
La cirugía robótica ha dado un salto cualitativo en Teruel con la puesta en marcha del robot Versius en el Hospital Universitario Obispo Polanco. En apenas unas semanas, el centro turolense ha pasado de estrenar esta tecnología en Cirugía General a integrar también procedimientos ginecológicos y urológicos, con resultados que empiezan a notarse en la práctica diaria.
Este despliegue sitúa al hospital como referente en cirugía mínimamente invasiva dentro del sistema público aragonés, algo poco habitual en una provincia de tamaño medio. La combinación de planificación previa, formación intensiva y selección cuidadosa de los primeros casos ha permitido que la incorporación de la robótica se haga de forma progresiva y segura, tanto para profesionales como para pacientes.
Cómo se ha implantado la cirugía robótica en Obispo Polanco
El proceso arrancó a principios de diciembre, cuando el robot Versius llegó al Hospital Universitario Obispo Polanco. En apenas quince días, el equipo de Cirugía General y del Aparato Digestivo ya estaba operando con la nueva plataforma, gracias a que varios especialistas contaban con experiencia previa en otros sistemas robóticos.
Según explica el jefe del servicio de Cirugía General, José Francisco Noguera, la adaptación se centró en conocer a fondo las particularidades del nuevo equipo. La formación combinó sesiones teóricas, entrenamientos en simuladores, prácticas supervisadas en quirófano y visitas a otros hospitales europeos con trayectoria en cirugía robótica, con el apoyo de personal técnico y cirujanos expertos.
En estos primeros meses se han realizado ya alrededor de 25 intervenciones robóticas, algunas de ellas de alta complejidad, siempre bajo un control muy exhaustivo de resultados, complicaciones, días de ingreso y eventos adversos. El objetivo es corroborar en Teruel los beneficios que la literatura científica describe en otros centros de España y de Europa.
La puesta en marcha ha tenido también una vertiente organizativa: revisión de agendas, gestión de quirófanos y adaptación de circuitos para integrar la robótica sin paralizar la actividad convencional. El hospital ha ido escalando la dificultad de los casos, empezando por procedimientos menos complejos y avanzando a cirugías oncológicas digestivas, ginecológicas y urológicas.
Todo este recorrido se enmarca en una estrategia más amplia de modernización del sistema sanitario aragonés, en la que Teruel se ha posicionado con una plataforma robótica propia, adaptada al tamaño del hospital y a la futura mudanza al nuevo complejo hospitalario.
Versius: un robot modular, versátil y pensado para hospitales medianos
El modelo elegido para Teruel ha sido Versius, una plataforma robótica modular compuesta por varios brazos independientes que se colocan alrededor de la mesa quirúrgica. A diferencia de sistemas más voluminosos, en este caso cada brazo va montado sobre su propia columna, lo que permite moverlo de un quirófano a otro con relativa facilidad.
Esta configuración facilita que el robot se adapte a distintos espacios quirúrgicos y especialidades, algo clave en un hospital con un número limitado de quirófanos y con una futura reubicación a nuevas instalaciones. El equipo puede emplearse únicamente en los procedimientos que realmente lo necesitan, combinando, cuando conviene, técnicas de laparoscopia convencional con la asistencia robótica.
Otro elemento decisivo ha sido el coste. Tal como señalan los cirujanos, la cuestión económica no se limita al precio de compra del robot, sino al gasto asociado a cada intervención (instrumental, consumibles, mantenimiento, etc.). Versius aporta una estructura de costes por procedimiento más contenida, un factor determinante para la sostenibilidad en un hospital público.
En el plano técnico, el sistema ofrece visión tridimensional ampliada del campo quirúrgico, filtrado del temblor y un rango de movimiento de los instrumentos superior al de la mano humana. Esto se traduce en maniobras más precisas en cavidades reducidas, algo especialmente relevante en pelvis, próstata o cirugía colorrectal.
Además, el cirujano trabaja desde una consola ergonómica controlando los brazos robóticos, mientras el resto del equipo permanece junto al paciente. Esta configuración, que ya se ha extendido por numerosos centros europeos, permite un trabajo coordinado y una curva de aprendizaje razonable para anestesistas, enfermería y resto de profesionales implicados.
Primeras cirugías en Ginecología: menos agresión y recuperación más rápida
Tras el arranque con Cirugía General, el siguiente paso ha sido la incorporación de la cirugía robótica en el servicio de Ginecología. Esta misma semana se han realizado las primeras intervenciones mediante Versius: tres extirpaciones de trompas y ovarios por patología benigna, seleccionadas con criterios de baja o media complejidad.
La jefa del servicio, la doctora Marta Garcés Valenzuela, subraya que la prioridad ha sido empezar de forma gradual y segura, eligiendo casos adecuados para ir ganando experiencia sin asumir riesgos innecesarios. La idea es consolidar primero las indicaciones más habituales, como miomectomías, histerectomías o cirugías de prolapso genital.
En este campo, la robótica permite incisiones más pequeñas, menor agresión sobre los tejidos y un control muy fino de la disección. Todo ello se traduce en menos dolor postoperatorio, menor sangrado y una estancia hospitalaria más corta, con la posibilidad de que muchas pacientes retomen antes su actividad cotidiana.
Desde la perspectiva asistencial, disponer de esta tecnología en Teruel refuerza el principio de equidad: las mujeres de la provincia no tienen que desplazarse a otros hospitales de referencia para acceder a estas técnicas avanzadas. Se evita así un coste añadido en tiempo y desplazamientos, algo especialmente sensible en áreas con dispersión geográfica.
La propia doctora Garcés incide en que la presencia de un robot quirúrgico en un hospital de este tamaño actúa también como factor de atracción para nuevos especialistas. Para los ginecólogos en formación o jóvenes adjuntos, trabajar con cirugía robótica es un incentivo claro a la hora de elegir destino.
Cirugía robótica en Urología: foco en la prostatectomía radical
Paralelamente, el servicio de Urología ha debutado con su primera asistida por robot. El jefe del servicio, el doctor Pedro Giral, destaca que la extirpación completa de la próstata es probablemente una de las intervenciones en las que más se nota la diferencia frente a la laparoscopia convencional.
En este tipo de cirugía, el acceso a zonas anatómicas profundas y rodeadas de estructuras delicadas exige una gran precisión. Con el robot, los instrumentos tienen una movilidad muy superior y permiten movimientos finos, como si el cirujano tuviera literalmente la mano dentro del cuerpo del paciente. Esto facilita la disección en áreas complejas y mejora el confort del propio profesional durante operaciones largas.
La prostatectomía radical es una intervención clave en el tratamiento del cáncer de próstata localizado o de determinados tumores de alto riesgo. La experiencia internacional muestra que la robótica puede ayudar a preservar mejor la función urinaria y sexual en determinados casos, al permitir una cirugía más reglada sobre los haces neurovasculares.
En Teruel, el doctor Giral ha sido el primero en dar el paso hacia la cirugía asistida por robot dentro de Urología, pero el objetivo es que otros urólogos del servicio se vayan incorporando a este tipo de procedimientos, siguiendo itinerarios de formación similares a los de Cirugía General y Ginecología.
Como en el resto de especialidades, la estrategia pasa por ampliar progresivamente la cartera de intervenciones urológicas susceptibles de abordaje robótico, desde patología prostática a determinadas cirugías renales complejas, siempre basándose en criterios de indicación, seguridad y eficiencia.
Beneficios para los pacientes y control de resultados
Más allá del atractivo tecnológico, el despliegue de la robótica en Obispo Polanco se justifica por sus efectos en la calidad asistencial. Los profesionales coinciden en que las complicaciones postoperatorias tienden a ser menores, la estancia media en el hospital se reduce y el paciente puede incorporarse antes a su vida personal y laboral.
En cirugía ginecológica benigna, esto se traduce en menos dolor, menor necesidad de analgésicos y una reincorporación más rápida. En cirugía digestiva y urológica, el beneficio se aprecia en la precisión para abordar tumores y estructuras vasculares delicadas, reduciendo el daño sobre tejidos sanos.
El hospital ha establecido un sistema de monitorización continua, registrando indicadores como días de ingreso, tasa de reintervención, sangrado o eventos adversos. La intención es comparar estos datos con la experiencia en laparoscopia y cirugía abierta, para confirmar que la introducción de Versius aporta un valor real y medible.
Aunque el coste inicial por cirugía es, en principio, más elevado que el de una intervención puramente laparoscópica, los responsables del programa señalan que el retorno se observa en la reducción de complicaciones, reingresos y bajas laborales más prolongadas. Es decir, la inversión se compensa en buena medida con los beneficios clínicos y sociales.
En términos de bienestar, muchos pacientes valoran especialmente que las incisiones sean más pequeñas y discretas, con un impacto estético menor y una sensación subjetiva de mayor comodidad en el postoperatorio inmediato.
Un centro pequeño en el mapa internacional de la cirugía robótica
Uno de los aspectos más llamativos del programa de cirugía robótica en Teruel es que, en muy poco tiempo, ha despertado el interés de cirujanos de otros países europeos. El 22 de enero, un grupo de especialistas de Portugal se desplazó al Hospital Obispo Polanco para observar en directo varias intervenciones realizadas con Versius.
El objetivo de estas visitas es ver cómo se organiza un hospital de tamaño medio para integrar de forma práctica una plataforma robótica modular, evaluar la curva de aprendizaje y valorar si este modelo encaja en sus propios centros. El intercambio de experiencias está siendo bidireccional, ya que los equipos turolenses también recogen aportaciones de colegas externos.
Además, el hospital se ha preparado para retransmitir en directo una intervención robótica a un congreso internacional de cirugía mínimamente invasiva que se celebra en Sevilla. Aunque Obispo Polanco ya participaba de forma periódica en cirugías en directo mediante laparoscopia, será la primera vez que lo haga con el apoyo de un robot.
Esta presencia en foros especializados supone un reconocimiento al trabajo realizado por los equipos del hospital y contribuye a que Teruel se incluya en redes españolas y europeas de centros que comparten casos, técnicas y resultados en cirugía de alta complejidad.
Para los residentes y profesionales jóvenes, participar en este tipo de iniciativas supone un plus formativo importante, al poder comparar su práctica diaria con la de otros hospitales de referencia sin necesidad de salir del sistema sanitario público aragonés.
Impacto en la organización y en la captación de talento
La llegada de la cirugía robótica ha tenido también efectos internos. Por un lado, ha obligado a repensar la organización de quirófanos, agendas y turnos, introduciendo nuevas tareas ligadas al montaje, calibración y mantenimiento del robot. Por otro, ha motivado a muchos profesionales a actualizarse y formarse en tecnologías emergentes.
En especialidades como Ginecología, donde uno de los retos es completar y estabilizar las plantillas, disponer de una plataforma robótica funciona como un elemento diferenciador a la hora de atraer especialistas. La posibilidad de iniciarse pronto en técnicas avanzadas resulta muy valorada por los facultativos que están decidiendo su futuro profesional.
Algo similar ocurre con Cirugía General y Urología: el acceso a robótica evita que algunos profesionales tengan que marcharse a grandes capitales o incluso al extranjero para desarrollar su carrera en este ámbito. Este efecto retención es especialmente relevante en provincias que históricamente han tenido dificultades para captar y fidelizar talento sanitario.
La robótica refuerza además la vocación docente del centro. El Hospital Universitario Obispo Polanco se consolida como espacio de referencia para la formación de residentes en abordajes mínimamente invasivos, incorporando simulación, cirugía mixta (laparoscopia más robot) y retransmisiones en directo.
Todo ello se plantea con una premisa clara: hacer un uso responsable y racional de la tecnología, seleccionando cuidadosamente los casos que más se van a beneficiar y evitando medicalizar o complejizar innecesariamente procedimientos sencillos.
Perspectivas a corto y medio plazo para la cirugía robótica en Teruel
De cara a los próximos meses, los servicios de Cirugía General, Ginecología y Urología trabajan en consolidar la actividad actual y aumentar el número de profesionales acreditados para operar con el robot Versius. La idea es que no dependa de un único cirujano por especialidad, sino que exista un equipo amplio y estable.
En Cirugía General, la intención es seguir ampliando indicaciones en patología oncológica digestiva (colon, recto, hígado, estómago o páncreas) y en determinados casos complejos de cirugía benigna. Siempre que el abordaje robótico pueda aportar mayor precisión o una agresión menor que las alternativas existentes se valorará su uso.
En Ginecología, el plan pasa por aumentar de forma gradual el número de miomectomías, histerectomías y cirugías de prolapso genital realizadas con robot, ajustando la selección de pacientes y analizando de forma continuada los resultados clínicos y de satisfacción. En Urología, se pretende incrementar el volumen de prostatectomías radicales y avanzar hacia otros procedimientos de alta complejidad.
La elección de un sistema modular y fácilmente trasladable permitirá, llegado el momento, integrar el robot en el nuevo hospital sin grandes cambios estructurales, algo que se ha tenido en cuenta desde el principio. Además, se contempla que la plataforma pueda emplearse en programas docentes específicos y en futuras colaboraciones con otros centros.
Con estos pasos, el Hospital Universitario Obispo Polanco consolida una línea de trabajo que combina innovación tecnológica, visión de sistema público y atención de proximidad. La cirugía robótica, que hace poco podía sonar lejana en una provincia como Teruel, se ha convertido ya en parte de la rutina quirúrgica de varios servicios, con un impacto tangible en la experiencia de pacientes y profesionales.
La implantación de Versius en el hospital turolense muestra cómo un centro de tamaño medio puede incorporar cirugía robótica de alto nivel sin perder de vista la seguridad, la equidad y la sostenibilidad, ganando competitividad asistencial y formativa y acercando a la ciudadanía técnicas que hasta hace poco se asociaban solo a grandes capitales.
© HERALDO DE ARAGON EDITORA, S.L.U.
Teléfono 976 765 000 / – Pº. Independencia, 29, 50001 Zaragoza – CIF: B99288763 – Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza al Tomo 3796, Libro 0, Folio 177, Sección 8, Hoja Z-50564
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual
