
Formlabs ha ampliado su catálogo con la Form Studio 1, una impresora 3D de resina que arranca en 699 dólares y se coloca como la opción más económica de la firma. Hasta ahora, la compañÃa era conocida sobre todo por equipos profesionales de varios miles de dólares, asà que este movimiento supone mirar de frente a quienes imprimen en casa, a diseñadores independientes y a talleres pequeños. No es una máquina pensada para competir en el segmento más barato sin más: mantiene parte del flujo de trabajo que Formlabs vende a clÃnicas dentales, joyerÃa e ingenierÃa en medicina y odontologÃa.
El lanzamiento tiene alcance internacional, aunque con precios distintos según el mercado. En Europa se anuncia desde 639 euros antes de impuestos en la eurozona, lo que en España se traduce en unos 773 euros con IVA incluido, mientras que en Reino Unido parte de 549 libras antes de impuestos. Los pedidos se abrieron el 14 de octubre y los primeros envÃos están previstos para el 16 de noviembre. También hay una Founder’s Edition en colores aguamarina, verde azulado y violeta, limitada hasta el 30 de noviembre o hasta agotar existencias; el acabado grafito seguirá disponible.
Una impresora de resina para escritorio con tecnologÃa MSLA
La Form Studio 1 recurre a estereolitografÃa enmascarada (MSLA), un sistema en el que una pantalla y luz ultravioleta endurecen la resina lÃquida capa a capa. Sus pÃxeles son de 35 micras, más finos que los 50 micras de la Form 4, y el volumen de impresión llega a 200 × 125 × 235 milÃmetros, equivalente a unos 5,9 litros y a piezas de hasta 23,5 centÃmetros de alto. La compañÃa asegura que la mayorÃa de trabajos se completan en menos de dos horas y que, con la resina Alpha Fast, puede alcanzar los 130 milÃmetros por hora. En condiciones normales, la media declarada ronda los 40 milÃmetros por hora con diversos materiales.
Para reducir el engorro del proceso, incorpora dispensado automático de resina y calentamiento rápido del material, de modo que el usuario no tiene que verter resina a mano en cada impresión. También incluye un modo abierto para usar materiales de otros fabricantes, aunque para ello hace falta el Resin Tank Pro opcional, con una pelÃcula más resistente a los productos quÃmicos. En el lanzamiento, el ecosistema compatible con Formlabs abarca nueve resinas: seis Alpha (gris, blanca, negra, transparente, Model y Fast), True Cast para fundición, Flexible 80A Resin V2 y Tough 1500 Resin V2, que se comporta de forma parecida al polipropileno. Las Alpha parten de 29 dólares por litro.
El apartado de emisiones es uno de los argumentos de la marca. Las resinas Alpha generan poco olor, están certificadas para contacto prolongado con la piel y, junto con el VOC Extractor opcional de 179 dólares, permiten que la impresora obtenga la certificación UL GREENGUARD Gold. Formlabs afirma que es la primera impresora 3D de resina con ese aval, y que las Alpha son las primeras resinas de impresión 3D en lograrlo. La certificación solo aplica si se usan esas resinas y el extractor; no convierte la resina lÃquida en un producto inocuo ni elimina la necesidad de ventilar, manipular con cuidado y completar el lavado y curado.
Precio ajustado, comparaciones y accesorios de posprocesado
Frente a la Form 4, la Studio 1 recorta algunas funciones para bajar el precio. La Form 4 cuesta unos 2.625 dólares, admite 22 materiales y declara una precisión de ±0,15 %, mientras que la nueva máquina se queda en nueve materiales y ±0,5 %. También prescinde del mezclador para resinas con cargas y del sistema que detecta residuos en el depósito, y pasa de seis a cinco sistemas de supervisión. A cambio, ofrece una cámara integrada para vigilar las impresiones a distancia, una plataforma flexible para retirar piezas sin herramientas y un volumen ligeramente superior al de la Form 4.
Por 699 dólares solo se recibe la impresora, el depósito y una plataforma. Todas las piezas de resina necesitan lavarse y curarse, asà que la mayorÃa de compradores querrá añadir la Form Studio Wash+Cure, una estación compacta de lavado y curado que cuesta 199 dólares. Formlabs ofrece un paquete con la plataforma flexible por 948 dólares. Para el lavado sigue haciendo falta alcohol isopropÃlico o un disolvente similar. En cuanto al espacio, una prueba de Wired describió el equipo como una impresora del tamaño de una nevera pequeña y un envÃo repartid en más de una docena de cajas entre máquina, unidad de lavado, herramientas y cartuchos; David Lakatos, director de producto, restó importancia al asunto y dijo que si se tiene un escritorio se puede apañar.
El movimiento también se entiende como una respuesta a Elegoo, Anycubic y Phrozen, marcas que ya venden impresoras de resina más baratas para aficionados. Formlabs llega a ese terreno con cartuchos sellados, plataforma flexible y control remoto, y con la idea de que el usuario doméstico pague más a cambio de un flujo de trabajo más cercano al profesional. La empresa no ha publicado precios para Latinoamérica ni para la mayor parte de Asia. En marzo, su consejero delegado, Max Lobovsky, habÃa dicho que Formlabs estaba centrada en usuarios profesionales y calificó a Bambu Lab como el fabricante más grande del sector de impresión 3D por volumen, la mayorÃa de aficionados; la Studio 1 es su primera máquina claramente orientada a ese público.
La Form Studio 1 llega como una puerta de entrada al ecosistema de Formlabs: 699 dólares, resinas desde 29 dólares por litro, velocidad de hasta 130 milÃmetros por hora y opción de materiales de terceros. Eso sÃ, el precio inicial no incluye lavado y curado, la certificación ambiental depende de resinas Alpha y del extractor, y la máquina renuncia a varias funciones de la Form 4. Para quien busca resina con menos complicaciones que en equipos económicos, pero sin gastar lo que cuesta una impresora profesional, la propuesta queda en un término medio con letra pequeña. En España, el desembolso con impuestos rondarÃa los 773 euros antes de sumar accesorios.




