
El proyecto ‘Retos Robótica’ ha echado a andar en Navarra con el objetivo de acercar la robótica asistencial a las personas mayores y con discapacidad. La iniciativa, impulsada por el Gobierno de Navarra y la Asociación de Daño Cerebral de Navarra (ADACEN), cuenta con financiación de Fundación ‘la Caixa’ y la colaboración del centro NAIR Center y del Centro VidAAs. Su planteamiento parte de una premisa clara: antes de aplicar tecnología, hay que escuchar las necesidades reales de los usuarios.
Este enfoque ha centrado las primeras actividades del proyecto, en las que se ha reunido a empresas, entidades sociales, profesionales y a los propios colectivos implicados. Según han coincidido los responsables, la robótica debe ser una herramienta complementaria al cuidado humano, no un sustituto. Tanto el Gobierno foral como ADACEN han subrayado la importancia de poner a las personas en el centro del diseño de estas soluciones.
Una jornada para descubrir las capacidades robóticas
Durante el primer encuentro del proyecto se presentaron algunas de las tendencias más actuales en robótica asistencial. Entre las empresas participantes destacó Inrobics, que combina robótica e inteligencia artificial para la rehabilitación, así como soluciones basadas en exoesqueletos para la movilidad. También se mostraron robots sociales capaces de interactuar con los usuarios, un campo con gran potencial en el ámbito de los cuidados y el acompañamiento.
La jornada sirvió para poner en común experiencias y capacidades tecnológicas orientadas a mejorar la vida de las personas. Una mesa de debate con representantes de asociaciones y empresas tecnológicas locales permitió conocer de primera mano las necesidades del sector y las posibles vías de colaboración. Los participantes coincidieron en que la innovación en robótica en España cobra verdadero sentido cuando logra mejorar la calidad de vida de los colectivos más vulnerables.
Showroom tecnológico en el Centro VidAAs
La actividad continuó al día siguiente con un showroom en el Centro VidAAs de Sarriguren. En este espacio se pudieron probar in situ distintas soluciones, como robots sociales que interactúan con los usuarios, exoesqueletos para la rehabilitación de la marcha y sistemas de acompañamiento inteligente. El objetivo era que las entidades sociales, las administraciones y el propio alumnado pudieran ver de forma práctica cómo funciona cada dispositivo.
El proyecto ‘Retos Robótica’ no se detiene aquí. Está previsto un proceso de innovación en fases: primero se identificarán retos concretos con la participación de las personas mayores y con discapacidad; después se co-diseñarán posibles soluciones en un hackathon; y finalmente se desarrollarán prototipos que serán probados en entornos reales. Todo ello con la mirada puesta en que la tecnología responda a necesidades reales y mejore la autonomía de los colectivos implicados.
Con esta iniciativa, Navarra busca consolidarse como un referente en la aplicación de la robótica social y asistencial, siempre desde un enfoque humano y participativo. La colaboración entre administraciones, entidades sociales, centros de investigación y empresas privadas es clave para que los avances tecnológicos lleguen a quienes más lo necesitan.



