
NVIDIA ha ampliado discretamente su gama de GPU profesionales Blackwell con un nuevo modelo llamado RTX Pro 5500, que se coloca entre la RTX Pro 5000 y la insignia RTX Pro 6000. Sin embargo, en términos de memoria y consumo, está mucho más cerca de la gama alta que del modelo medio, lo que lo convierte en una opción muy interesante para cargas de trabajo exigentes.
Aunque la compañĂa no ha fijado una fecha de lanzamiento concreta, la tarjeta ya aparece como «prĂłximamente» en los listados de algunos fabricantes. Las especificaciones publicadas por PNY revelan un hardware muy potente, pensado para estaciones de trabajo montadas en rack y aplicaciones de inteligencia artificial, donde la capacidad de memoria y el rendimiento bruto son fundamentales.
Un paso intermedio con especificaciones de alta gama
La RTX Pro 5500 utiliza una GPU Blackwell de 750 mm², muy probablemente una versión recortada de la GB202. Este chip integra 92 200 millones de transistores y 21 760 núcleos CUDA, una cifra que coincide exactamente con la de la GeForce RTX 5090 de escritorio. Para hacernos una idea, la RTX Pro 6000 cuenta con 24 064 núcleos CUDA, mientras que la RTX Pro 5000 se queda en 14 080. Por tanto, esta nueva tarjeta se sitúa claramente en la parte alta de la gama, a pesar de su nombre.
La potencia de cómputo se combina con 84 GB de memoria GDDR7 con corrección de errores (ECC), lo que le permite manejar conjuntos de datos muy grandes sin temer corrupciones. PNY indica un ancho de banda de 1 398 GB/s, una cifra que se acerca bastante a la que ofrece la RTX Pro 6000. Además, la tarjeta es compatible con PCIe 5.0 x16 y dispone de cuatro salidas DisplayPort 2.1b, asà como tres codificadores NVENC de novena generación y tres decodificadores NVDEC de sexta generación.
Memoria y ancho de banda: la duda del bus
El apartado de memoria genera cierta controversia, porque las especificaciones oficiales parecen contener un error. PNY menciona una interfaz de memoria de 416 bits, pero esa configuraciĂłn es intrĂnsecamente incompatible con 84 GB de capacidad. Una interfaz de 416 bits corresponde a trece canales de 32 bits, lo que dificulta alcanzar esa cantidad de memoria. Si se usaran catorce paquetes de 6 GB, obtendrĂamos exactamente 84 GB con un bus de 448 bits. Este bus, funcionando a unos 25 Gbps, proporcionarĂa alrededor de 1 400 GB/s, que coincide casi al pie de la letra con la cifra oficial. Por tanto, es muy probable que el dato de 416 bits sea un error tipográfico y que el bus real sea de 448 bits.
La memoria es además configurable mediante la tecnologĂa MIG, que permite dividir la GPU en dos instancias aisladas de 42 GB cada una, lo que resulta muy Ăştil para entornos virtualizados o para ejecutar varias tareas de inteligencia artificial en paralelo. Esta flexibilidad es una de las señas de identidad de las tarjetas profesionales de NVIDIA orientadas a centros de datos.
Conectividad y consumo energético
El consumo máximo declarado asciende a 600 W, una cifra que exige un sistema de refrigeración robusto y una fuente de alimentación de alta capacidad. Es muy probable que la tarjeta use el conector 12VHPWR, el mismo que ha protagonizado algunos problemas de seguridad en el pasado. Aunque NVIDIA ha intentado mejorar su diseño, aún es un punto a vigilar, sobre todo en condiciones de carga extrema. La RTX Pro 5500 está pensada para implementaciones en rack, no para ordenadores de sobremesa convencionales. Su tamaño de 4,4 × 11,1 pulgadas y su doble ranura con refrigeración activa por aire la hacen más adecuada para servidores o estaciones de trabajo profesionales.
Nvidia afirma que tambiĂ©n lanzará una variante con refrigeraciĂłn lĂquida, aunque no ha dado más detalles. En cuanto al precio, no hay cifra oficial, pero viendo la posiciĂłn de la tarjeta y el coste de sus hermanas mayores, es probable que se sitĂşe en cifras de cinco dĂgitos**, similar a lo que se mantiene la RTX Pro 6000. Eso sĂ, el rendimiento que ofrece justifica la inversiĂłn para aquellos que necesiten máxima capacidad de procesamiento gráfico y de memoria.
La aparición de esta RTX Pro 5500 es una buena noticia para el mercado europeo, donde la demanda de GPUs profesionales con gran memoria está en auge gracias al crecimiento de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático. Muchas empresas buscan alternativas que no lleguen al nivel de precio de las tarjetas tope de gama, pero que sigan ofreciendo un rendimiento impresionante. Con esta nueva opción, NVIDIA completa su gama Blackwell para profesionales, asegurándose de que cada segmento tenga una opción adecuada.
En definitiva, la RTX Pro 5500 destaca por su memoria de 84 GB, su potencia de cálculo sobresaliente y su diseño orientado a rack. Aún quedan dudas sobre el bus real y el precio, pero lo que está claro es que NVIDIA apuesta fuerte por el mercado profesional con esta nueva pieza.




