
La digitalización de la industria en España ha pasado de ser una cuestión de disponer de tecnología a convertirse en un problema de cómo integrar y escalar soluciones en fábricas reales. Las empresas se encuentran con plantas llenas de sistemas heredados, procesos críticos y una separación histórica entre los mundos de las tecnologías de la información (IT) y de operaciones (OT), que genera fricciones técnicas, de ciberseguridad y de gestión.
En este contexto, la incorporación de Telefónica España al ecosistema de Siemens Xcelerator supone un paso relevante: por primera vez, una gran plataforma industrial incorpora de forma nativa servicios de conectividad avanzada 5G e Internet de las Cosas (IoT) pensados específicamente para el entorno productivo. No es un simple añadido al catálogo, sino un intento de resolver el cuello de botella de la conectividad crítica en la industria 4.0.
Un ecosistema para simplificar la transformación digital industrial
Siemens Xcelerator se define como un entorno digital y colaborativo que agrupa soluciones, servicios y partners tecnológicos orientados al sector industrial, con especial foco en infraestructuras y logística. Reúne en torno a 300 socios a nivel mundial y se organiza como un gran escaparate de propuestas modulares que buscan hacer más sencilla la transformación digital de fábricas, plantas de proceso y centros logísticos.
Dentro de este marco, la alianza con Telefónica responde a la demanda de muchas empresas de contar con una convergencia real entre sistemas IT y OT, sin tener que gestionar múltiples proveedores y proyectos aislados. La operadora pasa a ser el primer y único partner del ecosistema capaz de ofrecer conectividad 5G e IoT avanzada de forma integrada con el hardware, software y servicios de Siemens.
El marketplace de Siemens Xcelerator funciona como una especie de ventanilla única para la digitalización industrial: los clientes pueden buscar, comparar y combinar soluciones certificadas, reduciendo la complejidad de selección y negociación. Con la entrada de Telefónica, las compañías españolas que accedan a esta plataforma tendrán la posibilidad de desplegar redes 5G SA (Stand Alone) diseñadas para conectarse de forma nativa con los sistemas de automatización y control del propio ecosistema Xcelerator.
Esta integración se apoya en el acuerdo estratégico firmado por Telefónica y Siemens en enero de 2025, enfocado en acelerar la modernización del tejido industrial español. Tras un primer año de trabajo conjunto, la colaboración da ahora un salto cualitativo al incorporar la conectividad como pieza estructural de la plataforma, y no como un servicio accesorio.
Para las empresas usuarias, esto se traduce en que la conectividad deja de ser un elemento genérico y pasa a convertirse en una herramienta directamente ligada a la automatización, la monitorización avanzada y el análisis de datos en tiempo real, con la posibilidad de orquestarlo todo desde un entorno común.
5G SA e IoT como columna vertebral de la fábrica conectada
La propuesta de Telefónica dentro de Siemens Xcelerator se basa en la red 5G Stand Alone que la operadora está desplegando en España, que ya cubre aproximadamente el 95% del territorio. Esta infraestructura combina nodos en la banda de 3.500 MHz, orientada a ofrecer velocidades muy elevadas y baja latencia, con nodos en la banda de 700 MHz diseñados para reforzar la cobertura en interiores, polígonos industriales y zonas rurales.
En el ámbito industrial, más que la velocidad máxima, lo que marca la diferencia es la estabilidad de la señal, la latencia reducida y la capacidad para priorizar tráfico crítico. Por eso, la oferta inicial dentro de Xcelerator se centra en redes privadas 5G seguras que permiten conectar desde sensores IoT muy simples hasta robots móviles y vehículos de guiado automático (AGV) que se mueven por la planta sin intervención humana.
Estas redes privadas facilitan la convergencia de comunicaciones que tradicionalmente han ido por caminos separados: voz, datos corporativos, sistemas de supervisión industrial, dispositivos IoT y maquinaria conectada. La idea es que todos estos elementos puedan compartir una infraestructura común con niveles de seguridad y segmentación adaptados a los requisitos de cada uso, desde una cámara de visión artificial hasta un sistema de control de procesos.
Entre los casos de uso que se quiere potenciar destacan aplicaciones como el control de calidad mediante visión artificial en tiempo real, la implantación de mantenimiento predictivo avanzado, la localización precisa de activos dentro de la fábrica o la coordinación de flotas de AGV en almacenes y líneas de producción. Para ello, resultan clave las capacidades de la banda de 3.500 MHz, que puede ofrecer velocidades del orden de 1.600 Mbps y tiempos de respuesta muy bajos.
Al mismo tiempo, la banda de 700 MHz aporta una cobertura más profunda en interiores, algo fundamental en naves industriales con estructuras complejas, muros gruesos o ubicaciones alejadas de grandes núcleos urbanos. Este tipo de despliegue permite que la conectividad deje de ser un factor limitante en entornos donde, hasta ahora, las redes móviles tradicionales o el WiFi industrial no siempre llegaban con la fiabilidad necesaria.
Escalabilidad y papel de Geprom como integrador industrial
Una de las principales barreras para muchas compañías, especialmente pymes industriales, es el temor a tener que acometer inversiones muy elevadas en infraestructuras que quizá no aprovechen al máximo. La propuesta conjunta de Siemens y Telefónica intenta responder a esta preocupación con un enfoque modular, en el que los proyectos se puedan dimensionar poco a poco y crecer en función de la demanda real.
En este esquema, Geprom, empresa integrada en Telefónica Tech, actúa como brazo de integración industrial de las soluciones 5G. Su función es aterrizar la tecnología en el entorno de cada planta, conectando la red con los autómatas, los sistemas de control, el software de gestión de producción y el resto de componentes del ecosistema Siemens.
La intervención de un integrador especializado busca garantizar que las soluciones sean escalables, interoperables y sostenibles en el tiempo, de modo que los clientes puedan partir de un proyecto piloto acotado y ampliarlo a otras líneas, fábricas o países sin tener que rehacer todo el esquema. Este enfoque de «pago por crecimiento» encaja con la realidad de muchas empresas que quieren avanzar en digitalización, pero sin embarcarse de entrada en grandes despliegues.
Además, la integración coordinada de conectividad, automatización y plataformas digitales reduce el riesgo de que la fábrica acabe siendo un mosaico de proyectos inconexos. El objetivo es que la red 5G se convierta en un tejido común sobre el que se puedan desplegar, a futuro, capas adicionales de inteligencia artificial, gemelos digitales o analítica avanzada, sin tener que replantear la infraestructura básica.
Desde la perspectiva de Siemens, esta forma de trabajar refuerza su apuesta por ecosistemas colaborativos en los que distintos socios aportan piezas concretas de la cadena de valor. Para Telefónica, por su parte, supone consolidar su posición como proveedor de soluciones de conectividad inteligente y servicios digitales para la industria, más allá del rol tradicional de operador de telecomunicaciones.
IT frente a OT: retos de estandarización, seguridad y cultura
Pese al avance que representa esta integración, el sector industrial sigue enfrentándose a una tensión constante entre la necesidad de estándares globales y la realidad de plantas muy heterogéneas, con maquinaria de diferentes proveedores, generaciones tecnológicas distintas y requisitos de operación muy específicos.
Siemens Xcelerator promueve la interoperabilidad y la innovación abierta, pero la implantación de una red 5G en una fábrica con equipos de varias décadas y protocolos diversos sigue siendo un reto de ingeniería considerable. Cada proyecto obliga a analizar cómo conviven las nuevas redes con sistemas de control que, en muchos casos, fueron diseñados para funcionar aislados del exterior.
A este componente técnico se suma un factor organizativo: los departamentos de IT y OT tienen prioridades y culturas diferentes. Mientras los equipos de IT suelen buscar flexibilidad, rapidez y apertura a la nube, las áreas de operaciones se centran en la estabilidad, la disponibilidad y la protección de las líneas de producción. La convergencia que persigue la industria 4.0 implica alinear visiones que, históricamente, han mirado el mundo con lentes muy distintas.
La ciberseguridad se ha colocado entre las principales preocupaciones de los directivos industriales cuando se habla de conectar plantas a la nube. La promesa de una red 5G capaz de comunicarse de forma nativa con los autómatas y plataformas de Siemens, con controles de acceso y monitorización reforzada, intenta ofrecer una respuesta pragmática a ese temor, sin frenar la adopción de nuevas tecnologías.
Estrategia conjunta y hoja de ruta en España y Europa
La renovación de la colaboración entre Telefónica España y Siemens se encuadra en una presencia cada vez más fuerte de ecosistemas de partners que, aun siendo abiertos, funcionan como entornos relativamente cerrados y coordinados. Grandes plataformas tecnológicas eligen un conjunto de aliados estratégicos para ofrecer soluciones integrales, reduciendo la fragmentación y la incertidumbre para el cliente final.
En el caso español, el acuerdo se orienta de forma prioritaria a impulsar la digitalización del tejido industrial, con especial atención a sectores como la automoción, la logística, la fabricación de bienes de equipo o la gestión de infraestructuras. La combinación de conectividad avanzada, automatización y servicios digitales se plantea como una palanca para mejorar la competitividad de las plantas frente a otros mercados europeos.
La estrategia no se limita al ámbito nacional. Tanto Siemens como Telefónica contemplan que los modelos diseñados y probados en España puedan replicarse o adaptarse a otros mercados europeos, aprovechando la experiencia acumulada en despliegues reales. Esa visión exportable convierte a los proyectos en laboratorios de referencia, donde se ponen a prueba arquitecturas de red, configuraciones de seguridad y esquemas de integración.
El anuncio de la integración de Telefónica en Siemens Xcelerator llega además en un momento en el que los fondos europeos para la transición digital y verde siguen generando oportunidades para modernizar instalaciones, introducir automatización y reducir consumos energéticos. La posibilidad de articular propuestas conjuntas dentro de una plataforma reconocida puede facilitar el acceso de las empresas a este tipo de iniciativas.
Para Telefónica, el movimiento también refuerza su posicionamiento como compañía que ofrece servicios de conectividad inteligente, monitorización, análisis de datos y soluciones IoT llave en mano, en alianza con actores industriales consolidados. Esto le permite acercarse a la fábrica no solo como proveedor de red, sino como socio tecnológico con capacidad de intervenir en el diseño completo de la solución.
Congreso Nacional de Industria en Bilbao: primer test de interés
Los primeros detalles técnicos y casos de uso derivados de esta integración se presentarán en la VIII edición del Congreso Nacional de Industria, prevista para los días 4 y 5 de febrero en Bilbao. Este foro se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales puntos de encuentro del ecosistema industrial español, donde se cruzan fabricantes, administraciones, integradores y proveedores tecnológicos.
En esa cita, Telefónica España y Siemens tienen previsto explicar cómo se articulan en la práctica las redes 5G privadas, las soluciones IoT y las plataformas digitales de Siemens Xcelerator, así como mostrar ejemplos concretos de aplicaciones en entornos productivos. Se espera que sirva como termómetro para medir hasta qué punto las empresas están dispuestas a migrar procesos críticos a infraestructuras 5G integradas.
Uno de los interrogantes es si la combinación de ventanilla única, soluciones probadas y partners de referencia será suficiente para que las compañías medianas den un salto decidido hacia modelos de fábrica más automatizados y conectados. La otra posibilidad es que el peso de los entornos legados, la complejidad de las integraciones y la cautela inversora sigan marcando un ritmo de adopción más gradual.
La cita de Bilbao servirá también para comprobar cómo percibe el sector el papel de la conectividad avanzada como palanca para desplegar tecnologías emergentes como el gemelo digital o la inteligencia artificial aplicada al mantenimiento y la producción. Sin una red capaz de mover datos de forma fiable y segura, estas soluciones tienden a quedarse en proyectos piloto o pruebas de concepto.
En paralelo, la presencia conjunta de Telefónica y Siemens en un evento de este tipo refuerza el mensaje de que la digitalización industrial requiere alianzas sólidas entre operadores, fabricantes de tecnología y especialistas en integración, y no solo iniciativas aisladas. Para muchas empresas, ver proyectos reales y escuchar experiencias de otros actores del sector puede pesar más que cualquier discurso teórico.
Con la entrada de Telefónica España en Siemens Xcelerator, la conectividad 5G e IoT pasa a ocupar una posición central en la forma de entender la fábrica conectada, dejando entrever un escenario en el que la red se convierte en la infraestructura básica sobre la que se apoyan la automatización avanzada, el análisis de datos y la integración de sistemas en las plantas industriales españolas y europeas.
