El primer programa de cirugía robótica urgente de Europa marca un nuevo hito sanitario

  • Germans Trias (Badalona) ha puesto en marcha el primer programa de cirugía robótica urgente de Europa, operativo 24/7.
  • Cerca de 300 intervenciones urgentes, sobre todo apendicitis y colecistitis agudas, con menos complicaciones y estancias más cortas.
  • Modelo basado en formación multidisciplinar, protocolos estandarizados y robot exclusivo para urgencias.
  • El hospital liderará un registro internacional y ensayos clínicos para consolidar la evidencia científica en este ámbito.

Programa de cirugía robótica urgente en Europa

El Hospital Germans Trias, conocido popularmente como Can Ruti y situado en Badalona, ha dado un paso decisivo al consolidar el primer programa de cirugía robótica urgente de Europa, un proyecto pionero que ya funciona a pleno rendimiento tras algo más de un año de rodaje. Este modelo sitúa al centro catalán como una referencia en cirugía robótica en la atención quirúrgica de urgencias asistida por robot.

Lo que al inicio se percibía como una apuesta valiente y casi experimental se ha transformado en una actividad clínica estructurada, con resultados medibles y publicados en revistas científicas. La cirugía robótica, hasta ahora reservada en gran medida a procedimientos programados, se ha integrado en el circuito de urgencias del hospital con un robot disponible las 24 horas del día, los 365 días del año.

Un programa 24/7 único en Europa

Cirugía robótica de urgencias en hospital europeo

El programa, puesto en marcha en otoño de 2024, se ha diseñado para que el hospital disponga de un sistema quirúrgico robótico exclusivo para urgencias, operativo de forma continua, también por la noche y durante los fines de semana. No se trata de «hacer un hueco» en la agenda del robot, sino de tenerlo siempre preparado para cualquier intervención urgente que lo requiera.

Para que esto sea posible ha sido necesario habilitar un espacio físico específico y una organización logística muy afinada, ejemplo del despliegue de la cirugía robótica. El circuito de urgencias incluye quirófanos preparados para la cirugía robótica, con equipos que pueden activarse en cuestión de minutos, algo especialmente relevante en patologías tiempo-dependientes.

El doctor José María Balibrea, jefe del Servicio de Cirugía General y Digestiva y director de la Unidad de Cirugía de Urgencias, explica que el centro es actualmente el único hospital europeo con un programa de cirugía robótica urgente plenamente implantado. Según detalla, esto implica no solo tecnología, sino también cambios profundos en la forma de trabajar y en la organización de los recursos humanos.

Desde el inicio del proyecto, la unidad ha realizado cerca de 300 intervenciones urgentes con asistencia robótica, lo que convierte al programa en el más activo de Europa en este ámbito, una señal de que la cirugía robótica toma impulso. Esta casuística ha permitido acumular experiencia real, más allá de los casos aislados que hasta ahora eran habituales en las urgencias de la mayoría de hospitales.

Resultados clínicos: menos complicaciones y estancias más cortas

Resultados del primer programa de cirugía robótica urgente

Los primeros datos del programa se han recogido en una evaluación de los diez primeros meses de funcionamiento, recientemente publicada en la revista Journal of Robotic Surgery, una de las publicaciones de referencia mundial en cirugía robótica. Los responsables del hospital destacan que los resultados no solo avalan la viabilidad del modelo, sino que incluso mejoran las expectativas iniciales, demostrando que la cirugía robótica avanza en España.

En este periodo, la estancia media de los pacientes intervenidos mediante cirugía robótica urgente fue inferior a dos días de ingreso hospitalario, una cifra muy competitiva si se compara con la cirugía convencional. Además, la tasa de complicaciones no superó el 5% y los reingresos se situaron por debajo del 3%, indicadores que apuntan a una atención segura y bien controlada.

Otro dato que llama especialmente la atención al equipo clínico es el bajo nivel de dolor posoperatorio. Según la experiencia recogida, el 96% de las personas intervenidas refirieron un dolor mínimo o nulo en las primeras 48 horas tras la operación, algo que tiene un impacto directo en el confort del paciente y en la necesidad de analgesia.

Los cirujanos subrayan que estos resultados son particularmente valiosos en el contexto de las urgencias, donde tradicionalmente las condiciones del paciente suelen ser más complejas y menos controlables que en las intervenciones programadas. Lograr cifras de complicaciones tan contenidas y estancias tan reducidas en este escenario refuerza el interés por este tipo de abordaje.

Qué tipo de cirugías se realizan con el robot en urgencias

La mayoría de las intervenciones realizadas hasta ahora dentro del programa corresponden a apendicitis agudas y colecistitis agudas, que representan más del 80% de las cirugías urgentes atendidas con asistencia robótica desde la puesta en marcha del proyecto. Solo en este grupo de patologías se han contabilizado alrededor de 130 procedimientos en los primeros meses.

En el caso de la colecistitis aguda (extirpación de la vesícula biliar en un contexto inflamatorio), el equipo ha podido tratar a pacientes de todos los perfiles y niveles de dificultad, sin necesidad de descartar casos complejos. Según relatan los profesionales, la plataforma robótica ha permitido realizar todas las maniobras complementarias deseables, con unos resultados clínicos calificados como muy buenos.

Más allá de estas patologías más frecuentes, el robot también ha demostrado ser de gran ayuda en perforaciones gástricas por úlcera, apendicitis complicadas o hernias inguinales estranguladas. En escenarios donde la anatomía está alterada o hay inflamación importante, la visión ampliada en tres dimensiones y la precisión de los brazos robóticos ofrecen una ventaja evidente.

El equipo de urgencias destaca que la filosofía de trabajo del servicio se basa en que “el paciente más difícil es el que más necesita la mejor tecnología disponible”. En esta línea, el robot no se reserva para los casos sencillos, sino que se utiliza precisamente en aquellos en los que se espera que pueda marcar una diferencia en seguridad o en resultados.

De cara al segundo año de funcionamiento del programa, los profesionales se plantean ampliar el abanico de cirugías urgentes abordadas con robot, incluyendo la cirugía robótica en pediatría, así como aumentar la proporción de casos de urgencias que se operan con esta asistencia frente a la cirugía laparoscópica o abierta tradicionales.

Organización, formación y logística: las tres claves del modelo

Según subraya el doctor Balibrea, uno de los puntos fuertes de la experiencia de Germans Trias no es solo la tecnología en sí, sino la implantación estructurada del programa en un hospital universitario de tercer nivel. El modelo se apoya en tres grandes pilares organizativos que han sido fundamentales para su éxito.

El primero es la formación multidisciplinar del personal quirúrgico y de enfermería. Actualmente, tres de cada cuatro cirujanos de guardia ya han recibido entrenamiento específico en cirugía robótica, lo que garantiza que el sistema pueda utilizarse con seguridad en cualquier momento. Además, los cirujanos más expertos en robótica se ofrecieron voluntariamente a realizar una especie de “guardia imaginaria” para acompañar y apoyar a los profesionales con menos experiencia durante las primeras intervenciones.

El segundo pilar es la estandarización de los procedimientos quirúrgicos. Se han definido protocolos muy claros para los distintos tipos de cirugía urgente, lo que reduce la variabilidad, facilita la curva de aprendizaje y permite mantener la calidad asistencial incluso en situaciones de alta presión asistencial.

El tercer elemento clave es la optimización logística para disponer siempre de un sistema robótico exclusivo para urgencias. Esto implica planificación de agendas, mantenimiento preventivo y coordinación con otros servicios del hospital para evitar solapamientos y garantizar que el robot esté libre cuando se le necesita para una urgencia real.

Auditores externos que han analizado el programa han calificado la implementación del modelo como ejemplar, lo que ha contribuido a despertar el interés de otros centros, especialmente en países del norte de Europa, que siguen con atención la evolución de esta experiencia pionera, y en regiones que buscan posicionarse como hub internacional de cirugía robótica.

Impacto en los pacientes y en el sistema sanitario

Las operaciones asistidas por robot ofrecen una serie de ventajas ya conocidas en la cirugía programada, que en el entorno de urgencias adquieren una relevancia aún mayor. Entre ellas destacan la precisión milimétrica de los movimientos, la mejora del campo de visión del cirujano, la reducción del sangrado intraoperatorio y la menor agresión a los tejidos.

Estas características se traducen en tiempos de recuperación más cortos, menor dolor posoperatorio y una reducción del riesgo de complicaciones. En un servicio de urgencias, donde los pacientes suelen llegar con cuadros agudos y en ocasiones inestables, disponer de una herramienta que minimice el impacto de la cirugía puede marcar una diferencia notable.

Desde el punto de vista económico, el equipo del Germans Trias reconoce que la barrera principal es el coste directo de la tecnología robótica, tanto en inversión inicial como en mantenimiento y material fungible. Sin embargo, señalan que, si se tiene en cuenta el ahorro en costes indirectos —como menor uso de fármacos para el dolor, reducción de complicaciones graves o estancias hospitalarias más breves—, el balance global resulta favorable para el sistema sanitario.

Un ejemplo que citan los cirujanos es el de una complicación severa en una colecistitis aguda, que puede llegar a suponer cientos de miles de euros en atención sanitaria. Si la cirugía robótica contribuye a disminuir la probabilidad de estos escenarios, la inversión en tecnología puede amortizarse mucho antes de lo esperado.

Además, el programa tiene un efecto directo sobre la equidad en el acceso a la alta tecnología. Los pacientes que llegan al hospital en peores condiciones, normalmente por un proceso urgente, acceden a la misma plataforma robótica que se utiliza en cirugías programadas complejas, evitando una brecha entre la atención de unos y otros.

De experiencia pionera a referencia internacional

La iniciativa del Germans Trias ha despertado curiosidad y expectativas en otros hospitales europeos, y en proyectos como el primer programa de telecirugía robótica, interesados en replicar el modelo. La combinación de buenos resultados clínicos, organización sólida y vocación docente ha situado a Can Ruti en el mapa de la innovación quirúrgica.

Como siguiente paso, el hospital liderará un registro internacional de cirugía robótica de urgencias. Este registro permitirá monitorizar la calidad de la actividad, compartir datos entre centros y acumular casuística suficiente como para consolidar la evidencia científica sobre este tipo de abordaje en diferentes patologías.

Paralelamente, el equipo trabaja en el diseño de ensayos clínicos específicos para evaluar las ventajas del abordaje robótico frente a otras técnicas en distintos escenarios de urgencia. El objetivo es disponer de estudios comparativos sólidos que ayuden a los sistemas sanitarios a tomar decisiones informadas sobre la incorporación de esta tecnología.

Mientras tanto, la cirugía robótica en otros ámbitos, como determinados tipos de tumores, ya ha alcanzado cuotas de uso superiores al 90% en algunos centros. En cambio, en la patología benigna y en el campo de las urgencias todavía existe un amplio margen de crecimiento, sobre todo en áreas como la cirugía de la pared abdominal.

De cara al futuro inmediato, el Germans Trias también contempla dar los primeros pasos en cirugía robótica pediátrica de urgencias, un campo aún más incipiente, así como seguir ampliando el catálogo de intervenciones que pueden beneficiarse de esta tecnología dentro del propio servicio de urgencias.

Un centro de referencia en robótica intervencionista

El desarrollo de este programa ha sido posible gracias al impulso de la Fundación Privada Daniel Bravo Andreu, que ha contribuido a dotar al hospital de los equipos robóticos necesarios para la creación del Centro de Robótica Intervencionista del Germans Trias.

Este centro no solo da soporte a la cirugía general y digestiva, sino que abre la puerta a que otras especialidades puedan incorporar la robótica en sus procedimientos, tanto programados como urgentes. De este modo, Can Ruti se consolida como una de las referencias estatales en cirugía y procedimientos intervencionistas asistidos por robot.

Desde la perspectiva docente, el hospital universitario aprovecha esta infraestructura para formar a nuevas generaciones de cirujanos y personal de enfermería en el uso de la robótica en contextos reales, más allá de los simuladores. Esta formación práctica es clave para que la tecnología deje de ser algo excepcional y se integre en la rutina de los servicios quirúrgicos.

El equipo insiste en que la normalización de la cirugía robótica en urgencias pasa por dejar de verla como un recurso extraordinario y asumirla como una herramienta más, al mismo nivel que la laparoscopia convencional, siempre que existan indicaciones claras y profesionales formados.

Con el robot operativo las 24 horas, resultados clínicos sólidos y una estructura organizativa bien engrasada, el programa de cirugía robótica urgente del Hospital Germans Trias se ha convertido en un ejemplo práctico de cómo integrar la alta tecnología en la atención urgente sin perder de vista la sostenibilidad del sistema. Lo que comenzó como un proyecto pionero es hoy un modelo real que otros centros europeos observan con atención y que apunta a transformar poco a poco la manera de entender la cirugía de urgencias.

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