La impresión 3D de hormigón acelera el paso en Europa con edificios terminados en tiempo récord

  • Reducción de hasta un 30% en los costes finales de mercado de las viviendas impresas.
  • El proyecto ViliaSprint² en Francia ha levantado 12 viviendas sociales en apenas 34 días de impresión.
  • España ya cuenta con ejemplos reales en Madrid y Canarias, reduciendo plazos de obra hasta un 70%.
  • Ahorro significativo de materiales y reducción de residuos de construcción del 10% al 5%.

Impresión 3D de edificios de hormigón

Hace apenas unos años, ver una máquina gigante depositando capas de hormigón para levantar una casa parecía una escena sacada de una película de ciencia ficción. Sin embargo, lo que está ocurriendo en lugares como la localidad francesa de Bezannes demuestra que la impresión 3D de edificios ya no es un experimento de laboratorio, sino una alternativa real que está empezando a dar mucho que hablar en el sector inmobiliario europeo por su capacidad para acortar los plazos de entrega de forma drástica.

Este cambio de paradigma no solo busca construir más rápido para agilizar las promociones, sino que atiende a problemas muy actuales como la falta de mano de obra cualificada y el elevado precio de los materiales tradicionales. Al final, el objetivo principal es optimizar cada gramo de cemento para que levantar una vivienda deje de ser un proceso eterno y se convierta en una tarea mucho más eficiente y sostenible para el planeta.

Construcción de viviendas con impresión 3D en 48 horas en Argentina
Artículo relacionado:
La revolución de la impresión 3D en la construcción de viviendas

ViliaSprint: el gigante francés que marca el camino

Viviendas impresas en 3D en Europa

Uno de los hitos más recientes en nuestro continente ha tenido lugar a las afueras de Reims. Allí, el proyecto ViliaSprint² ha conseguido algo que parecía impensable: construir un bloque de doce viviendas sociales en solo 34 días de impresión efectiva. Lo más curioso es que inicialmente se habían presupuestado 50 días para esta fase, pero la precisión de la maquinaria danesa utilizada permitió recortar los tiempos de forma inesperada, empleando apenas a tres operarios para supervisar todo el proceso técnico sobre el terreno.

Lo que hace especial a este edificio francés es que tanto la estructura portante como los tabiques internos se imprimieron directamente sobre el solar. Utilizando un sistema de pórtico que se desliza por raíles, la máquina va soltando una mezcla cementosa especial que se solidifica rápido. No obstante, hay que tener los pies en el suelo: aunque la estructura se haga volando, luego tienen que entrar los oficios de toda la vida para poner las ventanas, el cableado y los acabados finales, un proceso que sigue siendo manual por el momento.

Impresión 3D de viviendas
Artículo relacionado:
La impresión 3D de viviendas se consolida en Europa con la creación de edificios residenciales en tiempo récord

Ahorro de costes y precisión milimétrica

Tecnología de impresión 3D de viviendas

Uno de los grandes argumentos a favor de esta tecnología es el bolsillo. Se estima que el uso de estas impresoras de gran formato puede abaratar los costes de mercado de una vivienda en torno a un 30%. Esto se debe, en gran medida, a que se desperdicia mucho menos material. Mientras que en una obra convencional los escombros y residuos suelen rondar el 10%, con este sistema automatizado apenas se llega al 5%, ya que la boquilla solo suelta el hormigón que el diseño digital ha calculado previamente.

Además de la pasta que se ahorra en materiales, la libertad de diseño es total. Hacer una pared curva o una fachada con formas orgánicas suele salir por un ojo de la cara con los métodos tradicionales debido a los encofrados. Sin embargo, para una impresora 3D, hacer una curva es igual de fácil que hacer una línea recta, lo que permite a los arquitectos dar rienda suelta a su creatividad sin que el presupuesto se dispare por las nubes.

El panorama de la impresión 3D en España

Proyectos de impresión 3D en España

En nuestro país no nos estamos quedando atrás y ya se están viendo los primeros pinitos serios en este campo. En la Comunidad de Madrid, concretamente en Torres de la Alameda, ya se levantó la primera oficina impresa, y en las Islas Canarias ya se ha presentado la primera vivienda unifamiliar terminada con este método. Empresas nacionales están colaborando con gigantes del cemento para adaptar las mezclas a nuestro clima y normativas, buscando que esta tecnología no sea algo anecdótico sino una solución al problema de la vivienda asequible.

El gran reto ahora mismo no es la máquina en sí, sino los papeles. Las normativas europeas de edificación son muy estrictas y están diseñadas para el ladrillo y el hormigón armado de siempre. Adaptar los marcos de certificación y seguridad para que una pared impresa sea legalmente igual de válida que una convencional es el cuello de botella que impide que veamos barrios enteros impresos en cuestión de meses. Aun así, el interés de las promotoras españolas es creciente ante la falta de albañiles jóvenes que quieran trabajar a pie de obra.

impresión 3D de viviendas en Argentina
Artículo relacionado:
Avances en la impresión 3D de viviendas en Argentina: tecnología para un cambio de modelo

A medida que la tecnología madura, queda claro que la construcción de lo que llamamos la «obra gris» —muros y estructuras básicas— está viviendo un vuelco total hacia la automatización. El hecho de poder tener lista la estructura de un chalet de 120 metros cuadrados en apenas 48 horas abre un abanico de posibilidades enorme para responder a emergencias habitacionales o simplemente para hacer la vivienda más accesible. Aunque todavía falten unos años para que sea lo habitual en cualquier barrio, la combinación de ahorro energético, menor desperdicio y rapidez de ejecución parece ser una receta ganadora que ha llegado para quedarse en nuestras ciudades.