
La empresa francesa Mistral AI ha dado un paso de gigante en el competitivo mundo de la inteligencia artificial. Con una ronda de financiación Serie D de 3.000 millones de euros, la compañía se convierte en la tech privada europea que más capital ha levantado en una sola operación. Su valoración se dispara hasta los 21.000 millones de euros, casi el doble de lo que valía hace apenas un año.
La operación, liderada por el gigante surcoreano Samsung, no solo inyecta dinero, sino que también refuerza la estrategia de Mistral de convertirse en el gran referente europeo en IA, con una fuerte apuesta por la soberanía digital europea. El anuncio llega en un momento en el que la carrera por dominar la IA se intensifica y Europa busca no quedarse atrás.
Una ronda histórica encabezada por Samsung
La ronda Serie D ha sido todo un acontecimiento en el ecosistema europeo. Además de Samsung, han participado el fondo Scaleup Europe Fund, gestionado por EQT, y la firma PSG Equity. También se han sumado nuevos inversores como Advent, fondos de BlackRock o el Gran Ducado de Luxemburgo. Entre los que repiten están ASML, Nvidia o Andreessen Horowitz, demostrando el interés de la industria tecnológica por el proyecto.
Gracias a esta inyección económica, Mistral planea acelerar su investigación de IA, ampliar su capacidad de cómputo y expandirse en mercados internacionales. La empresa ya cuenta con más de 125 clientes empresariales en 20 países, entre ellos Airbus, BMW o el banco HSBC, y espera alcanzar los 1.000 millones de dólares de ingresos recurrentes anuales a finales de 2026.
Infraestructura y soberanía: las claves del plan
El CEO de Mistral, Arthur Mensch, lo tiene claro: sin una infraestructura propia, no hay soberanía. La compañía está construyendo centros de datos en Europa, como el de Les Ulis, en las afueras de París, y otro en Suecia. El objetivo es alcanzar 1 GW de capacidad de cómputo en 2030. Esta apuesta se complementa con su concepto de «IA soberana», que permite a las empresas controlar sus datos, modelos y recursos de computación.
Aunque la financiación llega de manos de Samsung y Nvidia, dos pesos pesados de la industria mundial, la compañía insiste en que su misión es ofrecer una alternativa europea en IA. En un contexto geopolítico complicado, Mistral defiende que las empresas y los gobiernos necesitan opciones que reduzcan su dependencia de gigantes extranjeros. La ronda, además, deja claro que el camino hacia la independencia tecnológica europea pasa por tener control sobre el hardware y los algoritmos.
La mayor ronda de financiación de una tecnológica europea refuerza el papel de Mistral AI como un actor clave en el futuro de la inteligencia artificial en el Viejo Continente. Con 3.000 millones en caja, una valoración de 21.000 millones y un plan de inversión centrado en la infraestructura, la startup francesa se coloca en una posición envidiable para competir en un mercado dominado por grandes multinacionales. La cuenta atrás para 2030 y su objetivo de 1 GW ya está en marcha.

