Samsung dispara el precio de las memorias NAND y los SSD por la presión de la IA

  • Samsung prepara subidas de hasta un 100% en el precio de la memoria NAND, lo que encarecerá de forma notable los SSD.
  • El auge de los centros de datos para inteligencia artificial está tensionando la oferta y prolongando la escasez de memoria.
  • Grandes clientes como Apple, NVIDIA y AMD ya han sido avisados de los nuevos contratos con precios muy superiores.
  • El impacto llegará al usuario final en forma de PC, SSD y smartphones mucho más caros en Europa y el resto del mundo.

Subida de precios en memorias SSD

Los usuarios de PC, portátiles y consolas se enfrentan a un nuevo golpe en el bolsillo: la memoria flash NAND y, con ella, los SSD, se encarecerán de forma muy notable en los próximos meses. Diferentes informes procedentes de Corea del Sur apuntan a que Samsung, uno de los mayores fabricantes mundiales de memoria, está ultimando una subida histórica de precios que puede cambiar por completo el mercado del almacenamiento.

Tras semanas de rumores y desmentidos parciales, las filtraciones de la industria coinciden ahora en que Samsung ha empezado a firmar contratos con aumentos cercanos o superiores al 100% en el precio de la NAND para este primer trimestre de 2026. Aunque la compañía no ha dado cifras oficiales, los movimientos en los contratos mayoristas y las primeras señales en el comercio minorista dejan claro que el impacto para el consumidor final será difícil de esquivar.

De un rumor del 80% a una subida que apunta al 100% en NAND

El origen del terremoto fue un documento filtrado dirigido a distribuidores en el que se hablaba de una subida de hasta el 80% en todos los productos de memoria de Samsung. Ese mensaje, que no distinguía entre NAND y DRAM, se propagó rápidamente entre mayoristas y medios especializados, generando un fuerte revuelo en el sector.

Pocas horas después, Samsung salió a desmentir que fuera a aplicar ese incremento generalizado del 80%. La compañía negó que existiera un plan para encarecer por igual todos sus productos de memoria, pero evitó dar detalles sobre posibles subidas concretas por tipo de chip o por cliente. Aquella respuesta calmó temporalmente los ánimos, aunque también dejó la sensación de que solo se estaba matizando la forma del aumento, no su fondo.

La calma duró muy poco. ETNews, medio especializado surcoreano, publicó que Samsung se preparaba en realidad para duplicar, o incluso superar, el 100% de incremento en el precio de la NAND Flash destinada a determinados contratos de suministro. Es decir, no se trataba de encarecer toda la memoria por igual, sino de aplicar fuertes subidas a los chips clave para SSD y soluciones de almacenamiento de alto rendimiento.

Esta distinción es importante porque centra el golpe en los productos basados en NAND, entre ellos los SSD de consumo y empresariales, así como unidades portátiles y almacenamiento para centros de datos. La DRAM, ya muy tensionada tras meses de escalada, seguiría su propia dinámica, pero sin ese salto tan brusco comunicado a los socios estratégicos.

Fuentes de la industria citadas por ETNews explican que Samsung retomó a finales de 2025 la renegociación de contratos con clientes clave y fijó nuevos precios al alza a partir de enero. En esos acuerdos se habla de subidas que, en algunos casos, superarían el 100% respecto a los valores anteriores, lo que encaja con la idea de que el fabricante estaría aprovechando al máximo la fuerte demanda actual.

La inteligencia artificial dispara la demanda y prolonga la escasez

Impacto de la IA en el precio de memorias SSD

El factor que está detrás de este escenario es, una vez más, la expansión acelerada de la inteligencia artificial y la construcción masiva de centros de datos especializados. Estas instalaciones requieren cantidades enormes de memoria, tanto DRAM como NAND, para dar servicio a modelos de IA cada vez más grandes y complejos.

En la práctica, la demanda de NAND de alto rendimiento para almacenamiento empresarial y eSSD orientados a IA se ha disparado. Sin embargo, la oferta no ha acompañado ese crecimiento al mismo ritmo. Los fabricantes han sido muy prudentes a la hora de ampliar capacidad productiva tras la última crisis de sobreoferta, y no pueden multiplicar la producción de un día para otro.

Este desajuste crea un cuello de botella que, según analistas del sector, irá a más durante los próximos años. La previsión de algunos ejecutivos, como el CEO de Phison, es especialmente pesimista: se habla abiertamente de que la escasez de memoria podría alargarse hasta bien entrada la próxima década, en torno a 2035, si no se acometen inversiones masivas y sostenidas.

A este contexto se suma otro elemento delicado: parte de los fabricantes estarían recortando producción de forma deliberada para sostener precios altos y mejorar su rentabilidad. La estrategia, que no es nueva en la industria de memorias, consistiría en limitar la oferta para evitar un nuevo desplome de precios como el vivido en ciclos anteriores.

En Europa y España, donde la mayoría de fabricantes de PC y componentes dependen de suministros asiáticos, esta combinación de demanda creciente, oferta contenida y política de precios al alza se traduce en encarecimientos continuos para el usuario final, tanto en productos de consumo como en infraestructuras empresariales y de centros de datos locales.

Contratos millonarios para Apple, NVIDIA y AMD con subidas de hasta el 100%

Uno de los puntos más llamativos de las filtraciones es que grandes compradores como Apple, NVIDIA y AMD ya han sido informados de la nueva estructura de precios de la NAND de Samsung. Hablamos de empresas que firman contratos a largo plazo y que negocian volúmenes enormes de memoria para sus productos y servicios.

De acuerdo con ETNews, Samsung notificó a estos socios estratégicos que los contratos de NAND para el primer trimestre de 2026 incluirán incrementos en torno al 100%. No se trata solo de un ajuste puntual, sino de un cambio de nivel que, una vez consolidado, marcará una nueva referencia de precios para todo el mercado.

Aunque compañías de este tamaño tienen cierto margen para absorber parte del aumento, lo habitual es que un encarecimiento tan agresivo acabe trasladándose, total o parcialmente, al precio final de productos como smartphones, portátiles, tarjetas gráficas con memoria integrada o soluciones de almacenamiento profesional. Es decir, el consumidor y las empresas acaban pagando la factura.

En paralelo, otros gigantes del sector como SK Hynix y SanDisk se estarían sumando a la tendencia. Informes de analistas como Nomura apuntan a que SK Hynix está incrementando sus precios a un ritmo similar al de Samsung, mientras que SanDisk planea subidas de hasta el 100% en determinados chips NAND.

Este movimiento coordinado de varios de los mayores proveedores mundiales refuerza la idea de un rally alcista generalizado en la memoria flash, donde se habla de aumentos en el rango del 50% al 80% para muchos contratos, con picos del 100% en productos concretos de alta demanda.

Cómo se traslada la subida de la NAND al precio de los SSD

El efecto de estas renegociaciones ya empieza a notarse en productos que los usuarios conocen bien. En Corea del Sur se han visto ejemplos muy claros, como la unidad portátil Samsung T7 de 1 TB, que en cuestión de meses ha pasado de rondar los 140.000 wones a superar los 280.000, es decir, prácticamente el doble.

Algo parecido está ocurriendo con módulos de memoria para PC. Aunque en este caso el foco está en la DRAM, ilustra la escala del problema: un módulo DDR5 de 16 GB a 5600 MHz que costaba unos 150.000 wones en noviembre se vendía recientemente por más de 400.000 wones. Ese salto da una idea de la presión que sufren ya los componentes clave para montar o actualizar un ordenador.

En el mercado de SSD de consumo, plataformas de seguimiento de precios como PCPartPicker registran incrementos diarios en numerosas unidades populares. Datos recopilados desde octubre de 2025 apuntan a una subida media de alrededor del 18% en los modelos más vendidos, con una tendencia claramente alcista que se ha acelerado a medida que se filtraban las nuevas condiciones contractuales.

Además, los lotes al por mayor de SSD de 1 TB y 2 TB empiezan a escasear en determinados mercados, lo que complica las compras para integradores, empresas de montaje de PC y grandes distribuidores europeos. Cuando el stock se reduce y los nuevos pedidos llegan ya con precios actualizados, el resultado es un doble golpe: menos disponibilidad y coste más alto.

Para el usuario medio en España, todo esto se traduce en que las ofertas agresivas en SSD NVMe y SATA que se veían hace un año serán cada vez más raras. Quienes estaban esperando a que los precios bajaran todavía más para actualizar su equipo se encuentran ahora con el escenario contrario: un ciclo de subidas que, salvo sorpresa, podría durar varios trimestres.

Impacto en PC, móviles y electrónica de consumo en Europa

Las consecuencias no se quedan en el mundo del PC de sobremesa. El propio TM Roh, codirector de Samsung, reconoció a principios de año que “todo se está volviendo más caro” en la electrónica de consumo, en gran parte por la presión sobre los chips de memoria provocada por los centros de datos de IA.

Aunque en ese momento no entró en detalles sobre la NAND, las posteriores filtraciones confirman que el aumento del precio de estos chips encarecerá de forma directa los SSD y los sistemas de almacenamiento interno de smartphones y tabletas. Un móvil con 256 GB o 512 GB de espacio, o un portátil con SSD de 1 TB, tiene ahora unos costes de fabricación sensiblemente mayores.

En Europa, donde los márgenes de distribución y los impuestos ya pesan sobre el precio final, cualquier incremento fuerte en el coste de componentes básicos como la memoria se multiplica antes de llegar a la tienda. Fabricantes, mayoristas y retailers tienden a repercutir esa subida para mantener su rentabilidad, de modo que el usuario final acaba pagando un sobreprecio aún mayor que el incremento original en fábrica. Este fenómeno de subidas en componentes ya se está viendo en otros segmentos y refuerza la tendencia.

Además, la presión sobre NAND se suma a la ya existente en DRAM, que ha sufrido meses de escasez y encarecimientos fuertes. Esto complica la vida a los ensambladores de portátiles y sobremesa, que ven cómo dos de los pilares de cualquier equipo moderno (RAM y SSD) se encarecen al mismo tiempo.

El resultado es un escenario en el que construir un PC potente o comprar un smartphone de gama alta se vuelve notablemente más caro para el consumidor europeo. Aunque siempre habrá promociones puntuales o liquidaciones de stock, la tendencia general apunta a precios más elevados durante buena parte de 2026.

Un mercado de memoria al borde del colapso

Voces de la industria describen la situación actual con términos poco habituales en un sector acostumbrado a los ciclos de subida y bajada. Se habla directamente de un mercado de NAND al borde del colapso, con Samsung ejerciendo una influencia determinante al ser el mayor fabricante del planeta.

La idea que circula entre analistas es que la primera filtración del 80% no era del todo errónea, sino una simplificación excesiva de una realidad más compleja: no habrá una subida plana para todos los productos de memoria, pero sí un fuerte endurecimiento de precios en la NAND, especialmente en segmentos clave como el almacenamiento para IA y los SSD de altas prestaciones.

Los expertos advierten de que los efectos de estas subidas irán mucho más allá del PC doméstico. Sectores como los servidores empresariales, la computación en la nube, los dispositivos IoT avanzados e incluso algunos electrodomésticos con almacenamiento interno significativo podrían ver aumentos en sus costes de producción.

En un contexto en el que no se esperan grandes aumentos de capacidad productiva hasta 2028 o 2029, las previsiones a corto y medio plazo son prudentes cuando no directamente pesimistas. Las inversiones en nuevas fábricas de memoria requieren años y miles de millones de euros, y los fabricantes quieren asegurarse de que el actual auge de la IA no sea solo una burbuja pasajera antes de comprometerse a gran escala.

Mientras tanto, las tensiones de oferta y demanda seguirán marcando la evolución de precios. Si la inteligencia artificial mantiene su ritmo de crecimiento y los fabricantes continúan priorizando los contratos más rentables, es probable que tanto usuarios domésticos como empresas tengan que convivir con memorias más caras durante bastante tiempo.

Con todos estos elementos sobre la mesa, el panorama para quien piense en renovar almacenamiento o montar un nuevo equipo en España o en otros países europeos no es precisamente alentador: los SSD y otros dispositivos basados en NAND se encuentran en una fase clara de encarecimiento, impulsada por la explosión de la IA y por una oferta que se mantiene deliberadamente ajustada, lo que complica seriamente encontrar chollos y obliga a planificar las compras con mucha más cautela.

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