
Durante el mes de febrero, San Nicolás vuelve a apostar por una colonia de robótica pensada para niños y niñas que combina ocio, aprendizaje y tecnología en un mismo espacio. Se trata de una propuesta municipal que busca que los más pequeños se acerquen a la ciencia y la robótica a través del juego, la curiosidad y la experimentación directa con materiales reales.
La iniciativa, que ya es un clásico del verano nicoleño, se enmarca en el programa Revolución Digital del Municipio de San Nicolás y se ha consolidado como un punto de encuentro para chicos y chicas interesados en la tecnología. En esta nueva edición, la colonia vuelve con desafíos renovados, más robots y un enfoque práctico para que los participantes aprendan no solo a manejar dispositivos, sino también a entender cómo se diseñan y construyen.
Una colonia de robótica basada en el aprendizaje activo
El planteamiento pedagógico de la colonia se apoya en una metodología centrada en el aprendizaje activo y la resolución de problemas, alejándose de las clases teóricas tradicionales. Cada sesión está pensada para que los chicos y chicas experimenten, prueben, se equivoquen y vuelvan a intentarlo, siempre acompañados por un equipo de docentes especializados en tecnología educativa.
Desde la coordinación subrayan que la prioridad es que los participantes no se limiten a usar aparatos tecnológicos, sino que comprendan qué hay detrás de ellos. A través de actividades guiadas, los menores empiezan a familiarizarse con conceptos básicos de robótica, programación y electrónica sencilla, adaptados a su edad y explicados con un lenguaje cercano.
Este enfoque práctico facilita que desarrollen competencias que van más allá de la tecnología: se potencia el pensamiento creativo, la autonomía y la capacidad de plantear soluciones a distintos retos. Cada grupo trabaja sobre proyectos concretos, con objetivos claros, pero también con margen para que cada niño o niña aporte sus propias ideas y tome decisiones sobre el diseño.
Otro de los pilares de la colonia es el trabajo en equipo. Los participantes organizan sus tareas, reparten responsabilidades y se coordinan para que cada prototipo funcione. De esta forma, además de aprender robótica, practican habilidades sociales como la comunicación, la escucha y el respeto por las propuestas de los demás.
El ambiente, según describe la organización, es el de una colonia de verano con fuerte componente recreativo: hay tiempo para aprender, para jugar y para compartir, lo que ayuda a que los menores se acerquen a la tecnología sin miedo, con confianza y sintiendo que forman parte de un proyecto común.
Proyectos tecnológicos para edades de 8 a 13 años
La colonia está dirigida específicamente a niños y niñas de entre 8 y 13 años, un tramo de edad en el que suelen despertar con fuerza el interés por la tecnología y el “cómo funcionan las cosas”. Las actividades se adaptan a estas edades, con propuestas sencillas para los más pequeños y retos algo más complejos para quienes se encuentran en los últimos cursos de la primaria.
Durante los encuentros, los participantes construyen desde cero distintos dispositivos y sistemas. Entre los proyectos habituales se incluyen pequeños autos robóticos, maquetas de semáforos programables y robots con sensores que reaccionan a estímulos del entorno. El objetivo es que puedan ver de forma tangible el resultado de lo que diseñan y programan.
Además de los clásicos robots móviles, se trabajan iniciativas vinculadas a la energía solar y al uso responsable de los recursos. Los chicos y chicas montan estructuras sencillas que aprovechan la luz del sol, lo que permite introducir nociones básicas de sostenibilidad y de cómo la tecnología puede contribuir a mejorar la vida cotidiana.
Los proyectos también se conectan con situaciones reales de la vida diaria y necesidades de la comunidad. Por ejemplo, sistemas de iluminación automatizados, pequeños prototipos de dispositivos de seguridad o soluciones creativas para facilitar ciertas tareas del hogar. Con este enfoque, la robótica deja de ser algo abstracto para convertirse en una herramienta útil y cercana.
La propuesta está pensada tanto para quienes ya tienen cierto contacto con la tecnología como para quienes se aproximan por primera vez a este ámbito. No se requieren conocimientos previos en programación ni en robótica, ya que el equipo docente acompaña cada paso y adapta las explicaciones al nivel de cada grupo, favoreciendo que nadie se quede atrás.
Quinta edición de una propuesta gratuita y muy demandada
Este año, la Colonia de Robótica celebra su quinta edición consecutiva en San Nicolás, lo que confirma su continuidad y el interés que despierta en las familias. Desde Revolución Digital destacan que han podido mantener una línea de trabajo coherente, con mejoras y ajustes a partir de la experiencia acumulada en años anteriores.
Una de las particularidades de esta colonia es que se trata de una actividad gratuita, abierta a chicos y chicas de la ciudad, financiada desde el municipio. Esto permite que niños y niñas con perfiles y realidades muy distintas tengan acceso a un espacio tecnológico de calidad, algo que no siempre está al alcance de todas las familias.
La respuesta de la comunidad, según señala la organización, ha sido especialmente intensa en esta edición. Aunque se han previsto 600 plazas para los distintos turnos, el número de interesados que han tramitado su inscripción ya supera los 700 anotados, un dato que refleja el grado de aceptación que ha logrado la propuesta.
Pese a esta alta demanda, las inscripciones siguen abiertas. Desde la coordinación explican que, cada año, se producen bajas de última hora, cambios de horarios y reubicaciones de participantes, por lo que mantienen el registro activo para poder cubrir las vacantes que surgen y evitar que ningún menor se quede fuera por no haberse apuntado a tiempo.
El equipo responsable de la colonia hace hincapié en la importancia de poder brindar una propuesta sostenida en el tiempo, gratuita y con estándares de calidad, que combine formación tecnológica y actividades recreativas. En su opinión, este tipo de iniciativas contribuye a despertar vocaciones tempranas en áreas como la ingeniería, la informática o la ciencia aplicada.
Fechas, turnos y organización de la Colonia de Robótica
La programación de la colonia se ha estructurado en dos etapas o grupos organizativos, siguiendo prácticas habituales de gestor de aulas escolares, con el objetivo de dar mayor flexibilidad a las familias a la hora de elegir días y horarios. Aunque toda la actividad se concentra en febrero, cada menor asiste únicamente a los turnos asignados dentro de una de estas fases.
La primera etapa se desarrollará del 2 al 12 de febrero, mientras que la segunda etapa tendrá lugar del 16 al 26 de febrero. Ambas contemplan el mismo tipo de contenidos y proyectos, por lo que lo fundamental es escoger el tramo de fechas que mejor se adapte a las necesidades de cada hogar.
Para cubrir la demanda prevista se dispondrá de cinco turnos diarios, con horarios escalonados a lo largo de la jornada. Las franjas son de 09:00 a 11:00, de 11:15 a 13:15, de 14:00 a 16:00, de 16:15 a 18:15 y de 18:30 a 20:30. De este modo, las familias pueden optar por un turno de mañana, de mediodía o de tarde, en función de sus rutinas.
Las comisiones trabajarán dos veces a la semana, repartidas entre lunes y miércoles o martes y jueves, de acuerdo con la asignación realizada al momento de la inscripción. Esta dinámica permite asegurar la continuidad de los proyectos, pero sin sobrecargar las agendas de los menores ni restarles tiempo de descanso vacacional.
En esta edición, la colonia se llevará a cabo en un nuevo espacio situado en Rivadavia 47, en pleno centro de San Nicolás. Se trata de la sede del CEMPRE (Centro Municipal de Promoción Educativa), un edificio que dispone de aulas y recursos preparados para actividades tecnológicas, lo que facilita el montaje de los laboratorios de robótica y las zonas de trabajo en grupo.
Cómo inscribirse y canales de contacto
Para quienes deseen anotar a sus hijos o hijas en la Colonia de Robótica de San Nicolás, la organización ha habilitado dos canales de comunicación principales, con el fin de agilizar tanto las consultas como el proceso de inscripción.
Por un lado, es posible contactar a través de la cuenta de Instagram @_revolucion.digital, donde el programa Revolución Digital comparte novedades, material educativo y recordatorios sobre fechas y horarios. En ese perfil se atienden, mediante mensaje privado, las dudas más habituales sobre cupos disponibles, grupos por edad o turnos específicos.
Además, quienes prefieran un contacto más directo pueden utilizar el número de WhatsApp 336 463-9476. A través de este canal se reciben solicitudes de información, se confirman datos de inscripción y se gestionan posibles cambios de horario o bajas por motivos personales, algo que resulta especialmente útil ante la alta demanda de plazas.
Desde la coordinación se recomienda que las familias interesadas realicen la inscripción cuanto antes, a pesar de que a día de hoy el registro se mantenga abierto. Aunque ya se ha superado el número de plazas previstas, la organización va reordenando los cupos en función de las bajas y reubicaciones, lo que permite que vayan entrando nuevos participantes.
En cualquier caso, la colonia recuerda que toda la información oficial sobre fechas, turnos, sedes y requisitos se comunica siempre a través de los canales del programa Revolución Digital y del municipio, de manera que se eviten malentendidos o datos desactualizados procedentes de terceros.
La Colonia de Robótica en San Nicolás se ha convertido en un espacio de referencia para acercar la tecnología a la infancia, combinando formación práctica en robótica, proyectos creativos y un entorno lúdico propio de las vacaciones de verano. Con una alta demanda, carácter gratuito y una organización que prioriza el aprendizaje activo, la iniciativa del programa Revolución Digital continúa ampliando la oferta educativa del municipio y abriendo puertas a nuevas vocaciones científicas y tecnológicas entre los niños y niñas de la ciudad.