Biobizkaia obtiene licencia para fabricar productos sanitarios personalizados con impresión 3D

  • Biobizkaia es el primer centro pĆŗblico vasco autorizado para fabricar productos sanitarios a medida mediante impresión 3D.
  • La licencia permite crear biomodelos anatómicos, guĆ­as quirĆŗrgicas, mĆ”scaras de radioterapia y epĆ­tesis temporales.
  • La tecnologĆ­a ya se aplica con Ć©xito en cirugĆ­a cardiovascular, maxilofacial y oncologĆ­a radioterĆ”pica.
  • El proceso combina imĆ”genes mĆ©dicas, segmentación y fabricación aditiva para mejorar la precisión y seguridad.

Impresión 3D de productos sanitarios personalizados

La fabricación aditiva aplicada a la salud acaba de dar un paso importante en el País Vasco. El Instituto de Investigación Sanitaria Biobizkaia ha recibido la autorización del Gobierno Vasco para actuar como fabricante de productos sanitarios hechos a medida, un reconocimiento que lo sitúa como el primer centro de la red pública vasca con esta capacidad. La licencia no es un trÔmite menor: permite que la impresión 3D salga del laboratorio y se integre de forma regulada en la asistencia diaria de Osakidetza.

Con este permiso, Biobizkaia podrÔ diseñar y producir cinco tipos de dispositivos personalizados: biomodelos anatómicos, biomodelos esterilizables, guías quirúrgicas, mÔscaras para radioterapia superficial y epítesis temporales. Todos ellos se fabrican a partir de las imÔgenes médicas de cada paciente, lo que garantiza un ajuste perfecto a su anatomía y a las necesidades clínicas de cada caso. La iniciativa se enmarca en el Pacto Vasco de Salud, que busca impulsar una atención mÔs cercana, innovadora y centrada en las personas.

Impresión 3D
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De la imagen mƩdica al objeto fƭsico

El proceso arranca con la obtención de imÔgenes mediante TAC o resonancia magnética. El personal de Radiología selecciona y separa digitalmente las estructuras de interés, como huesos, vasos sanguíneos o tumores, en un procedimiento conocido como segmentación. A partir de ahí, se genera un modelo tridimensional fiel a la anatomía del paciente, que el equipo de ingeniería adapta para su fabricación con impresoras 3D. Esta colaboración entre radiología, ingeniería y especialidades clínicas es uno de los pilares del modelo de Biobizkaia.

La experiencia acumulada no es nueva. Desde 2016, la OSI Ezkerraldea-Enkarterri-Cruces desarrolla programas de formación en impresión 3D para profesionales adjuntos y residentes, y en 2024 se sumó la OSI Bilbao-Basurto. Esta integración directa reduce la incertidumbre en procedimientos complejos y puede tener un impacto real en los resultados de salud, según destacan los responsables del instituto.

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Aplicaciones reales en los hospitales

Uno de los casos mÔs llamativos es el de la cirugía cardiovascular. Roberto Voces, jefe del Servicio de Cirugía Cardiovascular de la OSI Ezkerraldea-Enkarterri-Cruces, utiliza réplicas del corazón de cada paciente para preparar operaciones complejas, como las de miocardiopatía hipertrófica obstructiva. Estos modelos permiten al equipo médico planificar la intervención con mayor precisión, anticipar las zonas de actuación y explicar al paciente el procedimiento con una réplica de su propio órgano. La seguridad y la confianza del equipo aumentan notablemente.

En cirugía maxilofacial, Leyre Margallo, médica adjunta del mismo hospital, emplea modelos y guías quirúrgicas impresas en 3D para intervenciones por fracturas, malformaciones o colocación de implantes. Antes, los especialistas tenían que doblar y cortar las placas de titanio a mano durante la operación; ahora, con el modelo impreso, pueden preparar todo de antemano. Esto reduce el tiempo de cirugía y anestesia, disminuye la pérdida de sangre y favorece una recuperación mÔs rÔpida. El resultado estético también mejora porque las piezas encajan perfectamente.

La oncología radioterÔpica también se beneficia. Olga del Hoyo, médica adjunta de Oncología RadioterÔpica de Cruces, utiliza moldes personalizados para tratar cÔnceres de piel en zonas delicadas como la nariz, los pÔrpados o las orejas. Estos moldes se adaptan al contorno del paciente y permiten administrar la radioterapia con mayor precisión, protegiendo los tejidos sanos. El tratamiento resulta mÔs cómodo y breve, especialmente para personas mayores o frÔgiles, y puede mejorar la calidad de vida y el resultado estético.

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Un balance con cifras

Un estudio publicado en 2022 por profesionales de Biocruces Bizkaia y el Hospital Universitario Cruces analizó los primeros seis años de implantación de esta tecnología, entre septiembre de 2016 y diciembre de 2021. Durante ese periodo, la unidad atendió 352 casos solicitados por 85 profesionales de 27 servicios hospitalarios. MÔs de la mitad de los modelos (54%) se empleó para planificar operaciones, y un 36% permitió entrenar previamente la intervención. El 26% se utilizó como guía en el quirófano y otro 26% sirvió para explicar al paciente su patología.

El estudio también calculó los costes de fabricación. Una mandíbula producida con tecnología certificada costaba 13,97 euros; una hemipelvis, 60,41 euros, y una cavidad cardíaca, 81,14 euros. A esto hay que sumar el tiempo del personal, que oscilaba entre 70,96 euros para un modelo óseo sencillo y 202,92 euros para uno cardíaco. Los investigadores consideraron asumible este gasto en intervenciones complejas que pueden superar los 10.000 euros, ya que la impresión de un modelo cardíaco representa menos del 1% de ese coste.

Los profesionales valoraron con 4,39 sobre 5 la fidelidad anatómica de los modelos y con 4,60 su utilidad en el quirófano. También destacaron el aumento de la confianza del equipo y la mejor comprensión del paciente, aunque fueron mÔs prudentes sobre la reducción del tiempo quirúrgico, que obtuvo 3,32 puntos. Los autores reclaman estudios comparativos mÔs amplios para cuantificar con rigor todos los beneficios.

La obtención de esta licencia no solo consolida una trayectoria de mÔs de diez años de trabajo, sino que abre la puerta a nuevas líneas de investigación y a una colaboración mÔs estrecha entre especialidades. Aunque todavía quedan estudios comparativos por hacer para medir con precisión todos sus beneficios, los datos disponibles apuntan a que la impresión 3D personalizada mejora la planificación quirúrgica, reduce riesgos y acerca la innovación al paciente. Biobizkaia se posiciona así como un referente autonómico y estatal en este campo, con potencial para participar en redes de innovación sanitaria y proyectos multicéntricos.

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