El robot cirujano de Alicante marca un hito al operar a su paciente más joven

  • Un bebé de un año y algo más de diez kilos ha sido operado con el robot Da Vinci Xi en el Hospital Doctor Balmis de Alicante por un problema renal congénito.
  • El pequeño es el paciente más joven de la Comunidad Valenciana intervenido con cirugía robótica y recibió el alta entre 24 y 48 horas tras la operación.
  • El programa de cirugía robótica pediátrica del hospital ha permitido tratar ya a más de 30 menores y lo sitúa entre los centros pioneros de España.
  • El sistema Da Vinci Xi ofrece alta precisión, visión 3D y movimientos muy finos, reduciendo dolor, sangrado, cicatrices y estancia hospitalaria.

robot cirujano pediátrico

Un bebé de un año y poco más de diez kilos se ha convertido en el paciente más joven de la Comunidad Valenciana intervenido mediante cirugía robótica. La operación se ha llevado a cabo en el Hospital General Universitario Doctor Balmis de Alicante utilizando el sistema Da Vinci Xi, en el marco de su programa de cirugía pediátrica mínimamente invasiva.

El pequeño fue operado de una patología renal congénita y, tras su paso por quirófano, se encuentra en perfecto estado de salud. Según fuentes del centro, la intervención transcurrió sin complicaciones y el niño pudo ser dado de alta en un plazo de entre 24 y 48 horas, un tiempo de recuperación muy reducido si se compara con la cirugía abierta tradicional.

Un hito en la cirugía pediátrica de la Comunidad Valenciana

El caso de este bebé supone un antes y un después para la sanidad valenciana, no solo por la corta edad del paciente, sino también por la complejidad de aplicar tecnología robótica en anatomías tan pequeñas. La intervención ha sido realizada por el Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Doctor Balmis, que en los últimos años ha potenciado de forma notable el uso de la robótica en menores.

El jefe de este servicio, el doctor Jerónimo Gonzálvez, subraya que la posibilidad de operar a niños de tan corta edad con este tipo de sistemas abre nuevas opciones de tratamiento, especialmente en patologías urológicas y digestivas complejas. No se trata solo de un reto técnico, sino de un cambio de paradigma en cómo se afrontan ciertas enfermedades desde el punto de vista quirúrgico.

En apenas dos años y medio, desde la puesta en marcha del programa de cirugía robótica pediátrica a mediados de 2024, por los quirófanos del hospital han pasado más de 30 menores intervenidos con esta tecnología. En muchos de estos casos, los beneficios se han traducido en estancias hospitalarias más cortas, menos dolor posoperatorio y una reincorporación más rápida a la vida cotidiana.

El gerente del Departamento de Salud Alicante-Hospital General, Francisco Soriano, destaca que el éxito de esta intervención refleja el compromiso del centro con la innovación y la excelencia en la atención pediátrica. Según sus palabras, el equipo de Cirugía Pediátrica ha situado al Hospital Doctor Balmis entre los referentes nacionales en técnicas quirúrgicas avanzadas para niños.

sistema robotico da vinci en hospital

El sistema Da Vinci Xi: precisión y visión ampliada

El robot utilizado en este caso es el sistema Da Vinci Xi, la versión más avanzada de esta plataforma de cirugía robótica. El dispositivo se compone de cuatro brazos robóticos, una torre de visión y una consola desde la cual el cirujano controla todos los movimientos. A diferencia de lo que algunas personas puedan imaginar, el robot no opera de manera autónoma, sino que actúa como una extensión extremadamente precisa de las manos del especialista.

Entre las principales ventajas del Da Vinci Xi se encuentran la visión en 3D de alta definición, la capacidad de ampliar el campo de visión y la filtración del temblor natural del pulso humano. Esto permite trabajar con gran seguridad sobre estructuras anatómicas muy delicadas y de pequeño tamaño, algo especialmente relevante en pacientes pediátricos, donde cada milímetro cuenta.

El doctor Gonzálvez señala que esta tecnología posibilita intervenciones de alta complejidad con resultados muy satisfactorios: menos sangrado, menor riesgo de complicaciones y una recuperación más rápida de los niños. En muchos casos, los pacientes pediátricos intervenidos con el robot pueden volver a casa en apenas uno o dos días, reduciendo al mínimo el impacto emocional y físico de la operación.

En el caso del bebé operado por un problema renal congénito, la cirugía robótica permitió realizar una delicada disección y reconstrucción preservando estructuras pequeñas y vitales. Este nivel de precisión es difícil de alcanzar con las técnicas abiertas tradicionales y representa uno de los puntos fuertes de la robótica aplicada a la pediatría.

Además, al tratarse de una técnica mínimamente invasiva, las incisiones son de tan solo unos milímetros —en torno a los 8 mm—, lo que se traduce en cicatrices muy discretas, menos dolor posoperatorio y una mejor recuperación estética, algo que las familias también valoran cada vez más.

Un hospital pionero en España

El Hospital General Universitario Doctor Balmis fue el primer centro de la Comunidad Valenciana en implantar de forma estable un programa de cirugía robótica pediátrica. Esta apuesta se vio reforzada con la adquisición del sistema Da Vinci en diciembre de 2022, una inversión de alrededor de 2,3 millones de euros procedentes de la Conselleria de Sanidad.

Gracias a esta dotación tecnológica y al trabajo de su equipo especializado, el hospital se ha situado entre los pioneros en cirugía robótica infantil en España, junto a centros como el Hospital Reina Sofía de Córdoba, el Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona, el Hospital Clínico San Carlos de Madrid o el Hospital Universitario Central de Asturias.

En estos hospitales se han llevado a cabo intervenciones que hasta hace pocos años eran difíciles de imaginar, como cirugías complejas en bebés de apenas 10 meses. Aunque el coste de la tecnología y la necesidad de una formación específica siguen siendo elevados, los equipos que la utilizan coinciden en que los beneficios para los pacientes infantiles son notables.

En Alicante, el programa de cirugía robótica comenzó centrado en niños mayores de siete años, un grupo de edad en el que las proporciones anatómicas eran más manejables en los inicios. Conforme el equipo ha ido ganando experiencia y destreza, la edad mínima de los pacientes se ha ido reduciendo, hasta llegar al hito actual del bebé de un año intervenido por patología renal congénita.

Este proceso de consolidación ha permitido que el hospital acumule más de 600 intervenciones robóticas en total, contando no solo las pediátricas, sino también las realizadas por los servicios de Cirugía General, Urología, Ginecología y Obstetricia, y Cirugía Torácica. Todos ellos trabajan en coordinación con Anestesiología, Reanimación y el personal de Enfermería del área quirúrgica.

Patologías infantiles tratadas con el robot Da Vinci

El uso del robot Da Vinci Xi en el ámbito pediátrico no se limita a un único tipo de intervención. En el Hospital Doctor Balmis, las patologías más frecuentes tratadas en menores incluyen diversas afecciones digestivas, urológicas y torácicas que se benefician de una cirugía de alta precisión.

Entre los procedimientos que se realizan destacan las colecistectomías, es decir, la extirpación de la vesícula biliar en casos de litiasis o disfunciones biliares, y varias formas de cirugía antirreflujo para tratar el reflujo gastroesofágico severo, especialmente cuando no responde adecuadamente al tratamiento farmacológico.

También se abordan con esta tecnología cuadros como el testículo intraabdominal, una situación en la que uno o ambos testículos no han descendido al escroto y permanecen en el interior del abdomen. La cirugía robótica facilita el descenso y fijación de estas estructuras con una precisión elevada, minimizando el trauma tisular.

En el ámbito renal, el equipo interviene problemas de patología congénita, como obstrucciones de la unión pieloureteral u otras malformaciones que comprometen la función del riñón. En los últimos tiempos también se han incorporado esplenectomías, es decir, extirpaciones del bazo, cuando la situación clínica lo requiere y se considera que la vía robótica puede aportar un beneficio claro respecto a otras técnicas.

En definitiva, se trata de un catálogo de intervenciones cada vez más amplio, en el que la robótica se va consolidando como herramienta preferente para cirugías reconstructivas complejas en lactantes y niños pequeños, siempre que la indicación médica lo justifique y el equipo cuente con la formación adecuada.

Ventajas de la cirugía robótica mínimamente invasiva

La cirugía robótica representa la evolución natural de la cirugía mínimamente invasiva iniciada con la laparoscopia. Si la introducción de las cámaras y los instrumentos a través de pequeñas incisiones ya supuso un salto importante respecto a la cirugía abierta, la llegada de los robots quirúrgicos ha llevado este enfoque un paso más allá.

Con el sistema Da Vinci Xi, el cirujano trabaja desde una consola ergonómica que le permite controlar con gran precisión instrumentos articulados de alta maniobrabilidad. Estos instrumentos pueden girar y moverse de forma similar —e incluso superior— a la muñeca humana, lo que facilita enormemente las suturas finas y la manipulación de tejidos delicados.

Esta capacidad, unida a la visión tridimensional aumentada, se traduce en una mayor seguridad durante la intervención y en una mejor preservación de vasos sanguíneos, nervios y otras estructuras vitales. Para el paciente, esto significa menos sangrado, menor dolor posoperatorio y una reducción de complicaciones como infecciones o hernias en las zonas de incisión.

En niños, estas ventajas se notan especialmente: el tamaño corporal reducido y la fragilidad de los tejidos hacen que cualquier ahorro de milímetros en las incisiones o de minutos en el tiempo quirúrgico marque la diferencia. Además, la rápida recuperación facilita que vuelvan antes a la escuela, a sus rutinas y a su entorno familiar, algo clave para su bienestar emocional.

Otro aspecto que se valora es el resultado estético. Las incisiones de apenas 8 milímetros dejan cicatrices casi imperceptibles con el paso del tiempo, lo que puede influir positivamente en la autoestima del menor a largo plazo, especialmente en intervenciones en zonas visibles.

Un equipo altamente especializado detrás del robot

Más allá de la tecnología, el éxito de la cirugía robótica depende en gran medida del equipo humano que la maneja. En el Hospital Doctor Balmis, el grupo de cirujanos pediátricos acreditados para trabajar con el Da Vinci Xi está formado por los doctores Jerónimo Gonzálvez, Patricia Deltell, Natalia Gallego y Carlos Hernández.

Este equipo ha seguido un proceso de formación y acreditación específico, que incluye simulación, entrenamiento supervisado y participación progresiva en procedimientos de distinta complejidad. El objetivo es garantizar que cada intervención se lleve a cabo con los máximos estándares de seguridad, especialmente cuando se trata de pacientes infantiles.

La cirugía robótica pediátrica exige además una coordinación muy estrecha con los servicios de Anestesiología y Reanimación, que deben adaptar fármacos, técnicas de ventilación y monitorización a las características de los niños. También el personal de Enfermería del área quirúrgica juega un papel clave, tanto en la preparación del material como en la colocación de los brazos robóticos y la atención en el postoperatorio inmediato.

Este enfoque multidisciplinar permite que cada caso sea estudiado con detalle, valorando si la vía robótica es la más adecuada o si conviene optar por otras alternativas. En el caso del bebé de un año tratado por un problema renal, el consenso de los diferentes especialistas fue que el Da Vinci Xi ofrecía un equilibrio óptimo entre seguridad, precisión y recuperación.

Todo este trabajo, tanto técnico como organizativo, ha contribuido a consolidar al Hospital Doctor Balmis como centro de referencia en cirugía robótica pediátrica dentro del sistema sanitario público, no solo en la Comunidad Valenciana, sino también a nivel estatal.

La experiencia con el bebé de un año intervenido en Alicante ilustra hasta qué punto la cirugía robótica se está integrando en la práctica clínica de los hospitales españoles. Con un programa que ya ha tratado a más de una treintena de menores y más de 600 cirugías robóticas en total, el Hospital Doctor Balmis consolida un modelo en el que la tecnología se pone al servicio de una atención más precisa, menos invasiva y mejor adaptada a las necesidades de los pacientes más pequeños.

cirugía robótica en el Hospital Obispo Polanco de Teruel
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