
El cielo nocturno de varias localidades españolas se ha convertido en un lienzo sobre el que los drones dibujan historias durante el último fin de semana de septiembre. Frente a los fuegos artificiales, estos dispositivos luminosos ganan terreno por su espectacularidad, su bajo impacto acústico y su capacidad para personalizar cada actuación. Así, Castelldefels, Zamora, Salou y Ólvega han sido escenario de shows que han reunido a cientos de personas.
Detrás de gran parte de estos eventos se encuentra UMILES, una compañía española que se ha consolidado como uno de los referentes europeos en el sector. Su tecnología permite coordinar cientos de drones para formar figuras de gran tamaño visibles a kilómetros de distancia, una tendencia que no deja de crecer y que ofrece una experiencia segura e inclusiva para todos los públicos.
Una misma empresa, múltiples celebraciones
Aunque cada evento tiene su propia temática, la mayoría de las exhibiciones han contado con el sello de UMILES, que ha desplegado sus equipos en distintas comunidades autónomas. En el caso de Salou, la empresa ya participó en la edición anterior de la Festa al Cel y este año ha repetido con una coreografía inédita. En Ólvega, su debut ha coincidido con las fiestas patronales, mientras que en Zamora se ha sumado a la feria gastronómica Fromago con un show diseñado expresamente para la ciudad.
Castelldefels: adiós al verano con un viaje espacial
La localidad barcelonesa de Castelldefels despidió la temporada estival con una jornada festiva en la playa del Baixador. La cita comenzó con la música del DJ Pau Lara y, a las 21:45, llegó el momento más esperado: una exhibición de drones inspirada en un viaje espacial, con figuras que alcanzaron los 120 metros de altura y fueron visibles desde más de un kilómetro de distancia. Tras el show, el grupo Versión Imposible puso la banda sonora a la noche.
Zamora: queso y tecnología en el castillo
Zamora aprovechó su Feria Internacional del Queso (Fromago) para ofrecer un espectáculo de drones que tuvo lugar en el entorno del castillo. Cerca de 300 drones iluminaron el cielo durante 15 minutos, siguiendo una coreografía creada para la ocasión. Los asistentes pudieron disfrutar de la vista desde puntos como la Rotonda de Trascastillo, la calle Almena o los Jardines del Castillo, donde se instaló sonido para acompañar la experiencia.
Salou: coordinación con aviones reales
La Festa al Cel de Salou reunió este sábado a miles de personas en sus playas para disfrutar de una jornada que combinó aviación pilotada y no pilotada. El espectáculo de drones llegó después del PortAventura Sunset Airshow y destacó por la integración de aeronaves del Ejército del Aire y del Espacio, manteniendo estrictas medidas de seguridad, como distancias mínimas de 100 metros entre los aparatos. Esta experiencia sirvió para probar protocolos que podrían aplicarse en futuras emergencias.
Ólvega: la inclusión como bandera
El municipio soriano de Ólvega celebró por primera vez en sus fiestas patronales un espectáculo de drones. La plaza Emiliano Revilla acogió el show con una temática festiva y contó con la participación de UMILES, que diseñó una coreografía especial. Al tratarse de un evento silencioso y sin residuos, resultó especialmente adecuado para personas sensibles al ruido, como niños, ancianos y personas con autismo, y también para mascotas.
Con estas propuestas, los espectáculos de drones se consolidan como una alternativa atractiva a los fuegos artificiales en multitud de celebraciones. Desde grandes ferias hasta fiestas locales, la tecnología de UMILES está dejando huella en el panorama festivo español, combinando espectacularidad, seguridad y respeto por el medio ambiente. A falta de más datos, parece que esta tendencia ha venido para quedarse y seguirá llenando de luz los cielos de España en los próximos años.





