
La formación de los profesionales sanitarios está viviendo una transformación profunda gracias a la simulación clínica, una metodología que permite entrenar habilidades técnicas y de comunicación en entornos controlados sin poner en riesgo a los pacientes. En los últimos meses, varias iniciativas en España han puesto de manifiesto el creciente interés por esta herramienta, con la apertura de nuevos centros especializados y la consolidación de programas formativos para instructores.
Desde Castilla-La Mancha hasta la Región de Murcia, pasando por la Comunidad de Madrid, las instituciones sanitarias y universitarias están apostando por la simulación como pilar fundamental de la docencia clínica. Estas inversiones no solo mejoran la preparación de los futuros médicos y enfermeros, sino que también refuerzan la seguridad del paciente y fomentan la investigación.
Nuevos centros de simulación: Cuenca y Murcia
Uno de los hitos más destacados es la puesta en marcha del Centro de Simulación e Innovación de Cuenca (CESICU), ubicado en el Centro de Salud Cuenca I. Se trata del primer espacio de este tipo instalado en un centro de atención primaria de toda España, y actúa como coordinador del proyecto SimulaAP, impulsado por el Gobierno de Castilla-La Mancha en colaboración con la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFyC). El centro cuenta con cuatro salas de formación, tres salas de simulación con sus respectivas salas de observación, una sala de control, despachos, vestuarios, almacenes y un garaje que también se utiliza como entorno de simulación. Allí, los profesionales sanitarios pueden practicar nuevas técnicas y procedimientos en un entorno seguro, además de realizar actividades de formación para la población en soporte vital básico y hábitos de vida saludables.
Por su parte, la Universidad de Murcia ha inaugurado el Centro de Habilidades Clínicas ‘Cirujana Doña Jamila’, un edificio de más de mil metros cuadrados en el campus de la Salud de El Palmar. Financiado con 1,6 millones de euros del Ministerio de Sanidad, el centro ofrece una sala de realidad virtual con 15 gafas y 30 puestos de práctica, simuladores de laparoscopia digestiva, palpación abdominal, patología digestiva y radiología intervencionista, así como modelos de trauma para simulación de fracturas. También destaca el simulador FioNA, un dispositivo patentado por la propia universidad para el aprendizaje de la punción-aspiración con aguja fina en patología mamaria, que ya se comercializa a nivel mundial. El centro se suma a las cuatro salas de simulación ya existentes en el aulario contiguo, y en el futuro está previsto incorporar un quirófano simulado con tecnología robótica.
Formación de instructores: la apuesta de la UFV
En el ámbito de la docencia, la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) ha celebrado la 13.ª edición de su Curso de Formación de Instructores en Simulación Clínica, dirigido a profesionales sanitarios que quieran incorporar esta metodología a su práctica educativa. El 100% de los participantes valoró con un 9 o un 10 la utilidad del curso, el cumplimiento de expectativas y su disposición a recomendarlo, según la encuesta final. La formación, que combina una fase presencial en el Centro de Simulación Clínica de la UFV y una fase online, capacita a los asistentes para diseñar, desarrollar y evaluar escenarios simulados, abordando aspectos como la comunicación asistencial, el trabajo en equipo y la toma de decisiones en entornos seguros. Para obtener la acreditación, los alumnos deben superar una prueba final con al menos un 70% de respuestas correctas. El equipo docente, liderado por Sophia Denizón Arranz, directora médica del centro, y Laura Fernández Lebrusán, instructora y enfermera de UCI, garantiza que los contenidos estén conectados con las necesidades reales de los entornos sanitarios.
La colaboración entre instituciones es una constante en todas estas iniciativas. Tanto el CESICU como el centro de la UMU cuentan con el respaldo de administraciones autonómicas y nacionales, y en el caso de la UFV, el curso se enmarca en una estrategia más amplia de formación continua. La simulación clínica se consolida así como una herramienta clave para mejorar la calidad asistencial, permitiendo a los profesionales entrenar en un entorno realista y reflexionar sobre su práctica sin riesgos para los pacientes.
En definitiva, la apuesta por la simulación en España no deja de crecer. Con centros como el CESICU, el ‘Cirujana Doña Jamila’ y programas como el de la UFV, el país se sitúa a la vanguardia en la formación sanitaria basada en simulación, combinando tecnología puntera, inversión pública y un enfoque centrado en la seguridad del paciente y la excelencia docente.



