
La DJI Osmo Pocket 4 ya es oficial y llega para reforzar la posición de la marca en el segmento de las cámaras de bolsillo con estabilizador. Mantiene el formato compacto que la hizo popular entre vloggers y creadores, pero introduce cambios importantes en el sensor, la grabación en cámara lenta, el seguimiento inteligente y el manejo diario.
Lejos de ser una revolución total en diseño, esta nueva generación apuesta por una evolución muy profunda en el interior: un sensor CMOS apilado de 1 pulgada con mucha más resolución, mejor rango dinámico, almacenamiento interno generoso y una integración más estrecha con el ecosistema de audio de DJI. Todo ello apunta directamente a quienes buscan una herramienta ligera para crear contenido serio, tanto en España como en el resto de Europa.
Un sensor de 1 pulgada mucho más ambicioso
El gran salto de esta generación está en el corazón de la cámara: un sensor CMOS apilado de 1 pulgada y 37 megapíxeles efectivos. Frente a la Osmo Pocket 3, que se quedaba en un sensor de 9,4 MP de la misma diagonal, el incremento de resolución es aproximadamente de cuatro veces, lo que abre la puerta a recortes de zoom 2x prácticamente sin pérdida y a una flexibilidad mucho mayor a la hora de encuadrar o reencuadrar en edición.
Este sensor viene acompañado de una óptica de 20 mm con apertura f/2.0, un clásico en este tipo de dispositivos, pero ahora combinado con un procesado más avanzado que busca mejorar los tonos de piel y el comportamiento en escenas de alto contraste. Según DJI, la cámara es capaz de ofrecer hasta 14 pasos de rango dinámico cuando se graba en el perfil de color D-Log de 10 bits, dejando atrás el D-Log M de la anterior generación y ofreciendo más margen para recuperar luces y sombras.
En fotografía, la Osmo Pocket 4 deja de ser un complemento y pasa a ser una función principal. El nuevo sensor permite capturar imágenes de hasta 37 MP en modo Superfoto (con relación de aspecto 1:1) o alrededor de 33 MP en formato 16:9, de forma que quienes quieran usarla como pequeña cámara fotográfica de alta resolución tienen ahora una opción real. El botón personalizable se configura de serie precisamente para alternar entre foto y vídeo, una pista clara de que DJI quiere que se piense en este modelo como una cámara híbrida de bolsillo.
Todo este hardware se apoya en un motor de procesamiento renovado que trabaja conjuntamente con el sensor apilado para maximizar ese rango dinámico, elevar el techo de ISO en foto y vídeo y controlar mejor el ruido, especialmente en escenas nocturnas o interiores complicados. En la práctica, esto se traduce en menos pérdida de detalle en sombras, luces más controladas y colores más naturales directamente desde la cámara, sin depender tanto de retoques intensivos.
Vídeo en 4K a 240 fps y cámara lenta extrema
Uno de los puntos más llamativos de la Osmo Pocket 4 es su capacidad para grabar vídeo en 4K hasta 240 fotogramas por segundo, con un recorte reducido respecto al encuadre estándar. Este modo permite conseguir una cámara lenta de hasta 8x sin necesidad de recurrir a resoluciones inferiores, algo que hasta hace muy poco estaba reservado a cámaras más voluminosas y de mayor precio.
La combinación del sensor de 1 pulgada, la óptica luminosa f/2.0 y el nuevo procesado hace que, incluso en estos modos de alta velocidad, la cámara mantenga un nivel de detalle notable y un ruido contenido. Esto la convierte en una herramienta especialmente interesante para disciplinas que exigen analizar el movimiento al detalle, como deportes de acción, ciclismo de montaña, skate o grabaciones técnicas donde cada gesto cuenta.
En situaciones cotidianas, el salto respecto a la Osmo Pocket 3 es claro: los creadores pueden pasar de una cámara lenta limitada a 120 fps en 4K a un slow motion fluido a 240 fps, con margen suficiente para jugar con el tiempo sin que el resultado parezca un simple truco digital. Además, se mantienen los modos habituales de grabación en 4K a tasas de fotogramas más moderadas, pensados para vlogs, viajes, directos y contenido para redes sociales.
DJI ha incluido también un modo de vídeo de obturación lenta que permite ajustar manualmente la velocidad de obturación para crear desenfoques de movimiento, estelas de luces o escenas con sensación de paso del tiempo. Esta función, unida al rango dinámico ampliado y a los perfiles de color, ofrece cierto margen creativo extra a quienes quieren salir del típico look de cámara de acción.
Para los usuarios más avanzados, el perfil D-Log de 10 bits ofrece mucha más información en las altas luces y las sombras que los modos estándar, haciendo que la Osmo Pocket 4 encaje sin problemas en flujos de trabajo más profesionales, junto a cámaras de mayor tamaño. No es una sustituta total de una cámara full frame, pero sí una compañera muy solvente para rodajes ligeros donde el espacio y el peso sean un factor clave.
Estabilización de 3 ejes y seguimiento ActiveTrack 7.0
La esencia de la familia Osmo Pocket se mantiene: una cámara montada sobre un gimbal mecánico de tres ejes que suaviza los movimientos y reduce de manera drástica las vibraciones. Este sistema sigue siendo uno de los grandes argumentos del modelo frente a los móviles con estabilización digital, especialmente en situaciones con baches, giros rápidos o cambios bruscos de dirección.
Sobre esa base mecánica, DJI incorpora ActiveTrack 7.0, una nueva versión de su algoritmo de seguimiento inteligente. La Osmo Pocket 4 es capaz de seguir a un sujeto incluso utilizando un zoom de 4x, manteniéndolo en el encuadre mientras se desplaza, gira o se mezcla con otras personas. Se añaden modos como Seguimiento de Spotlight o Encuadre dinámico para conseguir tomas con apariencia más cinematográfica usando solo una mano.
El sistema de autoenfoque inteligente permite fijar un objetivo concreto para que la cámara lo mantenga siempre nítido. El usuario puede tocar en la pantalla para seleccionar un nuevo sujeto en cualquier momento, o activar la función de Prioridad de objetivo registrado para dar preferencia a un rostro guardado, algo útil para vloggers que aparecen con frecuencia en plano.
La interacción no se limita a la pantalla táctil. La Osmo Pocket 4 incorpora control gestual: mostrar la palma de la mano frente a la cámara activa el modo ActiveTrack, mientras que el gesto en forma de “V” sirve para iniciar o detener la grabación o tomar una foto, según la configuración. Esto reduce la necesidad de tocar la cámara cuando se está grabando solo, por ejemplo al hacer un vlog, una clase online o un tutorial.
DJI mantiene además una serie de modos inteligentes heredados de sus drones, como los Quick Shots, que automatizan ciertos movimientos de cámara para obtener planos más llamativos sin experiencia previa. Combinados con la estabilización mecánica y el seguimiento, permiten lograr resultados bastante pulidos con muy poco esfuerzo.
Diseño continuista pero con mejoras en controles y ergonomía
Externamente, la Osmo Pocket 4 sigue la misma filosofía de cámara de bolsillo con mango estrecho y pantalla integrada que ya conocemos. Pesa alrededor de 190 gramos, entra sin problemas en casi cualquier bolsillo y está pensada para acompañar a diario sin hacerse molesta ni llamar demasiada atención.
La novedad visual más evidente es la presencia de dos botones adicionales bajo la pantalla, que se desbloquean al girarla para encender la cámara. Uno de ellos está dedicado al zoom: permite alternar entre 1x y 2x sin pérdida con un toque, y acceder a un zoom 4x digital de forma rápida. El otro es un botón de preajuste personalizable, que cada usuario puede asignar a sus funciones más frecuentes, como cambiar entre modos, ajustes de exposición o tipos de enfoque.
El joystick también se ha rediseñado y ahora se presenta como un Joystick 5D más preciso y cómodo de manejar con el pulgar. Con él se pueden realizar movimientos de paneo, inclinación, recentrar el gimbal e incluso girar la cámara, facilitando composiciones más fluidas mientras se camina, se monta en bici o se graba desde un vehículo.
La pantalla táctil juega un papel clave en la experiencia de uso. Basta con girar la pantalla para poner en marcha la cámara, lo que agiliza bastante el arranque cuando surge una escena interesante. Desde esa interfaz se accede a los diferentes modos de disparo, parámetros de exposición, perfiles de color y opciones de seguimiento, con una curva de aprendizaje relativamente rápida para quien ya haya usado productos de la marca.
DJI ha incorporado también un sistema de protección para el gimbal cuando la cámara está apagada, que bloquea y protege la unidad sin necesidad de funda adicional. Además, en la parte trasera del estabilizador aparece un puerto específico para accesorios, como la luz de relleno acoplable que se alimenta directamente de la batería interna, útil para entrevistas, vlogs nocturnos o grabaciones en interiores.
Almacenamiento interno de 107 GB y flujo de trabajo más ágil
Una de las decisiones más celebradas de esta generación es la incorporación de 107 GB de almacenamiento interno. Esto reduce drásticamente la dependencia de tarjetas microSD y permite salir a grabar sin preocuparse tanto por llevar memoria adicional, algo especialmente práctico para viajes, salidas deportivas largas o rodajes improvisados.
Este almacenamiento no solo destaca por la capacidad, sino también por la velocidad: la Osmo Pocket 4 puede realizar transferencias de archivos de hasta 800 MB/s, lo que agiliza el volcado de material al ordenador o al móvil. Para creadores que publican contenido de forma frecuente, este detalle puede marcar diferencias en el ritmo de trabajo diario.
La ranura para tarjeta microSD se mantiene, de modo que quienes necesiten grabar sesiones muy largas o prefieran mantener varios proyectos separados tienen la opción de combinar memoria interna y externa. La interna, en cualquier caso, actúa como un colchón que evita tener que detener la grabación por olvidar una tarjeta en casa.
Esta apuesta por el almacenamiento integrado se complementa con mejoras en el software interno y la organización de archivos, facilitando la localización rápida de clips, el borrado de material descartado y la preparación del contenido para editarlo posteriormente en el ordenador o en el móvil.
Autonomía, carga rápida y rendimiento en salidas largas
En el apartado energético, DJI promete que la Osmo Pocket 4 es capaz de grabar hasta 240 minutos de vídeo a 1080p y 24 fps en condiciones definidas por el fabricante. En entornos reales, la cifra puede variar según el uso del gimbal, los modos de seguimiento o la temperatura, pero se sitúa como una autonomía competitiva para una cámara de este tamaño.
La carga rápida es otro punto a favor: con un cargador compatible, la batería puede pasar de 0 al 80 % en solo 18 minutos, lo que se traduce en unas tres horas aproximadas de grabación adicional. Para jornadas intensas de rodaje, eventos deportivos o viajes, esta combinación de duración y recarga veloz ayuda a reducir la ansiedad por la batería.
En contextos como el ciclismo, el senderismo o la grabación de rutas, esta autonomía permite grabar segmentos largos sin estar pendiente constantemente del porcentaje restante. Usuarios orientados al contenido deportivo han destacado que la cámara encaja bien en salidas en bici de varias horas, siempre que se gestione el tiempo de grabación con cierta cabeza y se aprovechen las pausas para recargar si es necesario.
DJI comercializa además una empuñadura con batería adicional como accesorio, pensada para quienes necesitan aún más margen sin recurrir a power banks externos. Este tipo de complemento extiende la versatilidad del sistema para profesionales que trabajan muchas horas seguidas con la cámara encendida.
Audio y ecosistema OsmoAudio: hasta cuatro canales de sonido
El sonido es otro de los apartados que recibe una buena dosis de atención. La Osmo Pocket 4 integra una matriz de micrófonos que captura tanto las voces como el ambiente, con un patrón pensado para vlogs y grabaciones en movimiento. Sin ser un sustituto de un micrófono dedicado de estudio, ofrece una base más que suficiente para muchos usos cotidianos.
La cámara es compatible con el ecosistema OsmoAudio, lo que permite la conexión directa con transmisores inalámbricos de la propia marca, como los DJI Mic 2, Mic 3 y Mic Mini. Esta integración posibilita la grabación de audio de hasta cuatro canales, combinando los micrófonos externos con el propio micrófono integrado de la cámara.
En la práctica, esto significa que resulta viable grabar, por ejemplo, una entrevista a dos personas con micrófonos de solapa inalámbricos y, al mismo tiempo, conservar el sonido ambiente captado por la Osmo Pocket 4. Para creadores de contenido, periodistas o formadores, esta flexibilidad reduce la necesidad de montar equipos de sonido más complejos.
Los diferentes packs que DJI ofrece en Europa incluyen, en sus versiones más completas, un transmisor DJI Mic 3 con accesorios como clip magnético, antivientos, imán y cable de carga. De esta manera, quien opte por el paquete para creadores puede salir prácticamente listo para grabar con un sistema de audio inalámbrico integrado, sin tener que buscar equipos de terceros.
Funciones inteligentes y opciones creativas adicionales
Más allá de la pura calidad de imagen, la Osmo Pocket 4 incorpora un catálogo de modos y funciones pensados para simplificar la grabación a usuarios de distintos niveles. Entre ellos se encuentran los ya mencionados controles gestuales, los modos de seguimiento avanzados y el vídeo de obturación lenta, pero hay más detalles orientados a la estética del contenido.
La cámara ofrece una serie de tonos de película preconfigurados que permiten acercarse a estilos clásicos sin necesidad de realizar correcciones de color complejas. También integra una función de embellecimiento en cámara que ajusta suavemente la suavidad de la piel, el brillo y el tono, tanto para selfies como para fotos de grupo, pensada para creadores que priorizan la rapidez de publicación.
Otro accesorio relevante es la luz de relleno acoplable, que se conecta al puerto trasero y ofrece tres niveles de brillo y diferentes temperaturas de color. Para quienes graban en interiores, de noche o en eventos con iluminación complicada, esta pequeña luz ayuda a salvar muchas tomas sin cargar con focos adicionales.
En cuanto a integración con plataformas, la Osmo Pocket 4 sigue orientada al vlogging y al streaming en directo, aprovechando su estabilización y su formato ligero. Aunque el comportamiento concreto dependerá de la app y el dispositivo utilizado, la cámara está claramente pensada para escenarios de creación rápida de contenido, tanto vertical como horizontal, con buena calidad desde el propio bolsillo.
El conjunto de estas funciones hace que, una vez dominadas, la cámara pase de ser un simple dispositivo de apuntar y grabar a una herramienta bastante completa de creación audiovisual, sobre todo para quienes trabajan solos y necesitan que la cámara haga parte del trabajo de encuadre y seguimiento por sí misma.
Precio y packs disponibles en España y Europa
En el mercado español y europeo, la DJI Osmo Pocket 4 se comercializa en tres paquetes principales que buscan adaptarse a distintos perfiles de usuario y presupuesto. Todos ellos comparten el cuerpo de la cámara con sensor de 1 pulgada, el gimbal de tres ejes y las capacidades de grabación descritas.
El Pack Esencial es el más asequible, con un precio de 479 euros. Incluye la Osmo Pocket 4, un cable PD USB-C a USB-C (USB 3.1), el asa con rosca de 1/4″ y una funda de transporte portátil. Está orientado a quienes quieren la cámara como cuerpo principal y no necesitan inicialmente accesorios avanzados.
Por encima se sitúa el Pack Estándar, con un precio de 499 euros. A lo anterior suma una abrazadera para el estabilizador y una correa para la muñeca oficial de DJI, además de mantener el asa con rosca y la funda. Es una opción intermedia para usuarios que prevén un uso frecuente en movimiento y valoran algo más de seguridad y sujeción.
Finalmente, el Pack para Creadores se coloca como la opción más completa, con un precio de 619 euros. Incluye todo lo del pack Estándar y añade un objetivo gran angular Osmo Pocket 3, un transmisor DJI Mic 3 con clip magnético, dos antivientos, un imán y un cable de carga magnético, además de una luz de relleno específica, un mini trípode Osmo y una bolsa de transporte más versátil. Está claramente orientado a usuarios que quieren un kit de producción casi completo desde el primer día.
Más allá de estos combos, DJI comercializa por separado accesorios adicionales como la empuñadura con batería, filtros ND, filtro de niebla negra, adaptador de expansión, fundas de protección y la bolsa de transporte específica para este modelo. Todo ello refuerza la idea de un ecosistema modular que se puede ir ampliando según crecen las necesidades.
Garantía, servicio DJI Care y posicionamiento en el mercado
Como es habitual, DJI acompaña el lanzamiento de la Osmo Pocket 4 con su plan de protección DJI Care Refresh, disponible en versiones de uno y dos años. Este servicio cubre daños accidentales, incluido desgaste, golpes o contacto con agua, ofreciendo sustituciones del producto a cambio de un pago adicional reducido, así como garantía oficial, opciones de servicio internacional y envío gratuito en los procesos de reemplazo.
En el contexto europeo, la Osmo Pocket 4 se sitúa en un segmento de precio intermedio: por encima de muchas cámaras de acción básicas, pero por debajo de equipos profesionales de cine o cámaras sin espejo de gama alta. Su apuesta pasa por ofrecer un equilibrio entre calidad de imagen, portabilidad y automatización, destinado a creadores que quieren ir más allá del móvil sin complicar su mochila.
Frente a la generación anterior, el salto se nota sobre todo en el nuevo sensor de 37 MP, la cámara lenta en 4K/240 fps, el almacenamiento interno y el enfoque en el audio multicanal. Para usuarios que ya exprimían al máximo la Pocket 3, graban con frecuencia en baja luz o priorizan el slow motion y un flujo de trabajo más ágil, la actualización tiene argumentos sólidos. Para quienes usaban la generación anterior de forma más casual, el cambio puede resultar menos urgente.
Para quienes parten de cero y buscan una cámara de bolsillo con estabilizador capaz de convivir con equipos más grandes o sustituir en muchas ocasiones a una cámara tradicional, la Osmo Pocket 4 se coloca como una de las opciones más completas del momento. Su combinación de sensor de 1 pulgada, estabilización de tres ejes, modos inteligentes, audio avanzado y packs adaptados a distintos perfiles hace que resulte especialmente atractiva para creadores de contenido en España y Europa que necesitan viajar ligeros, grabar solos y mantener un nivel de calidad constante en sus producciones.





