
La Clínica Universidad de Navarra ha dado un nuevo paso en su apuesta por la cirugía mínimamente invasiva con la puesta en marcha del robot quirúrgico Da Vinci Single Port (SP) en su sede de Madrid. Este sistema se ha incorporado a la práctica clínica habitual con la idea de ofrecer intervenciones más precisas, con menos agresión para el paciente y una recuperación potencialmente más rápida.
Con esta tecnología, la Clínica refuerza su posición como uno de los centros de referencia en cirugía robótica de alta complejidad en España. Las primeras intervenciones realizadas con el Da Vinci Single Port han servido para comprobar en la práctica sus ventajas en campos como la Urología y la Cirugía Torácica, especialmente en pacientes oncológicos que requieren procedimientos delicados.
Qué es el robot Da Vinci Single Port y qué aporta
El Da Vinci Single Port es la versión más avanzada de la plataforma robótica Da Vinci, diseñada para realizar la intervención a través de una única entrada al cuerpo. A diferencia de otros modelos de cirugía robótica que requieren varias incisiones, como se ha observado en hospitales como el Hospital General de Castellón, este sistema concentra todo el abordaje en un solo punto, lo que reduce el número de heridas y puede disminuir el impacto físico de la operación.
Mediante una incisión de entre 3 y 5 centímetros se introducen la cámara y hasta tres instrumentos articulados que se despliegan dentro del cuerpo del paciente. El cirujano maneja estos brazos desde una consola con visión tridimensional de alta definición, lo que permite un control muy preciso y un rango de movimiento incluso superior al de la mano humana.
Además de la incisión única, el diseño del robot contempla la posibilidad de acceder al campo quirúrgico a través de orificios naturales del cuerpo, siempre que la situación clínica lo permita. En esos casos, la intervención puede llevarse a cabo sin incisiones externas, lo que encaja con la idea de reducir al máximo la agresión sobre los tejidos.
La combinación de visión 3D de alta calidad e instrumentos flexibles y articulados ofrece una mejor visualización y acceso en zonas anatómicas complejas. Esto resulta especialmente relevante en áreas reducidas o de difícil alcance, donde la precisión del gesto quirúrgico es clave para minimizar riesgos y optimizar resultados, como muestran experiencias en centros como el Hospital Obispo Polanco de Teruel.
Primeras cirugías con el Single Port en Madrid
Las primeras cirugías realizadas con este sistema en la sede madrileña de la Clínica Universidad de Navarra han permitido verificar que el objetivo principal de la incorporación del SP se está cumpliendo: intervenir con menos invasión, reducir el dolor postoperatorio y favorecer una recuperación más ágil, sin perder de vista la seguridad ni los resultados oncológicos.
Estas intervenciones iniciales se han centrado fundamentalmente en pacientes oncológicos, un grupo en el que cualquier mejora en el postoperatorio y en el tiempo de recuperación tiene un impacto directo en su calidad de vida. La experiencia acumulada en estas primeras operaciones está sirviendo para ajustar protocolos y definir mejor qué perfiles de pacientes se benefician más de este abordaje.
La clínica subraya que la incorporación del robot no pretende sustituir de forma automática a otras técnicas, sino añadir una opción más dentro del abanico de tratamientos disponibles. La elección entre cirugía abierta, laparoscópica o robótica se realiza en función del diagnóstico, las características del paciente y el criterio del equipo médico.
En este sentido, el uso del Da Vinci Single Port se integra en los servicios ya consolidados de la institución, tanto en Madrid como en Pamplona, para dar respuesta a casos de cirugía de alta complejidad que se beneficien especialmente de un abordaje mínimamente invasivo.
Aplicaciones en Urología: una sola incisión para la próstata
Uno de los campos donde el SP está teniendo un papel destacado es la Urología. El sistema permite, por ejemplo, realizar la extirpación de la próstata mediante una única incisión de pocos centímetros, lo que supone una diferencia importante respecto a las técnicas que precisan varias entradas al abdomen.
Según ha explicado el doctor Bernardino Miñana, director del Centro de Próstata de la Clínica Universidad de Navarra, este tipo de abordaje se traduce en más comodidad para el paciente y una recuperación potencialmente más rápida. El hecho de concentrar la cirugía en un solo punto reduce el número de heridas y puede facilitar tanto el control del dolor como los cuidados posteriores.
El especialista ha destacado que los primeros pacientes intervenidos con esta plataforma han mantenido los estándares de continencia urinaria y función sexual que caracterizan al programa quirúrgico del centro. De este modo, el uso del Single Port no se plantea como un cambio que comprometa los resultados, sino como una herramienta que intenta conservar la eficacia oncológica y funcional introduciendo menos agresión en el proceso.
Desde el área urológica, el objetivo a medio plazo es avanzar hacia procedimientos cada vez más ambulatorios, siempre que sea posible desde el punto de vista clínico. Para ello, resulta clave combinar el potencial tecnológico del robot con una selección adecuada de pacientes y protocolos de recuperación temprana bien estructurados.
La experiencia en cirugía prostática con SP se suma a los programas ya existentes de cirugía robótica en la Clínica, configurando un entorno en el que se puede comparar la evolución de los pacientes según la técnica utilizada y ajustar las indicaciones de manera progresiva.
Cirugía Torácica y cáncer de pulmón con el robot SP
El Departamento de Cirugía Torácica de la Clínica Universidad de Navarra ha sido pionero en el uso clínico del Da Vinci Single Port, realizando la primera extirpación de un lóbulo pulmonar mediante este sistema en el contexto de un tratamiento oncológico. Este tipo de intervención, tradicionalmente compleja, se ha beneficiado del acceso robótico a través de una única incisión.
La doctora María Rodríguez, coordinadora del Área de Cáncer de Pulmón del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN), ha explicado que este cambio en el abordaje abre la puerta a una cirugía potencialmente menos dolorosa, con menos heridas y una reducción de las curas postoperatorias. Todo ello podría traducirse en una recuperación más sencilla para el paciente, aspecto especialmente relevante en personas con patología pulmonar oncológica.
Los instrumentos flexibles del SP, que se articulan dentro del cuerpo, proporcionan una mejor visión y acceso en zonas delicadas como el mediastino o el timo. Esta capacidad de maniobra en espacios muy reducidos amplía el margen de actuación del cirujano y facilita el abordaje de lesiones complejas sin necesidad de incisiones más amplias.
Desde el equipo torácico se señala que estas prestaciones permiten ofrecer cirugía robótica a un mayor número de pacientes, no solo con tumores malignos, sino también con patologías benignas que, hasta ahora, podían requerir técnicas más invasivas. De este modo, el abanico de indicaciones se va abriendo a medida que se acumula experiencia.
La propia especialista apunta que, en función de la evolución de los resultados y de cada caso concreto, la plataforma podría utilizarse también en población pediátrica. Este enfoque, siempre muy medido, requiere valorar con detalle el tamaño del paciente, la patología y los beneficios reales frente a otras alternativas.
Estrategia tecnológica y expansión de la cirugía robótica
La incorporación del robot Da Vinci Single Port forma parte de una estrategia de inversión tecnológica más amplia por parte de la Clínica Universidad de Navarra. La institución busca situar al paciente en el centro de la innovación, de manera que los avances en equipamiento se traduzcan en opciones terapéuticas más ajustadas y en una atención más personalizada.
En paralelo a la puesta en marcha del SP en Madrid, la Clínica ha anunciado la instalación de un nuevo robot Da Vinci en la sede de Pamplona. Con este refuerzo, el centro consolida su capacidad para asumir procedimientos de cirugía robótica en ambas localizaciones, incrementando el número de quirófanos equipados con este tipo de tecnología; al mismo tiempo otros centros se consolidan, como Ferrol se consolida como referente en cirugía robótica.
La presencia de varias plataformas robóticas en sus dos sedes permite organizar mejor la actividad asistencial en cirugía oncológica de alta complejidad, distribuyendo casos y equipos según la especialidad, la experiencia y las necesidades de cada paciente. Este despliegue también facilita la formación continuada de los profesionales en técnicas avanzadas.
La estrategia no se limita a la adquisición de tecnología, sino que incluye la integración de estos sistemas en programas clínicos consolidados, tanto en Urología como en Cirugía Torácica y otras especialidades. El objetivo es que el robot se convierta en una herramienta más al servicio del criterio médico, y no en un fin en sí mismo.
Con esta combinación de equipamiento y experiencia multidisciplinar, la Clínica Universidad de Navarra se posiciona como uno de los centros que más apuestan por la cirugía robótica mínimamente invasiva en España, manteniendo el foco en la seguridad, la calidad asistencial y la recuperación del paciente.
La llegada del Da Vinci Single Port y el refuerzo tecnológico en Pamplona reflejan una tendencia clara hacia intervenciones más precisas, menos invasivas y con mejores expectativas de recuperación, tanto en Urología como en Cirugía Torácica y otras áreas. En conjunto, estas iniciativas consolidan el papel de la Clínica Universidad de Navarra como referente en el uso de cirugía robótica en el entorno español y europeo, integrando la innovación en la práctica clínica diaria sin perder de vista la evaluación rigurosa de los resultados.


