
El proyecto Asahi Linux ha dado un paso importante al anunciar el soporte oficial de su instalador para los Mac equipados con los chips Apple M3, M3 Pro y M3 Max. La noticia, confirmada el 6 de septiembre, supone un avance para quienes quieren ejecutar Linux en estos equipos, aunque todavÃa quedan asignaturas pendientes que conviene tener muy presentes antes de lanzarse a sustituir macOS. La compatibilidad no es total y los responsables del proyecto han querido dejar claras las limitaciones actuales.
El anuncio llega apenas once dÃas después de que otro informe de progreso adelantara avances en cámara y USB 3.0 con Thunderbolt, lo que ha permitido acelerar la publicación de esta versión oficial. Desde el equipo de Asahi Linux destacan que buena parte del hardware principal de los Mac M3 ya funciona, pero también advierten de que la experiencia no es comparable a la de los Mac M1 y M2, donde el soporte está mucho más rodado.
Qué funciona ya en los Mac M3 con Asahi Linux
Según la entrada publicada por James Calligeros, desarrollador del proyecto, cámara integrada, micrófonos, puertos USB a 10 Gb/s y Wi-Fi son algunos de los apartados que ya operan sin necesidad de parches adicionales. A esta lista se suma la decodificación de vÃdeo por hardware con soporte para el códec AV1, un formato cada vez más habitual en plataformas de streaming y videollamadas. Todo este conjunto de funciones llega a través de Fedora Asahi Remix, la distribución de referencia creada gracias a la colaboración entre Asahi Linux y el proyecto Fedora.
En el apartado de escritorio, Fedora Asahi Remix mantiene KDE Plasma como entorno principal, aunque también ofrece GNOME como alternativa, y funciona sobre una base Wayland con XWayland para aplicaciones heredadas. El procesado de audio calibrado para más de ocho modelos de Mac es otro de los aspectos que han cuidado especialmente, ya que Apple introdujo cambios relevantes en el hardware de sonido de esta generación. Los puertos USB, por su parte, alcanzan el máximo teórico de velocidad que permite la interfaz fÃsica de estos equipos.
A pesar de que el soporte se considera oficial, existen diferencias entre los modelos que entran dentro de esta primera oleada y los que se quedan fuera. La lista incluye a los Mac con M3, M3 Pro y M3 Max, pero no menciona al Mac Studio con M3 Ultra, que por el momento continúa sin estar respaldado por el proyecto. Es una ausencia que puede deberse a la necesidad de completar pruebas especÃficas en ese hardware antes de dar el visto bueno definitivo.
TodavÃa no hay aceleración 3D útil
El punto más crÃtico del anuncio es el estado de la unidad gráfica. El equipo de Asahi Linux señala que la GPU no ofrece aceleración 3D aprovechable y que no hay que esperar un rendimiento decente ni un consumo energético razonable en tareas gráficas exigentes. Esto significa que el sistema puede mostrar la interfaz sin problema, pero reproducir vÃdeo con efectos como el trazado de rayos, editar imágenes con filtros complejos o trabajar con modelado 3D está prácticamente descartado por ahora.
La falta de un controlador maduro para la GPU tiene implicaciones directas en el consumo de baterÃa de los portátiles. Un equipo que mantiene la GPU activa sin una gestión eficiente de energÃa puede durar significativamente menos que con macOS, y esa diferencia se nota sobre todo en cargas de trabajo sostenidas. En este sentido, el proyecto avisa de que dará más noticias sobre la GPU en los próximos meses, coincidiendo con presentaciones técnicas ya planificadas en foros del sector.
Detrás de esta limitación se encuentra también la ausencia de un soporte completo para el controlador DCP de Apple, que es el encargado de gestionar la pantalla y parte de la administración de energÃa. Mientras ese controlador no esté completamente operativo, la experiencia gráfica y de suspensión no alcanzará un nivel similar al de los Mac M1, donde este apartado ya está resuelto.

La suspensión y el HDMI siguen pendientes
Otra de las carencias que se mantienen es la falta de suspensión del sistema. Esta función, que permite cerrar la tapa del portátil o dejar el equipo en reposo sin apagarlo, no está disponible en los Mac M3 con Asahi Linux. La razón apuntada por los desarrolladores es que el framebuffer del firmware no funciona bien con el controlador DCP antes de que este quede completamente operativo. En la práctica, el usuario se ve obligado a apagar el equipo o mantenerlo encendido, algo que puede resultar poco práctico en un portátil.
Como consecuencia directa de esa misma limitación, el puerto HDMI de los MacBook M3 permanece deshabilitado. Esto impide conectar pantallas externas mediante cable HDMI, una función habitual para quienes usan el portátil como estación de trabajo con monitor adicional. Las conexiones por otros métodos, como USB-C, no se ven afectadas por este problema, pero la imposibilidad de usar un puerto tan básico puede echar para atrás a más de un usuario.
Estas restricciones no implican que todo el apartado de pantalla sea inútil. El sistema puede mostrar el escritorio sin cortes y las aplicaciones se ven bien, pero cualquier carga que requiera gráficos acelerados o gestión avanzada de energÃa queda fuera de lugar. La recomendación implÃcita del proyecto es que quien dependa de esas funciones espere a que el soporte madure antes de dar el salto.
El instalador exige activar el modo Expert en M3
Un detalle que muchos usuarios no esperaban es que el instalador de Asahi Linux requiere activar el modo Expert para poder instalar el sistema en un Mac M3. En lugar del comando habitual curl -L https://alx.sh/ | sh, hay que ejecutar curl -L https://alx.sh/ | EXPERT=1 sh desde una terminal de macOS. Esta diferencia puede parecer trivial, pero refleja la confianza que los desarrolladores tienen todavÃa en la estabilidad del soporte para la familia M3.
Activar el modo Expert no es un simple trámite: el instalador muestra avisos adicionales y exige confirmaciones explÃcitas para continuar. De esta forma, el proyecto filtra a quienes se lanzan a instalar sin conocer las advertencias. La intención declarada es retirar ese requisito cuando Fedora Linux 41 llegue a su fase beta, prevista en unas semanas si no aparecen regresiones graves, aunque no hay una fecha garantizada.
Este paso adicional, que solo se aplica a los M3, es una pista clara de que el equipo todavÃa no considera este soporte tan maduro como el de los M1. Para estos últimos, el instalador estándar funciona sin variables de entorno especiales ni pasos extraños, y el sistema se puede poner en marcha con todas las funciones validadas. La diferencia de trato entre generaciones no es casualidad: llevan desde 2021 trabajando sobre el M1 y lo consideran la rama más pulida del proyecto.

El camino hacia el kernel principal de Linux
El soporte disponible en Asahi Linux todavÃa no está integrado por completo en el kernel principal de Linux. El proyecto mantiene una versión downstream, es decir, una rama que incorpora los cambios necesarios para que estos Mac funcionen, mientras los desarrolladores envÃan sus parches a la comunidad del kernel para su inclusión definitiva. La integración upstream del soporte para M3 está en marcha y podrÃa tener su hueco en Linux 7.4 o versiones posteriores.
El kernel principal ya cuenta con soporte básico para arrancar en estos chips, pero todavÃa hay que incorporar numerosos parches para alcanzar un nivel parecido al de la distribución de Asahi Linux. Este proceso depende de la revisión y aceptación de cada componente por parte de la comunidad del kernel, algo que no siempre es rápido. La consecuencia es que la mayorÃa de distribuciones Linux no podrán aprovechar estas mejoras hasta que el código llegue a las ramas oficiales.
Para los usuarios, esto plantea dos opciones: usar la implementación especÃfica de Asahi Linux con sus limitaciones conocidas o esperar a que el soporte llegue a las ramas generales del kernel. La primera opción ofrece acceso temprano, pero exige seguir las instrucciones del proyecto y aceptar los fallos; la segunda puede resultar más cómoda para quien prefiera usar otras distribuciones, aunque dependerá del ritmo de integración. La expectativa es que las próximas versiones de Fedora Linux permitan prescindir del modo Expert y acerquen el soporte al nivel del M1.
El proyecto ha dejado claro que este anuncio es un punto de partida y no una meta. La GPU del M3, con tecnologÃas como el trazado de rayos por hardware, obliga a repetir buena parte del trabajo de ingenierÃa inversa ya hecho en generaciones anteriores. Por eso, no hay que esperar una solución rápida en el frente gráfico, y la recomendación general es que quien necesite un sistema fiable para trabajar en serio espere un poco más o se quede con el M1.
En definitiva, lo que deja este anuncio es una sensación de progreso real pero acotado. Asahi Linux amplÃa su soporte a los Mac M3 con un instalador oficial que funciona, pero las limitaciones en GPU, suspensión y HDMI son demasiado importantes para ignorarlas. Para los que ya tienen un M3, la opción existe, pero hay que entrar sabiendo que faltan piezas clave. Para los que siguen con un M1, la noticia es una tranquilidad: su soporte sigue siendo el más maduro de la familia.