Mobileye apuesta por la robótica humanoide con la compra de Mentee por 900 millones

  • Mobileye adquirirá Mentee Robotics por unos 900 millones de dólares, combinando efectivo y acciones propias.
  • La operación refuerza la apuesta por la robótica humanoide y la llamada inteligencia artificial física, más allá del automóvil.
  • Se prevén pruebas piloto de robots humanoides en 2026 y comercialización a mayor escala a partir de 2028.
  • La adquisición se anuncia en un momento de fuerte competencia global y creciente interés inversor en robots bípedos.

Imagen de Mobileye y Mentee

La compañía israelí Mobileye, conocida por sus sistemas avanzados de asistencia a la conducción y tecnologías de conducción autónoma, ha dado un paso relevante al cerrar un acuerdo para comprar la startup de robótica humanoide Mentee Robotics por unos 900 millones de dólares. Este movimiento sitúa a la firma, con fuerte presencia en Europa y colaboraciones con fabricantes como Volkswagen, en el centro de la carrera por la llamada inteligencia artificial física.

La operación, anunciada durante el CES de Las Vegas, refuerza la convergencia entre el mundo del automóvil y la robótica, dos ámbitos que comparten tecnologías clave como la sensorización avanzada, la percepción del entorno y la toma de decisiones automática. El interés por los robots humanoides bípedos crece a nivel global, con especial atención en su potencial para trabajar en almacenes, fábricas y otros entornos industriales europeos ya existentes, donde pueden ayudar a compensar la escasez de mano de obra y mejorar la productividad.

Cómo será la compra de Mentee por parte de Mobileye

El acuerdo establece que Mobileye pagará alrededor de 612 millones de dólares en efectivo y completará la operación con hasta 26,2 millones de acciones ordinarias de la propia empresa, hasta alcanzar un valor total cercano a los 900 millones de dólares. La estructura mixta, combinando liquidez y títulos, refleja la intención de integrar a largo plazo a Mentee dentro del perímetro de Mobileye.

Según la información facilitada por la compañía, la transacción ya ha recibido el visto bueno del consejo de administración de Mobileye y también el de Intel, su principal accionista con aproximadamente un 23% del capital. Queda pendiente el cumplimiento de las condiciones habituales de cierre, pero la previsión es que la compra se complete durante el primer trimestre de 2026, una fecha relevante para el calendario estratégico del grupo.

Una vez cerrada la operación, Mentee Robotics continuará funcionando como una unidad independiente dentro de Mobileye, al menos en esta fase inicial. La idea es que conserve su agilidad como startup, pero aprovechando la infraestructura, los recursos financieros y la potente capacidad de entrenamiento de IA que ya tiene Mobileye. Esa combinación de flexibilidad y músculo industrial es una de las claves que se subrayan en el sector.

Desde el punto de vista financiero, la propia compañía ha señalado que la adquisición incrementará moderadamente los gastos operativos de Mobileye a partir de 2026, en un porcentaje bajo de un solo dígito. Es decir, supondrá un esfuerzo inversor relevante, pero que la empresa considera asumible dentro de su cartera de proyectos y del volumen de ingresos previstos para los próximos años.

En paralelo, Mobileye mantiene un pipeline de ingresos automotrices estimado en unos 24.500 millones de dólares para los próximos ocho años, apoyado en sus soluciones de asistencia avanzada a la conducción y autonomía. Esta base de negocio automotriz es la que, en teoría, permitirá financiar y sostener la incursión en la robótica humanoide sin comprometer la estabilidad del grupo, tanto en Estados Unidos como en Europa.

De la conducción autónoma a la inteligencia artificial física

La adquisición de Mentee forma parte de lo que su cofundador y presidente, Amnon Shashua, ha bautizado como “Mobileye 3.0”, una nueva etapa que busca ir más allá de los sistemas de asistencia a la conducción y la autonomía de vehículos para adentrarse en la robótica humanoide y en la IA aplicada al mundo físico. En palabras del directivo, se trata de un “nuevo capítulo para la robótica y la IA automotriz”.

Mobileye se ha hecho un nombre suministrando a los principales fabricantes de automóviles millones de chips de visión por computador y software para funciones de seguridad y ADAS. El salto hacia robots bípedos implica aprovechar esas mismas capacidades de percepción y decisión en un entorno mucho más variado, donde los robots deben entender el contexto, la intención de las personas y actuar de manera natural en espacios compartidos con humanos.

En ese sentido, la compañía define la operación como un paso decisivo hacia la “inteligencia artificial física”, un concepto que engloba sistemas capaces de interactuar con objetos reales, moverse en entornos complejos y ejecutar tareas diversas sin necesidad de rediseñar edificios, fábricas o almacenes. Para Europa, con su parque industrial ya consolidado, esta aproximación resulta especialmente interesante: en lugar de replantear infraestructuras desde cero, se busca que el robot se adapte al entorno humano actual.

La compra de Mentee también se inscribe en una tendencia global en la que participan empresas como Tesla, Figure AI, Agility Robotics y varias startups chinas, todas ellas compitiendo por desarrollar robots humanoides capaces de realizar una amplia variedad de tareas. En el caso de Tesla, su CEO Elon Musk ha llegado a afirmar que estos robots podrían convertirse, a largo plazo, en la principal línea de negocio de la compañía, lo que evidencia hasta qué punto el mercado percibe el potencial económico del sector.

Para Mobileye, la apuesta no pasa tanto por abandonar el automóvil como por extender su experiencia en autonomía a nuevas áreas: vehículos autónomos y robots humanoides compartirían una misma base tecnológica de sensores, mapas y visión artificial y algoritmos de decisión, aprovechando economías de escala y sinergias de desarrollo. De este modo, el salto a la robótica se plantea como una evolución natural más que como un giro radical.

Quién es Mentee Robotics y qué aporta a Mobileye

Uno de los elementos más llamativos de su propuesta es un enfoque de aprendizaje mediante demostración: según la propia compañía, su tecnología permite transformar una sola demostración humana en millones de repeticiones virtuales, reduciendo la necesidad de recopilar grandes volúmenes de datos del mundo real. Este tipo de simulación masiva rebaja costes, acorta tiempos de entrenamiento y facilita probar escenarios complejos sin exponerse a riesgos físicos.

Antes del acuerdo con Mobileye, Mentee había logrado captar la atención de varios inversores relevantes. En marzo cerró una ronda de financiación de unos 21 millones de dólares, en la que participaron, entre otros, los fondos de capital riesgo de Cisco y Samsung. Esa operación situó la valoración de la empresa en torno a los 162 millones de dólares, de acuerdo con datos de PitchBook, muy lejos todavía de las cifras ahora comprometidas en la compra.

La trayectoria de Mentee ilustra el dinamismo del ecosistema de startups deeptech en Israel, con conexiones habituales hacia Europa y Estados Unidos. La compañía, relativamente joven, se ha movido en un segmento muy competitivo pero con alto potencial, centrado en robots capaces de desplazarse sobre dos piernas, manipular objetos y adaptarse a distintos escenarios sin necesidad de rediseñar las instalaciones.

Desde el punto de vista tecnológico, la integración en Mobileye permitirá que Mentee se apoye en infraestructuras de computación de alto rendimiento, especialmente en lo relativo al entrenamiento de modelos de IA a gran escala. Ese acceso a recursos de cómputo, que suelen ser una de las principales barreras para startups, podría acelerar el desarrollo de prototipos avanzados y recortar plazos para llegar a productos comerciales.

Calendario previsto: pruebas en 2026 y producción en 2028

Más allá de la firma del acuerdo, uno de los aspectos que más interés despierta en el mercado es el calendario de despliegue de la tecnología. Según han explicado ambas partes, el plan pasa por iniciar los primeros proyectos piloto y pruebas de concepto con clientes en 2026. Esos pilotos servirán para validar en entornos reales las capacidades de los robots humanoides, tanto en rendimiento como en seguridad.

Si estas primeras etapas avanzan según lo previsto, la producción en serie y la comercialización más amplia se situarían alrededor de 2028. No se han concretado aún qué sectores o regiones tendrán prioridad, pero se da por hecho que Europa será uno de los mercados clave debido a su tejido industrial, la presión por mejorar la productividad y la creciente escasez de mano de obra en determinados segmentos.

Este horizonte temporal encaja con la visión de Mobileye de aprovechar la próxima ola de crecimiento en la IA incorporada al mundo físico, en paralelo al despliegue de vehículos con mayor grado de automatización. El objetivo es llegar a 2028 con un catálogo de soluciones que combinen desde plataformas de conducción autónoma hasta robots humanoides, todos ellos respaldados por infraestructuras de datos y entrenamiento de IA compartidas.

Sin embargo, las compañías han reconocido que se trata de un proceso complejo y costoso, que requerirá inversiones significativas y un trabajo intenso de ingeniería, certificación de seguridad y adaptación a normativas locales. En el caso europeo, esto implicará cumplir con regulaciones comunitarias y nacionales relacionadas con la robótica, la protección de datos y la seguridad laboral, entre otros aspectos.

Para las empresas industriales y logísticas de España y del resto de Europa, estos plazos ofrecen cierto margen para evaluar cómo encajar la robótica humanoide en sus planes de automatización. Algunos sectores podrían optar por iniciar colaboraciones tempranas en fase piloto, mientras que otros podrían esperar a la maduración de la tecnología y a la reducción de costes de los primeros modelos comerciales.

Reacciones del mercado e impacto en el ecosistema europeo

Tras el anuncio, el mercado reaccionó con un incremento cercano al 6% en las acciones de Mobileye, lo que muestra que los inversores han recibido de forma positiva la apuesta por la robótica humanoide y la diversificación más allá del sector automotriz. Aunque esa primera reacción bursátil no garantiza el éxito a largo plazo, sí refleja las expectativas alrededor de la IA física como nuevo motor de crecimiento.

El movimiento también envía una señal al ecosistema de startups tecnológicas europeo, especialmente a aquellas centradas en robótica, visión artificial, sensores y software de control. La compra de Mentee por un importe muy superior a su última valoración privada confirma que los grandes actores internacionales están dispuestos a pagar primas importantes por tecnologías diferenciales y equipos con alto potencial.

Para fondos de capital riesgo y emprendedores en Europa, la operación de Mobileye sirve de referencia sobre cómo los proyectos de robótica humanoide están dejando de ser vistos como ciencia ficción para convertirse en oportunidades estratégicas. En particular, se subraya la importancia de combinar avances en hardware, algoritmos de IA y modelos de negocio capaces de justificar la inversión necesaria en I+D.

En paralelo, compañías como Tesla, Figure AI y Agility Robotics continúan desarrollando sus propios robots bípedos, y varias startups chinas se han sumado a la carrera con prototipos cada vez más sofisticados. Esta competencia global puede acelerar la innovación, pero también presiona a las empresas europeas para no quedarse rezagadas en un campo que podría reconfigurar la industria y los servicios en la próxima década.

En este contexto, la presencia de Mobileye en Europa, a través de acuerdos con fabricantes de automóviles y posibles futuros proyectos de robótica en fábricas y centros logísticos del continente, podría tener un efecto tractor sobre proveedores, centros de investigación y socios tecnológicos europeos, incluidos los españoles. La llegada de pilotos de robots humanoides a instalaciones de la UE sería un paso significativo para valorar su integración real en la cadena de valor.

Gobernanza, conflictos de interés y papel de Intel

Uno de los puntos más sensibles de la operación es el papel de Amnon Shashua, que además de ser cofundador y presidente de Mobileye, participa como accionista relevante y presidente de Mentee Robotics. Esta doble condición podría plantear dudas sobre posibles conflictos de interés en la negociación del acuerdo de compra.

Para abordar esa cuestión, Mobileye ha subrayado que Shashua se abstuvo de intervenir en la deliberación y aprobación de la transacción por parte del consejo de administración. Es decir, se recusó formalmente, de modo que el resto de consejeros, junto con los representantes de Intel, evaluaron el acuerdo sin su participación directa. Esta práctica se enmarca en los estándares habituales de gobierno corporativo en operaciones relacionadas.

Además, el hecho de que Intel siga siendo el mayor accionista de Mobileye, con una participación cercana al 23%, añade una capa de supervisión adicional. La multinacional estadounidense, que en su momento ya escindió su división de visión por computador RealSense para acelerar su exposición al sector de la robótica, ha dado su visto bueno a la operación, lo que sugiere que ve encaje estratégico entre la apuesta por la IA física y su visión de futuro.

El refuerzo de estos mecanismos de gobernanza resulta especialmente relevante en un mercado tan dinámico como el de la robótica humanoide, donde el valor de las tecnologías es difícil de estimar y el riesgo de sobrepagar por activos todavía en fase temprana es elevado. La transparencia en el proceso, en teoría, ayuda a dar confianza a los accionistas y al resto de stakeholders, incluidos socios industriales europeos que quieran colaborar con Mobileye.

En conjunto, la participación de Intel, la recusación de Shashua y la aprobación del consejo se presentan como garantías de que la operación se ha evaluado no solo desde el entusiasmo tecnológico, sino también desde una óptica financiera y de control interno, aspectos que el mercado mira con lupa cuando se anuncian adquisiciones de este tamaño en sectores emergentes.

Con todo este movimiento, Mobileye se posiciona como uno de los actores que pretenden marcar el paso en la transición desde la conducción autónoma hacia una robótica humanoide más madura y desplegable a escala, un terreno donde Europa podría jugar un papel relevante tanto como mercado de adopción como en el desarrollo de soluciones complementarias. Los próximos años serán decisivos para comprobar si los planes anunciados se traducen en robots trabajando codo con codo con las personas en fábricas, almacenes y otros entornos cotidianos, tanto en España como en el resto del continente.

características del NVIDIA Jetson T5000
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