General Electric fabricará el primer motor turbohélice impreso en 3D

General Electric

Como estamos ya acostumbrados a ver, gracias a muchos millones de euros de inversión tanto en la compra de empresas como en investigación y desarrollo, General Electric se ha convertido en una de las empresas relacionadas con el mundo de la impresión 3D más avanzadas del mundo. Algo que ahora debe rentabilizar y para esto nada mejor que comenzar a llegar a acuerdos con empresas y gobiernos para conseguir que su tecnología llegue al mercado.

Gracias a esto hoy tenemos que hablar del acuerdo al que ha llegado General Electric con el gobierno de la República Checa, país donde se construirá una fábrica diseñada para ser la sede donde se diseñe, desarrolle y fabrique el primer motor turbohélice del mundo capaz de utilizar diferentes tipos de piezas fabricados haciendo uso de tecnologías de impresión 3D de metal.

General Electric fabricará el primer motor turbohélice del mundo en utilizar piezas creadas por impresión 3D

Entre las ventajas que ofrecerá esta nueva planta para la República Checa, destacar por ejemplo que para su construcción General Electric deberá realizar una inversión de 400 millones de dólares tan sólo en el desarrollo del motor, mismo que deberá comenzar a funcionar en 2022. Por otro lado, se espera que esta nueva fábrica de trabajo a unas 500 personas.

Con el desarrollo de este motor, previsiblemente se espera consolidar 845 piezas diferentes que pasarán a ser tan sólo 11 componentes. A pesar de esto, el motor seguirá estando compuesto por cientos de piezas aunque se espera que, al reducirse su complejidad en cuanto a diseño, la producción pueda acelerarse a la vez que, determinados parámetros como puede ser el consumo de combustible se reducirá un 20% mietnras que se incrementará en un 10% la potencia dle motor.

Tal y como ha comentado Milan Slapak, gerente del programa de desarrollo del motor turbohélice dentro de General Electric:

La física es simple. Cuanto más metal tenga en el aire, más dinero tendrá que gastar en material y en combustible para mantenerlo en vuelo. Además, un motor con menos componentes reduce la cantidad de piezas que se necesita diseñar, certificar, inspeccionar, fabricar u ordenar.


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