
La sanidad pública madrileña ha dado un paso importante con la llegada de Mazor, un robot neuroquirúrgico de última generación especializado en cirugía compleja de columna al Hospital Universitario de La Princesa. Este sistema se incorpora al bloque quirúrgico para reforzar la precisión en intervenciones especialmente delicadas sobre la columna vertebral.
Gracias a una inversión de 1,3 millones de euros por parte de la Comunidad de Madrid, el centro dispone ahora de una plataforma robótica diseñada para mejorar la seguridad, la planificación y los resultados clínicos en patologías donde unos milímetros pueden marcar la diferencia, como las fracturas vertebrales inestables, los tumores espinales o la estenosis del canal vertebral.
Un robot pensado para la cirugía de columna más compleja
El nuevo Mazor es un sistema robótico concebido específicamente para la cirugía de columna vertebral, que combina varias capas de tecnología. Integra un software avanzado de planificación quirúrgica, un instrumental extremadamente preciso y un complejo sistema de navegación intraoperatoria que guía al equipo médico durante todo el procedimiento.
Antes de entrar en quirófano, los neurocirujanos pueden reconstruir en tres dimensiones la anatomía del paciente a partir de las pruebas de imagen. Sobre ese modelo 3D se diseña la intervención paso a paso, definiendo el trayecto de los tornillos, la posición de los implantes y los puntos clave en los que no se puede fallar para proteger la médula y las raíces nerviosas.
Una vez en el quirófano, el robot traslada esa planificación al campo operatorio con una exactitud milimétrica. Mazor actúa como un brazo guía que orienta al cirujano para que los implantes se coloquen en la trayectoria prevista, manteniendo en todo momento una referencia precisa de la posición de las estructuras óseas y neurológicas.
Este nivel de control se traduce en mayor seguridad y menor riesgo de complicaciones, especialmente en casos donde la anatomía está muy alterada por deformidades, traumatismos o procesos tumorales que deforman la columna.
Primer paciente intervenido con recuperación funcional completa
El impacto de esta tecnología ya se ha hecho visible en el propio hospital. El primer paciente operado con asistencia del robot Mazor fue un varón de 47 años diagnosticado de una estenosis severa del canal vertebral, una patología que estrecha el canal por donde discurre la médula y puede comprometer la movilidad.
Este paciente acudió a La Princesa con dolor intenso y pérdida de sensibilidad en las extremidades inferiores, hasta el punto de que su actividad diaria estaba muy limitada. La intervención, realizada el pasado mes de noviembre por el Servicio de Neurocirugía, se llevó a cabo utilizando la planificación 3D y la guía robótica de Mazor para descomprimir el canal vertebral y estabilizar la columna.
Tras la operación, y una vez completado el proceso de rehabilitación, el paciente ha recuperado plenamente su capacidad funcional. Según explica el propio centro, ha podido retomar su rutina sin las limitaciones ni el dolor que sufría previamente, lo que ilustra el potencial de esta herramienta en casos complejos.
La previsión del hospital es que, a partir de este primer caso, la técnica robótica se vaya incorporando de forma progresiva a un número creciente de procedimientos, consolidándose como opción preferente en muchas cirugías de columna de alta dificultad.
Cirugía mínimamente invasiva y menos días de ingreso
Uno de los aspectos más relevantes del uso de Mazor es que facilita un enfoque mínimamente invasivo en la mayoría de las intervenciones. La precisión en la orientación de los instrumentos permite trabajar a través de incisiones más pequeñas, respetando al máximo los tejidos blandos y reduciendo el sangrado intraoperatorio.
Este tipo de abordaje tiene ventajas claras para el paciente: menos dolor postoperatorio, menor necesidad de analgésicos y una recuperación funcional más rápida. Al disminuir el impacto de la cirugía sobre el organismo, los enfermos pueden levantarse antes, iniciar la fisioterapia en menos tiempo y recuperar su autonomía con mayor agilidad.
Desde el punto de vista organizativo, la cirugía mínimamente invasiva también repercute en una menor estancia hospitalaria. El Hospital de La Princesa estima una reducción significativa de los días de ingreso para este tipo de procedimientos, algo especialmente relevante en un sistema público con una alta demanda de camas y quirófanos.
Los cálculos iniciales apuntan a que alrededor de 60 pacientes se beneficiarán de Mazor durante su primer año de funcionamiento, cifra que podría aumentar a medida que el equipo incorpore nuevos protocolos y amplíe las indicaciones de la robótica aplicada a la columna.
La Princesa, uno de los hospitales mejor dotados en Neurocirugía
La incorporación de Mazor no llega en solitario. El Hospital Universitario de La Princesa ya contaba desde 2024 con el sistema quirúrgico Da Vinci, otro robot ampliamente utilizado en distintas especialidades, lo que sitúa al centro entre los mejor equipados del Sistema Nacional de Salud en términos de tecnología quirúrgica.
En el ámbito concreto de la Neurocirugía, el Servicio del hospital es referencia para cerca de un millón de ciudadanos en la Comunidad de Madrid. Su actividad asistencial es muy elevada: supera las 700 intervenciones neuroquirúrgicas cada año, con más de 200 craneotomías y alrededor de 60 cirugías complejas de columna vertebral.
Además de atender a su área de influencia, La Princesa recibe pacientes derivados desde otras comunidades autónomas para procedimientos de alta complejidad. Entre las áreas en las que el servicio es especialmente reconocido se encuentran la epilepsia refractaria, los trastornos del movimiento —incluida la enfermedad de Parkinson— y la neuromodulación del dolor neuropático refractario.
Con la llegada de Mazor, el hospital refuerza su posición como centro de referencia en cirugía de precisión, incorporando la planificación en 3D y la robótica avanzada como parte de su práctica habitual, no solo en la columna, sino como base tecnológica sobre la que impulsar futuras aplicaciones.
Investigación, red RENACER e impulso a la innovación
El despliegue de esta tecnología se enmarca en una estrategia más amplia de apuesta por la investigación y la innovación en neurociencia. Los neurocirujanos de La Princesa participan en numerosos proyectos nacionales e internacionales orientados a mejorar las técnicas quirúrgicas, optimizar la planificación y desarrollar nuevos abordajes en patologías neurológicas complejas.
El centro forma parte también de la Red Nacional de Metástasis Cerebrales (RENACER), una estructura colaborativa que agrupa a hospitales de referencia de todo el país implicados en el estudio y tratamiento de las metástasis cerebrales. Esta participación permite compartir datos, protocolos y resultados, y facilita la incorporación de innovaciones tecnológicas como Mazor a líneas de investigación punteras.
En este contexto, la robótica se percibe como una herramienta clave tanto en la asistencia como en la generación de nuevo conocimiento. Los registros detallados de cada intervención, la correlación entre la planificación virtual y los resultados reales, y la posibilidad de reproducir con exactitud los procedimientos abren la puerta a estudios más finos sobre seguridad, eficacia y pronóstico a largo plazo.
Con la inversión realizada en Mazor y el trabajo conjunto de sus equipos clínicos y de investigación, el Hospital Universitario de La Princesa consolida un modelo de neurocirugía donde convergen alta tecnología, experiencia asistencial e investigación aplicada, situando a la sanidad pública madrileña en una posición destacada dentro de la cirugía de precisión de columna en España y en el entorno europeo.

