3 formas de conectarnos al escritorio de Raspberry Pi de manera remota

En los últimos meses han aparecido muchos proyectos relacionados con la Raspberry Pi y el control remoto. Proyectos muy interesantes pero que necesitan ser controlados de manera remota. Para los usuarios expertos, el hablar del control remoto es algo fácil y muy conocido por ellos, pero para los usuarios novatos y no tan novatos, el control de manera remota no es algo tan fácil.

A continuación os contamos tres maneras de conectarnos a nuestra Raspberry Pi y con ello a su escritorio sin por ello estar presentes junto a la Raspberry Pi o sencillamente sin necesidad de tener otro monitor más.

Teamviewer, el preferido de los novatos

Esta aplicación famosa dentro del mundo del escritorio remoto también se puede ejecutar en Raspberry Pi. Es la preferida de muchos pues sólo necesitaremos de dos aplicaciones: una en Raspberry Pi y otra en el dispositivo remoto para que podamos controlar el escritorio de Raspberry Pi de manera remota.

No hace falta tener conocimientos de redes ni tener los dispositivos en la misma red, lo que hace que Teamviewer sea ideal para usuarios novatos. En la página oficial de Teamviewer podéis encontrar más información así como las aplicaciones oficiales. Para Raspberry Pi aún no existe una app oficial por lo que hemos de hacer uso de las tecnologías de ExaGear Desktop.

VNC, la solución media para redes privadas

Las aplicaciones VNC son otra manera de acceder al escritorio de Raspberry Pi de manera remota. En este caso podemos optar por RealVNC, una solución popular y completa, pero existen muchas.

En cualquier caso, estas aplicaciones son interesantes para usuarios que quieran conectar o controlar equipos que se encuentran en la misma red. Es decir, que tengamos Raspberry Pi como servidor privado o mediacenter. Las aplicaciones oficiales de RealVNC las podemos encontrar en su página oficial.

SSH, la opción más compleja

El protocolo SSH es otra de las opciones que más se usa y que nos permite ver y controlar el escritorio y en general el funcionamiento de Raspberry Pi. Existen programas como PUTTY que nos permiten controlar Raspberry Pi de manera remota pero su utilización implica tener altos conocimientos de redes. Ahora bien, si tenemos esos conocimientos, la opción merece la pena pues consume muy pocos recursos, algo que vendrá bien para los dispositivos.

Conclusión

Estos tres métodos son las formas más populares de conectarnos a nuestra Raspberry Pi y controlar de manera remota su funcionamiento, pero no son las únicas. Gracias al puerto GPIO de Raspberry Pi, la funcionalidad de la placa puede variar sensiblemente, aunque actualmente sigo pensando que VNC es la mejor opción para realizar este tipo de operaciones ¿vosotros qué pensáis?


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *