
Samsung ha presentado en Londres su nueva generación de teléfonos plegables, una de las apuestas más ambiciosas de la compañía en los últimos años. La serie Galaxy Z se amplía por primera vez a tres modelos: el Galaxy Z Fold8, el Galaxy Z Fold8 Ultra y el Galaxy Z Flip8. Con esta jugada, la firma coreana busca cubrir distintos perfiles de usuario y, de paso, plantar cara a la inminente llegada del primer iPhone plegable, que según los rumores podría aterrizar este mismo otoño. La estrategia de Samsung pasa por ofrecer tres experiencias diferentes dentro de un mismo ecosistema, algo que hasta ahora no había hecho en esta categoría.
El evento, celebrado el 22 de julio, también sirvió para presentar otros dispositivos como unas gafas inteligentes desarrolladas con Gentle Monster y Warby Parker, pero el foco principal estuvo en los móviles. Los nuevos plegables llegan con mejoras en batería, procesador y pantalla, y con un incremento de precios que ronda los 90 euros de media respecto a la generación anterior. En España, los pedidos anticipados ya están abiertos y las primeras unidades llegarán a las tiendas en las próximas semanas.
Tres modelos para tres perfiles distintos
El Galaxy Z Flip8 mantiene el formato concha que tan buen resultado le ha dado a Samsung. Es el más compacto de la familia, con un grosor de solo 6,1 mm cuando está desplegado y un peso de 180 gramos. Está pensado para quienes buscan un teléfono pequeño y manejable, sin renunciar a una pantalla principal de 6,9 pulgadas con tasa de refresco de 120 Hz. Su pantalla exterior, de 4,1 pulgadas, permite interactuar con notificaciones y aplicaciones sin necesidad de abrir el dispositivo.
Por su parte, el Galaxy Z Fold8 adopta un formato libro con una pantalla interior de 7,6 pulgadas y una exterior de 5,5 pulgadas. Está orientado al consumo de contenido y a la multitarea, con un peso de 201 gramos que lo convierte en el Fold más ligero de la historia de Samsung. El Galaxy Z Fold8 Ultra, la gran novedad de este año, eleva la apuesta con una pantalla principal de 8 pulgadas, un grosor de solo 4,1 mm desplegado y un peso de 215 gramos. Este modelo está diseñado para la productividad y la creación de contenido, con un sistema de cámaras de 200 MP y capacidad de grabación en 8K.
Baterías de silicio-carbono: un salto en autonomía
Una de las novedades más relevantes de esta generación es el cambio de tecnología en las baterías. Samsung ha abandonado el ion de litio en los modelos Fold8 y Fold8 Ultra para adoptar baterías de silicio-carbono, un material que ofrece mayor densidad energética. El Fold8 Ultra cuenta con 5.000 mAh de capacidad, frente a los 4.400 mAh del Z Fold7, mientras que el Fold8 alcanza los 4.800 mAh. Todo ello sin aumentar el grosor: el Fold8 Ultra mide 4,1 mm desplegado y el Fold8, 4,5 mm.
El Galaxy Z Flip8, en cambio, mantiene los 4.300 mAh de su antecesor, pero Samsung ha aprovechado la nueva tecnología para adelgazar el chasis: pasa de 6,5 mm a 6,1 mm. La carga rápida también mejora en los modelos tope de gama: el Fold8 Ultra admite carga de 45 W, mientras que el Flip8 se queda en 25 W. Según Samsung, el Fold8 Ultra puede ofrecer hasta 27 horas de reproducción de vídeo con una sola carga.

Procesadores y rendimiento: Exynos vs Snapdragon
En el apartado de procesadores, Samsung ha optado por una estrategia similar a la de sus gamas altas. El Galaxy Z Flip8 monta el Exynos 2600, el mismo chip que equipan los Galaxy S26 y S26+. Este procesador ofrece un rendimiento más que suficiente para el día a día y mejora la eficiencia energética respecto al Exynos 2500 de la generación anterior. Los Galaxy Z Fold8 y Fold8 Ultra, por su parte, incorporan el Snapdragon 8 Elite Gen 5 de Qualcomm, el mismo que lleva el Galaxy S26 Ultra. Esta diferencia responde a la orientación de cada modelo: los Fold están pensados para tareas más exigentes, como edición de vídeo o juegos pesados.
En cuanto a la memoria, todos los modelos parten de 12 GB de RAM, aunque el Fold8 Ultra ofrece una configuración de 16 GB en su versión de 1 TB. El almacenamiento interno va desde los 256 GB hasta 1 TB, según la variante. Samsung ha confirmado que todos los dispositivos recibirán siete años de actualizaciones de Android y parches de seguridad, lo que los convierte en una inversión a largo plazo.
Precios y disponibilidad en España
Los precios de los nuevos plegables han subido respecto a 2025, algo que Samsung atribuye al encarecimiento de los semiconductores de memoria. El Galaxy Z Flip8 arranca en 1.299 euros para la versión de 256 GB, mientras que el modelo de 512 GB cuesta 1.499 euros. El Galaxy Z Fold8 tiene un precio de salida de 1.999 euros, y el Fold8 Ultra alcanza los 2.799 euros en su configuración más alta. A pesar de la subida, Samsung confía en mantener la demanda gracias a su capacidad de asegurar el suministro de componentes y a las ofertas de lanzamiento, como la campaña de entrega y estrena en su tienda oficial.
En España, los tres modelos ya están disponibles para reserva en colores como Grafito, Blanco, Lavanda y Rosa, entre otros. Las primeras entregas están previstas para principios de agosto, y se espera que las principales operadoras y tiendas online ofrezcan promociones adicionales. Con esta nueva gama, Samsung no solo renueva su catálogo de plegables, sino que marca el ritmo de una categoría que, según las consultoras, crecerá un 20% en 2026.
La llegada de Apple al segmento de los plegables, prevista para septiembre, añade presión a un mercado que Samsung domina desde 2019. Con tres modelos claramente diferenciados, la compañía coreana intenta cubrir todos los frentes antes de que el iPhone plegable irrumpa con fuerza. Los analistas prevén que Apple pueda capturar hasta un 29% de los envíos mundiales en su primer año, pero Samsung confía en que su experiencia y su ecosistema de IA, con funciones como Now Brief y Gemini Intelligence, marquen la diferencia. Por ahora, los nuevos Galaxy Z ya están en la línea de salida.