
El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha una iniciativa pionera para conocer mejor la biodiversidad urbana: una red de quince sensores acĆŗsticos equipados con inteligencia artificial que escuchan los cantos de las aves y los ultrasonidos de los murciĆ©lagos en dos de los pulmones verdes de la capital. Los dispositivos, repartidos entre Madrid RĆo y el parque forestal de Valdebebas-Felipe VI, procesan los sonidos en tiempo real y permiten identificar quĆ© especie ha pasado por delante del sensor sin necesidad de almacenar ni una sola grabación.
La presentación del proyecto ha corrido a cargo del delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, acompaƱado por la concejala de Arganzuela, Lola Navarro, en un acto celebrado en el Centro de Interpretación de Madrid RĆo. Durante el evento, Carabante ha subrayado que la innovación y la tecnologĆa pueden convertirse en Ā«grandes aliadasĀ» para preservar el patrimonio natural y avanzar hacia una ciudad Ā«mĆ”s sostenible, resiliente y comprometida con su biodiversidadĀ».
Una red de sensores que no graba, pero escucha
La principal particularidad de estos equipos, desarrollados y fabricados Ćntegramente en EspaƱa, es que no funcionan como una grabadora convencional. Cuando reciben los cantos de las aves o los ultrasonidos de los murciĆ©lagos, procesan la seƱal de forma instantĆ”nea mediante algoritmos de inteligencia artificial. Una vez identificada la especie, la seƱal sonora se descarta y Ćŗnicamente se conserva el resultado de la detección, junto con la fecha, la hora exacta, la temperatura, la humedad relativa y la presión atmosfĆ©rica del momento.
Este enfoque garantiza la privacidad y evita el almacenamiento de archivos de audio, una caracterĆstica que, segĆŗn ha explicado el Subdirector General de Parques y Viveros del Ayuntamiento, Antonio Morcillo, permite estudiar a las especies Ā«sin tener la necesidad de capturarlas ni de interferir en su biologĆa, desarrollo o costumbresĀ». Los sensores trabajan las 24 horas del dĆa de forma ininterrumpida, lo que facilita a los expertos un flujo constante de datos objetivos y actualizados.
MƔs de 12.000 observaciones en los primeros meses
Los primeros resultados ya han arrojado cifras contundentes. En Madrid RĆo, los siete sensores instalados han identificado 66 especies de aves, con un total de 1.564 observaciones, y 13 especies de murciĆ©lagos, que han generado 221 registros. Entre las aves mĆ”s frecuentes destacan la urraca comĆŗn, el verdecillo, el jilguero europeo, el vencejo comĆŗn y el pĆ”jaro moscón europeo. En cuanto a los murciĆ©lagos, los mĆ”s detectados han sido el murciĆ©lago ratonero ribereƱo, el de Nathusius, el hortelano y el de bosque.
En el parque forestal de Valdebebas-Felipe VI, donde se han colocado ocho sensores, la actividad registrada ha sido todavĆa mayor. AllĆ se han contabilizado 6.885 observaciones de 103 especies de aves y 3.578 observaciones de 23 especies de murciĆ©lagos. La urraca, el verdecillo, el jilguero, el vencejo y el mirlo comunes encabezan la lista de aves, mientras que entre los murciĆ©lagos sobresalen el nóctulo mediano, el murciĆ©lago de Nathusius, el de Cabrera, el ratonero gris y el de borde claro.
Estos datos consolidan a ambos espacios como refugios estratĆ©gicos para la biodiversidad de la capital, incluso pese a tratarse de zonas sometidas a una notable presión recreativa. La comparación entre un parque urbano intensamente transitado como Madrid RĆo y un espacio mĆ”s natural y extenso como Valdebebas permitirĆ” estudiar cómo responde la fauna a entornos urbanos muy diferentes.
Un gemelo digital para gestionar la biodiversidad
Toda la información recopilada por los sensores se integra automĆ”ticamente en una plataforma tecnológica que actĆŗa como un gemelo digital de la biodiversidad. Esta herramienta permite visualizar en tiempo real las especies identificadas y analizar su distribución tanto espacial como temporal. La plataforma incluye cuadros de mando con grĆ”ficos dinĆ”micos, indicadores, tablas estadĆsticas y mapas de calor, ademĆ”s de un sistema de información geogrĆ”fica (GIS) que permite a los tĆ©cnicos municipales realizar consultas por especie, hĆ”bitat, Ćndice ecológico o localización.
El proyecto incorpora tambiĆ©n herramientas de inteligencia artificial generativa que, mediante tĆ©cnicas de prompting, generan informes tĆ©cnicos estructurados y personalizados. Esta funcionalidad pretende agilizar el trabajo de los equipos responsables de la gestión ambiental y facilitar la evaluación de las polĆticas de conservación mediante datos objetivos, continuos y actualizados.
SegĆŗn ha avanzado Carabante, una vez concluido el periodo de prueba, estĆ” previsto que esta red pueda ampliarse a otros espacios verdes de la capital y tambiĆ©n emplearse para analizar otros mamĆferos, como los zorros, ademĆ”s de anfibios y reptiles. Con esta iniciativa, Madrid se consolida como referente en la aplicación de soluciones innovadoras para la conservación de la biodiversidad urbana, demostrando que la tecnologĆa puede ser una gran aliada para proteger el patrimonio natural.
La red de sensores acústicos con IA ya ha demostrado su capacidad para transformar la gestión ambiental municipal. Con mÔs de 12.000 observaciones registradas y un sistema que no almacena audio, Madrid ha dado un paso firme hacia una gestión de la biodiversidad basada en datos objetivos y en tiempo real. La combinación de monitorización acústica, inteligencia artificial y anÔlisis de datos permitirÔ a los técnicos municipales tomar decisiones mÔs precisas para proteger las zonas verdes y avanzar hacia una ciudad mÔs sostenible y comprometida con su fauna.


