
La comunidad del hardware y el software libre está de enhorabuena, especialmente aquellos que disfrutan trasteando con sus consolas para sacarles un partido que va mucho más allá de lo que Sony ofrece de serie. En las últimas semanas, el proyecto conocido como PS5 Linux ha dado un salto de gigante al ampliar su compatibilidad, permitiendo que el modelo PlayStation 5 Slim también pueda ejecutar este sistema operativo basado en código abierto. Este avance no es moco de pavo, ya que hasta hace nada los usuarios de la versión más compacta de la máquina se quedaban mirando desde la barrera cómo los modelos originales eran los únicos que podían presumir de esta función.
Este logro viene de la mano de desarrolladores muy conocidos en la escena, como Andy Nguyen, quienes han trabajado duro para que el cargador de Linux alcance la versión 2.2. Gracias a este esfuerzo, se ha conseguido que la consola se comporte como un ordenador personal, aprovechando gran parte de la potencia que esconde bajo el capó. No obstante, para que todo esto funcione sobre ruedas, es necesario cumplir con unos requisitos muy específicos, ya que el sistema se apoya en vulnerabilidades concretas que solo están presentes en ciertas versiones del software oficial de la marca japonesa.
Nuevos horizontes con el firmware 7.61
Uno de los detalles más importantes de esta actualización es que se ha centrado en el firmware 7.61 de PlayStation 5. Según se ha podido contrastar en diversos informes de la comunidad, este soporte es específico para dicha versión, lo que significa que si tienes una consola con un firmware anterior que quieras dedicar a este propósito, tendrás que actualizar manualmente a la versión 7.61 para que el exploit sea efectivo. Es curioso que se haya acotado tanto el rango, pero esto se debe a que se aprovecha un fallo de seguridad que Sony ya corrigió en versiones posteriores, por lo que las consolas más actualizadas o la nueva PS5 Pro se quedan fuera de la ecuación por el momento.
La llegada de esta compatibilidad a la PS5 Slim es un hito relevante en Europa y España, donde este modelo ha canibalizado prácticamente las ventas del modelo original «Phat». Al permitir que esta revisión de la consola cargue Linux, se abre la puerta a que muchísimos más usuarios puedan reutilizar su hardware para tareas de computación o incluso como un centro multimedia extremadamente potente. El proceso, aunque todavía requiere de ciertos conocimientos técnicos y el uso de un cargador USB, demuestra que la arquitectura x86 de Sony sigue siendo un caramelo para los entusiastas del software libre.
Potencia de PC dentro de una carcasa de consola
Cuando conseguimos arrancar Linux en una PS5 Slim, lo que tenemos entre manos es básicamente un PC de gama media-alta muy capaz. El sistema permite acceder a los ocho núcleos de la CPU AMD Zen 2 y a la potencia gráfica de la arquitectura RDNA 2, que es capaz de alcanzar frecuencias de hasta 2,23 GHz. Esto no solo sirve para fardar de sistema operativo, sino que tiene aplicaciones prácticas muy interesantes, como la posibilidad de convertir la consola en una estación de trabajo con acceso completo a Bluetooth, conectividad USB y, lo que es más importante, salida de vídeo y audio en resolución 4K a 60 imágenes por segundo.
Además, gracias a herramientas como Proton, desarrollada por Valve, se ha confirmado que es posible ejecutar juegos de Windows directamente en la consola. Esto convierte a la PlayStation 5 en una especie de híbrido capaz de convertir tu PS5 en un PC con Linux con un rendimiento sorprendente, muy cercano al que veríamos en una máquina nativa. Incluso se han realizado pruebas de emulación de sistemas anteriores con resultados que dejan con la boca abierta, aunque hay que tener claro que esto no sustituye al sistema oficial de Sony; de hecho, por ahora no existe un arranque dual y el SSD interno de la consola ni se toca, funcionando todo de forma externa para no comprometer los datos originales.
Para poner el broche de oro a este avance, hay que recordar que el uso de Linux en la consola todavía se encuentra en una fase de desarrollo activo y requiere periféricos externos como teclado y ratón para ser realmente útil. Aunque todavía no se puede reemplazar de forma permanente el software de fábrica por Linux, el hecho de que la versión 2.2 soporte el lector de BluRay y el acceso al SSD M.2 adicional nos da una idea de lo avanzado que está el proyecto. A falta de que se descubran nuevas vías para las versiones de firmware más actuales, los poseedores de una Slim con la versión 7.61 tienen ahora un juguete nuevo con el que exprimir cada hercio de su máquina de juegos.


