Alarga la vida de tu pc gracias a Raspberry Pi y Syncthing

Llega el verano y con ello las altas temperaturas y el desgaste físico de muchos componentes electrónicos, entre ellos las baterías. A continuación os vamos a proponer un pequeño truco para alargar la vida de nuestros ordenadores, portátiles y dispositivos electrónicos gracias a Raspberry Pi y a un programa llamado Syncthing.

Internet ha copado más de la mitad del trabajo que tenemos que hacer con el ordenador, hasta tal punto que muchos sólo necesitan un navegador web. Por ello existen alternativas livianas a un ordenador o un portátil, alternativas como Raspberry Pi que ofrecen la potencia necesaria para cubrir nuestras necesidades y tienen un consumo energético menor y generan menos calor que los grandes equipos.

El proyecto es muy sencillo. Utilizaremos una placa Raspberry Pi para utilizarlo como equipo principal durante estos días de calor y en otoño, cuando bajen las temperaturas, volveremos a utilizar el equipo principal. Pero ¿ tenemos que pasar todos nuestros archivos a Raspberry Pi y luego volverlos a nuestro equipo principal? Pues no. Es aquí donde entra la herramienta Syncthing. Esta herramienta se encarga de crear una nube privada, una nube que podemos crear en nuestro ordenador, subir los archivos necesarios y luego tenerlos en Raspberry Pi. Una vez que volvamos a nuestro equipo, hacemos la tarea inversa.

Para instalar Syncthing en Raspberry Pi sólo hemos de abrir una terminal y escribir lo siguiente:

curl -s https://syncthing.net/release-key.txt | sudo apt-key add -
sudo echo "deb https://apt.syncthing.net/ syncthing stable" | sudo tee /etc/apt/sources.list.d/syncthing.list

sudo apt-get update
sudo apt-get install syncthing

Ahora hemos de instalar Syncthing en nuestro ordenador, para ello sólo hemos de ir a la web oficial del proyecto y descargarnos el programa correspondiente a nuestro sistema operativo. Una vez que hemos instalado el programa, gestionamos nuestros archivos como si fuera Dropbox o Google Drive. Syncthing no necesita ningún servidor ni configuraciones externas, por lo que el funcionamiento es sencillo y además nos permite tener el ordenador principal apagado. Cuando volvamos al ordenador principal, hacemos lo mismo pero el proceso inverso.

Este plan puede ser algo simplón y una solución bastante burda a un problema que muchos tenéis, pero si miramos nuestro bolsillo, puede que no sea tan mala. Una placa Rasbpberry Pi cuesta 35 euros mientras que una placa base de un ordenador tiene un coste superior a los 55 euros sin contar el procesador que normalmente hay que cambiar también, superando el precio los 100 euros.

El consumo energético también es alto en un pc que en una placa Raspberry Pi y el calor generado es mayor. Por lo que por 35 euros podemos ahorrarnos muchos disgustos y pasar malos ratos por el calor. Si hacemos esto último con un portátil, la opción de Raspberry Pi es más clara pues las averías en portátiles rara vez suelen arreglarse y en caso de arreglarse, el precio no es nada barato. Pero la respuesta la tenéis vosotros mismos.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *