici y que buscan un sillín corto, aerodinámico y tecnológicamente avanzado, capaz de mantener una posición exigente sin comprometer la comodidad. El uso de datos reales de mapeo de presión, la estructura de celdas hexagonales impresas en 3D y la combinación de versiones con raíles de carbono o INOX sitúan a este modelo como una alternativa a tener en cuenta para quienes ruedan habitualmente por las carreteras de España y Europa y quieren mitigar al máximo las molestias derivadas de la fatiga y el mal asfalto.
