
La Comisión Europea ha dado un paso firme para reordenar el mercado de los asistentes de inteligencia artificial en dispositivos móviles. A través de dos decisiones vinculantes amparadas en la Ley de Mercados Digitales (DMA), Bruselas obliga a Google a abrir las funciones clave de Android a los asistentes de IA de la competencia y a compartir los datos de su motor de búsqueda con otros buscadores y chatbots. La medida, que afecta directamente al 60% de los usuarios de la UE que tienen un móvil Android, pretende acabar con la ventaja que hasta ahora tenÃa Gemini, el asistente propio de Google.
La vicepresidenta ejecutiva de Competencia, Teresa Ribera, ha defendido la decisión asegurando que la sociedad está inmersa en una transformación digital profunda y que es necesario garantizar que los ciudadanos tengan opciones reales. «Nuestra decisión ayudará a los competidores más pequeños a competir y ofrecer esas opciones, al tiempo que protegemos la privacidad del usuario», ha señalado. Por su parte, Henna Virkkunen, vicepresidenta de Seguridad y SoberanÃa Tecnológica, ha invitado a todos los desarrolladores a explorar las nuevas oportunidades que se abren.
Plazos y cambios concretos para el usuario
El calendario fijado por Bruselas es claro. A partir de enero de 2027, Google deberá empezar a compartir los datos de su buscador con proveedores elegibles, incluyendo chatbots de IA que ofrezcan funciones de búsqueda. La compañÃa tendrá que facilitar la misma información que utiliza para optimizar sus propios resultados, siempre previa anonimización. En cuanto a Android, los cambios operativos llegarán a los usuarios finales en julio de 2027, coincidiendo con el lanzamiento de Android 18. Eso significa que cualquier persona podrá instalar un asistente rival y activarlo con la misma comodidad que hoy usa Gemini: mediante un comando de voz personalizado, un gesto o incluso con la pantalla apagada.
Entre las capacidades que podrán explotar los asistentes de terceros se incluye el acceso al contenido de la pantalla para entender el contexto, la ejecución de tareas dentro de otras aplicaciones (como pedir un taxi o redactar un correo) y la automatización de procesos de varios pasos. La Comisión pone como ejemplo que un usuario pueda pedirle a su asistente que encargue la cena «como siempre» y que la aplicación abra la app de reparto, seleccione el pedido habitual y lo confirme sin intervención manual. Todo ello, eso sÃ, requerirá el consentimiento explÃcito del usuario para las funciones más delicadas.
La respuesta de Google y las salvaguardas
Google no ha tardado en reaccionar. Su máximo responsable legal, Kent Walker, ha advertido que estas decisiones «ponen en riesgo la seguridad y la privacidad de millones de europeos» y que las búsquedas privadas podrÃan quedar expuestas a empresas desconocidas sin una anonimización adecuada. Sin embargo, desde Bruselas insisten en que las medidas incluyen salvaguardas sólidas. Por ejemplo, Google podrá exigir a los asistentes rivales que se certifiquen a través de un programa de elegibilidad verificado por terceros independientes antes de acceder a las funciones más potentes. Además, la compañÃa tiene la capacidad de suspender de forma inmediata el acceso si se produce un perjuicio grave para el usuario.
La decisión de la Comisión se enmarca en una larga trayectoria de acciones contra el gigante tecnológico. De hecho, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea confirmó recientemente una multa de más de 4.000 millones de euros que Bruselas impuso a Google por abuso de posición dominante con Android. Ahora, con estas nuevas obligaciones, se espera que surjan alternativas reales tanto en el ámbito de la búsqueda como en el de la inteligencia artificial, ofreciendo a los usuarios europeos una mayor variedad de servicios sin tener que renunciar a la seguridad.
Los plazos son jurÃdicamente vinculantes, aunque Google todavÃa puede recurrir ante los tribunales. Mientras tanto, los usuarios de Android en Europa pueden esperar que, a partir del verano de 2027, su móvil les permita elegir libremente qué asistente de IA les ayuda en el dÃa a dÃa, sin que nadie les imponga uno por defecto.


