
La fabricación aditiva lleva tiempo instalada en el sector salud, pero su despegue definitivo necesita de infraestructuras y alianzas que permitan abaratar costes y compartir conocimiento. Ese es precisamente el objetivo del acuerdo suscrito recientemente entre el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB), el Hospital ClĆnic y el Hospital del Mar, dos de los centros sanitarios mĆ”s importantes de CataluƱa. La colaboración entre estas entidades darĆ” vida a un espacio dedicado a la impresión 3D clĆnica, con el fin de acercar soluciones personalizadas tanto a profesionales como a pacientes.
La iniciativa, bautizada como 3D Lab Mar-ClĆnic, prevĆ© ocupar mĆ”s de 1.100 metros cuadrados dentro de la 3D Incubator, un entorno especializado en alta tecnologĆa aditiva. AllĆ trabajarĆ”n de forma conjunta ingenieros, tĆ©cnicos y personal mĆ©dico para desarrollar desde modelos anatómicos que sirvan de guĆa en intervenciones quirĆŗrgicas hasta prótesis, implantes o recambios de equipos hospitalarios. Un modelo de innovación colaborativa que, segĆŗn sus impulsores, no tiene precedentes en Europa.
De la planificación quirúrgica a la rehabilitación
Los usos concretos de esta fĆ”brica 3D abarcan distintas especialidades. En el Ć”rea asistencial, los profesionales podrĆ”n encargar biomodelos tridimensionales para estudiar con precisión la anatomĆa de un paciente antes de una operación, por ejemplo en casos de tumores renales complejos o fracturas orbitales. TambiĆ©n se podrĆ”n fabricar guĆas quirĆŗrgicas a medida que indiquen al cirujano dónde cortar o cómo colocar un implante, asĆ como prótesis personalizadas con impresión 3D para traumatologĆa. La planificación virtual y la simulación con estos modelos ayudan a reducir riesgos y acortar los tiempos en el quirófano.
AdemĆ”s de las aplicaciones clĆnicas, el centro servirĆ” para la formación de nuevos especialistas. Los simuladores impresos en 3D permitirĆ”n practicar procedimientos complejos sin poner en riesgo a ningĆŗn paciente, algo especialmente Ćŗtil en Ć”reas como la neonatologĆa o la cirugĆa maxilofacial. La docencia, la investigación y el desarrollo de prototipos forman parte del ADN de este proyecto, que tambiĆ©n contempla la producción de órtesis y herramientas de apoyo para terapia ocupacional, como adaptadores para abrir botellas o abrochar botones, soluciones que mejoran la autonomĆa de los pacientes en rehabilitación.
Una apuesta por la cooperación público-privada
El germen de esta alianza se remonta a la pandemia de COVID-19, cuando la incubadora del CZFB fabricó 400 respiradores y otros dispositivos de emergencia para hospitales catalanes. Aquella experiencia demostró que la colaboración entre instituciones pĆŗblicas puede dar resultados rĆ”pidos y tangibles. Ahora, la cesión de espacio y maquinaria por parte del CZFB se combina con el conocimiento clĆnico y los equipos de innovación de los dos hospitales, que aportan tambiĆ©n los materiales fungibles necesarios. Los responsables de la iniciativa insisten en que no se trata de un proyecto cerrado: estĆ” abierto a otros centros sanitarios, startups y empresas que quieran sumarse.
El director gerente del Hospital del Mar, Jaume Raventós, ha seƱalado que esta innovación Ā«no tiene sentido hacerla soloĀ» y que Ā«cooperar es la manera mĆ”s inteligente de innovarĀ». Por su parte, Josep Maria Campistol, director general del Hospital ClĆnic, ha destacado que la impresión 3D permite avanzar hacia una medicina mĆ”s personalizada, precisa y eficiente. La consellera de Salut, Olga PanĆ©, ha defendido que proyectos como este sitĆŗan a CataluƱa como referente europeo en fabricación digital aplicada a la salud y ha recordado que la tecnologĆa 3D ya se emplea en hospitales como Vall dāHebron, Parc TaulĆ, Olot o Palamós.
Calendario y ambición a medio plazo
El despliegue del 3D Lab Mar-ClĆnic ya tiene cronograma. Las operaciones arrancarĆ”n este mismo trimestre, y durante este aƱo se trabajarĆ” en la obtención de la licencia de fabricación sanitaria. Para marzo de 2027 se espera tener autorización para productos ortĆ©sicos a medida, y en noviembre de ese aƱo se realizarĆ” una evaluación de impacto asistencial y económico. La producción sanitaria acreditada con certificación europea (ISO y licencia de fabricación) estĆ” prevista para junio de 2028. Antes, en noviembre de este aƱo, comenzarĆ”n las primeras fabricaciones no sanitarias, como recambios de piezas, y las pruebas de flujos asistenciales.
El objetivo final es convertir este laboratorio en un nodo catalizador del 3D en salud en toda CataluƱa. SegĆŗn el director de Innovación del ClĆnic, Jorge FernĆ”ndez, Ā«no tiene sentido que cada hospital se compre sus propias mĆ”quinasĀ» cuando la tecnologĆa es cara y su uso puede ser compartido. De esta forma, se busca generar economĆas de escala y atraer talento e inversiones que refuercen la posición del territorio en la vanguardia de la innovación sanitaria. El impacto de esta alianza en el sistema de salud se medirĆ” no solo en tĆ©rminos de costes, sino tambiĆ©n en la mejora de la atención al paciente y en la generación de conocimiento aplicable.
Con esta iniciativa, Barcelona y CataluƱa refuerzan su apuesta por la fabricación aditiva como herramienta para transformar la asistencia sanitaria. La suma del talento clĆnico, la capacidad tecnológica y un ecosistema innovador como el de la Zona Franca es un ejemplo de cómo abordar los retos actuales del sistema de salud, desde el envejecimiento de la población hasta la necesidad de optimizar recursos. El 3D Lab Mar-ClĆnic no solo quiere producir piezas, sino tambiĆ©n generar un espacio de cooperación que traspase fronteras y que estĆ© abierto a nuevas incorporaciones. La tecnologĆa, en definitiva, se pone al servicio de las personas para que la mejora de la salud sea mĆ”s accesible, eficiente y personalizada.






