
China ha vuelto a demostrar que su apuesta por la robótica y la inteligencia artificial no tiene freno. La reciente World Robot Conference 2026, celebrada en Pekín, dejó imágenes que resumen a la perfección la obsesión del gigante asiático por dominar este sector. Un robot humanoide montado sobre un caballo mecánico de grandes dimensiones, bautizado como Qiji X1 y fabricado por DxAI Robotics, se convirtió en uno de los momentos más virales del evento. Pero no fue lo único: la compañía NineRay Technology presentó en Hong Kong un robot capaz de levantar hasta 200 kilos en peso muerto, y los datos de ventas confirman que las empresas chinas copan el ranking mundial de envíos de humanoides.
Mientras tanto, el Gobierno chino ha presentado una hoja de ruta tecnológica con horizonte en 2030 que sitúa al 6G, la robótica y la IA como nuevos motores de crecimiento económico. El plan busca vincular la innovación con la modernización industrial, en un momento en que el país enfrenta un consumo interno débil, una crisis inmobiliaria prolongada y un exceso de capacidad en sectores como los vehículos eléctricos. La estrategia incluye además una advertencia contra la competencia destructiva en el mercado automotriz, con el objetivo de impulsar industrias de alta tecnología sin permitir que las guerras de precios deterioren la rentabilidad empresarial.
Un caballo robótico para transportar personas
El Qiji X1, presentado en la World Robot Conference, es un concepto de vehículo de movilidad personal diseñado para entornos donde las ruedas tienen dificultades, como pendientes con piedras sueltas o terrenos embarrados. Con un diseño similar al de los perros robot pero a una escala mucho mayor, cuenta con un asiento y un manillar que lo asemejan a una moto de nieve con patas. El vehículo pesa 320 kilos y es capaz de transportar hasta 300, aunque su velocidad punta se limita a 10 km/h y su batería permite recorrer unos 40 kilómetros.
La empresa DxAI Robotics también tiene otro modelo llamado Qiji XS, que incorpora pequeñas ruedas en sus patas y está pensado para superficies más lisas, pudiendo alcanzar los 40 km/h. Ambos modelos ya están en preventa en la plataforma JD, con precios de 289.000 yuanes (unos 36.800 euros) para el Qiji X1 y 359.000 yuanes (unos 45.700 euros) para el Qiji XS. Por el momento solo se pueden reservar previo pago de un depósito, y no está claro cuándo se enviarán las primeras unidades. Mientras tanto, en Occidente, empresas como 1X Technologies o Figure llevan meses anunciando humanoides con capacidades sorprendentes, pero aún no están disponibles para el gran público.
RayNex G3: el robot que levanta 200 kilos
En el Parque Científico de Hong Kong, la compañía NineRay Technology presentó el RayNex G3, un robot humanoide diseñado para realizar tareas manuales de operario. Con 173 centímetros de altura y un peso inferior a 60 kilos, es capaz de transportar hasta 30 kilos de carga, sostener 60 kilos con ambos brazos y levantar entre 100 y 200 kilos en peso muerto. Gracias a sus 32 grados de libertad, puede moverse con gran agilidad y versatilidad para operar en logística de almacén, maniobras de precisión complejas y transporte a granel.
El robot responde a órdenes de voz, incorpora un cerebro de inteligencia artificial mediante una arquitectura de extremo a extremo, posee 44 conjuntos de sensores de precisión integrados en un sistema de control de fuerza distribuido por todo el cuerpo, y combina articulaciones lineales y armónicas para compatibilizar potencia y precisión. Su comercialización podría arrancar el próximo mes en mercados internacionales, con China continental, Hong Kong, Australia y Norteamérica como principales objetivos. El precio estimado ronda los 200.000 dólares, y la compañía aspira a elevar la producción hasta 10.000 unidades al año en un plazo de dos o tres años.
Unitree y la volatilidad del mercado de humanoides
El sector de la robótica en China también está viviendo movimientos bursátiles de gran intensidad. Las acciones de Unitree, la compañía con sede en Hangzhou conocida por sus robots bípedos que debutó en bolsa, cayeron alrededor de un 45% desde su máximo intradía de 1.100 yuanes el 19 de agosto, borrando más de 200.000 millones de yuanes de su valor de mercado. A pesar de la caída, la acción sigue cotizando aproximadamente cuatro veces el precio de su salida a bolsa, fijado en 150,80 yuanes.
El fundador de Unitree, Wang Xingxing, reconoció durante la World Robot Conference que los humanoides no están listos para un despliegue amplio en fábricas, ya que siguen siendo menos eficientes que los humanos en tareas simples y tienen dificultades para generalizar entre distintos trabajos. Esta brecha entre la promesa tecnológica y el uso comercial es central en la venta masiva de acciones. Sin embargo, la compañía envió más de 5.500 humanoides en 2025, convirtiéndose en uno de los mayores suministradores del mundo, y Pekín sigue tratando la IA corporeizada como una industria estratégica.
El mercado global: China copa el ranking
Según datos de Counterpoint Research, en los primeros seis meses de 2026 se distribuyeron un total de 22.000 robots humanoides en todo el mundo, una cifra que triplica los números del mismo periodo del año anterior. Las previsiones apuntan a que 2026 cerrará con más de 50.000 unidades entregadas, lo que supondría un crecimiento interanual del 210%. Las cinco empresas que aparecen en la lista de mayores fabricantes son todas chinas: Agibot lidera con un 43% del mercado y unas 9.700 unidades, seguida de Unitree con un 31% y algo más de 7.000 unidades. A bastante distancia se sitúan Galbot (5%), UBTech (4,4%) y Leju Robotics (2,9%).
La estrategia de Agibot, que ha superado a Unitree en envíos, se basa en diversificar su oferta con robots sobre ruedas, mientras que Unitree se ha centrado en robots bípedos de tamaño completo. Esta polémica ha llevado a Unitree a criticar que los robots con ruedas no deberían considerarse humanoides. El entretenimiento y los espectáculos dominan actualmente el uso de estos robots (33,6%), seguidos de la producción e investigación de datos (27%), la guía en espacios públicos (19%), la manufactura industrial (12,8%) y la logística (4,9%).
Automatización y formación laboral
China opera más de dos millones de robots en sus fábricas, más que cualquier otro país, y más de la mitad de los robots industriales del mundo se fabrican en su territorio. Esta magnitud indica que la economía china está experimentando una profunda transformación, aunque el impacto en la fuerza laboral sigue siendo una incógnita. Para abordar este desafío, el país ha puesto en marcha un plan de 20.000 millones de dólares destinado a formar a una fuerza laboral capaz de respaldar su economía de alta tecnología.
En el Instituto Tecnológico de Hangzhou, los estudiantes reciben formación en inteligencia artificial, robótica y tecnologías de fabricación desde los 15 años. Según Chen Tianyu, profesor especializado en IA y robótica, la demanda de estudiantes por parte de las empresas es bastante alta, e incluso algunos reciben ofertas de trabajo anticipadas. La visión oficial es que algunos empleos desaparecerán, pero también surgirán nuevos puestos a medida que la tecnología evolucione, y la cuestión clave es si los trabajadores poseen las habilidades necesarias para adaptarse.
La hoja de ruta presentada por el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información incluye el desarrollo del 6G como prioridad inmediata, con pruebas técnicas y estándares industriales en preparación. También se acelerará la comercialización de la IA incorporada en la manufactura, un conjunto de sistemas que permite a robots y máquinas automatizadas percibir su entorno, aprender de él e interactuar con las condiciones físicas de una fábrica. Esta combinación de software, hardware y producción física es central para la próxima etapa de la competencia tecnológica global.
China quiere llegar a 2030 con una economía menos dependiente de los motores tradicionales y más apoyada en tecnologías estratégicas. La combinación de innovación, supervisión industrial y autosuficiencia será puesta a prueba por la débil demanda interna, la crisis inmobiliaria y la rivalidad tecnológica internacional. Mientras tanto, los robots chinos siguen demostrando que pueden correr más rápido que Usain Bolt, levantar 200 kilos o transportar personas a lomos de un caballo mecánico, y el mundo observa con atención hasta dónde llegará esta revolución.



