
La comunidad de impresión 3D y makers vive uno de sus mayores movimientos en años: MyMiniFactory ha comprado el 100 % de Thingiverse, la que sigue siendo una de las bibliotecas de modelos 3D más conocidas del mundo. La operación supone unir bajo un mismo paraguas a millones de usuarios, dos filosofÃas de plataforma y una misma idea de fondo: poner por delante el trabajo humano frente a la avalancha de contenido automático.
Con esta compra, los cerca de 8 millones de usuarios de Thingiverse pasan a integrarse en el ecosistema de MyMiniFactory, una plataforma con sede en Londres que presume de haber repartido ya más de 100 millones de dólares en ingresos directamente a sus creadores. No se trata solo de una fusión de bases de datos, sino de un giro estratégico para el mercado global -incluida España y el resto de Europa- en la forma de compartir, encontrar y monetizar archivos imprimibles.
De biblioteca pionera a activo estratégico: la trayectoria de Thingiverse
Para entender el alcance de esta noticia conviene recordar cómo ha evolucionado Thingiverse. Nació en 2008 de la mano de MakerBot como un repositorio abierto de archivos STL, donde cualquier persona podÃa compartir de forma gratuita sus diseños imprimibles. En plena efervescencia del movimiento RepRap, se convirtió en el lugar de referencia para intercambiar y modificar modelos, independientemente de la impresora utilizada.
En 2013, MakerBot fue comprada por Stratasys, y con ella Thingiverse. La plataforma siguió creciendo con fuerza, superando el millón de modelos compartidos y convirtiéndose en un Ãndice casi por defecto para muchos usuarios de FDM doméstica. Sin embargo, con el tiempo se acumularon quejas sobre búsquedas poco eficaces, miniaturas que desaparecÃan y herramientas inestables como el customizer, mientras surgÃan alternativas como Printables, Cults o MakerWorld.
Un episodio especialmente delicado fue la brecha de datos de 2021, que llevó a no pocos usuarios a cerrar sus cuentas y migrar a otros servicios más seguros. Aun asÃ, Thingiverse mantuvo un tráfico mensual de decenas de millones de visitas y una enorme biblioteca, pero con una sensación generalizada de estancamiento.
En 2022 llegó otro cambio de manos: MakerBot se fusionó con Ultimaker, y Thingiverse pasó a depender de la nueva UltiMaker. Desde ahà se introdujeron mejoras de rendimiento, se modernizó la interfaz y se reforzó la integración con el software Cura, especialmente relevante para usuarios europeos donde estas herramientas están muy extendidas. Pese a ese empujón técnico, muchos percibÃan que faltaba una estrategia clara para volver a situar a la plataforma en el centro de la escena.
Todo este contexto explica por qué la adquisición por parte de MyMiniFactory se interpreta como una oportunidad de relanzar el proyecto con una hoja de ruta más definida y una fuerte orientación a los creadores.
MyMiniFactory se queda con el 100 % de Thingiverse: detalles de la operación
MyMiniFactory ha adquirido el 100 % de Thingiverse a UltiMaker y asume tanto la gestión diaria como la profunda «limpieza» que muchos reclamaban desde hace años. La operación se cerró a finales de enero y se hizo pública a mediados de febrero, acompañada de una ronda de comunicados, entrevistas y sesiones abiertas con la comunidad.
Thingiverse pasa a integrarse en el ecosistema SoulCrafted de MyMiniFactory, un paraguas que también incluye YouMagine (adquirida en 2024) y el SoulCrafted Slicer. En conjunto, el grupo suma ahora alrededor de 10 millones de usuarios, más de 6 millones de objetos subidos y una facturación probada basada en modelos digitales de pago, suscripciones y otros mecanismos de apoyo directo a diseñadores.
El nuevo responsable de Thingiverse es Romain Kidd, hasta ahora CEO de MyMiniFactory, que asume el reto con un equipo mixto: una pequeña cúpula procedente de MyMiniFactory y un grupo de unas diez personas en PaÃses Bajos centradas en tecnologÃa y marketing. La base de operaciones se sitúa en Londres, pero con un modelo de trabajo distribuido que, en principio, facilita mantener una fuerte presencia en mercados clave como el europeo y el estadounidense.
En varios comunicados, Kidd ha subrayado que la adquisición persigue crear «la plataforma de impresión 3D centrada en creadores más grande del mundo«, combinando la enorme biblioteca de Thingiverse con los modelos de negocio ya probados de MyMiniFactory. La idea es que el contenido siga siendo accesible para el público general, pero que exista una vÃa clara para que quienes diseñan puedan obtener ingresos sostenibles.
Desde el lado del marketing, Rees Calder, nombrado nuevo CMO de Thingiverse, insiste en que la intención no es convertir el sitio en un «MyMiniFactory 2.0» ni imponer muros de pago sobre lo que hasta ahora ha sido gratuito, sino recuperar la utilidad del repositorio y sumar opciones voluntarias de monetización.
El sello SoulCrafted: apuesta por el contenido humano frente a la IA
Uno de los puntos más llamativos de este movimiento es que Thingiverse se convierte oficialmente en una plataforma SoulCrafted. SoulCrafted es una iniciativa lanzada por MyMiniFactory que defiende el valor de los objetos diseñados con intención, emoción y personalización, frente a la producción estandarizada y el contenido generado de forma masiva por inteligencia artificial.
En la práctica, esto se traduce en una polÃtica muy restrictiva con el contenido generado por IA. MyMiniFactory ya habÃa dejado claro que, dentro de su ecosistema, los modelos y recursos debÃan ser obra de personas, y ahora extiende esa filosofÃa a Thingiverse. La compañÃa ha anunciado que no permitirá nuevas subidas que incorporen contenido generado automáticamente mientras se revisa la biblioteca actual para retirar lo que se considere «contenido problemático».
El objetivo declarado es proteger el sustento de los creadores humanos en un momento en que prácticamente todas las grandes plataformas de contenido están «inundadas» de material producido por IA. Kidd lo resume como una batalla por el tipo de internet y de futuro que se quiere construir: espacios donde el trabajo manual y el diseño cuidado tengan prioridad y no se utilicen únicamente como datos de entrenamiento para algoritmos.
No obstante, el enfoque no será completamente binario. La empresa ha adelantado que los creadores podrán etiquetar contenidos relacionados con IA, y los usuarios tendrán la opción de filtrar o no este tipo de archivos. La lÃnea roja, al menos en una primera fase, se sitúa en no promocionar ni destacar dicho contenido en la portada ni en secciones principales, favoreciendo siempre las creaciones humanas verificables.
En sectores de corte más técnico -como la ingenierÃa o el diseño mecánico, muy habituales en Thingiverse y con un peso importante también en Europa- MyMiniFactory deja la puerta abierta a que se debata hasta dónde debe llegar la presencia de herramientas de IA en el flujo de trabajo, siempre con la comunidad participando en la definición de esas reglas.
EconomÃa para creadores: monetización sin traicionar el modelo abierto
MyMiniFactory presenta la operación como una extensión de un modelo económico que ya ha demostrado funcionar. Durante la última década, la plataforma ha distribuido más de 100 millones de dólares a miles de diseñadores independientes, apoyada por casi un millón de clientes de pago de todo el mundo, también de España y la Unión Europea.
Entre las herramientas ya consolidadas se encuentran la venta directa de archivos STL premium, las suscripciones tipo Tribes -en las que los usuarios apoyan mensualmente a sus diseñadores favoritos-, campañas de mecenazgo, acuerdos de patrocinio con marcas y opciones como niveles sin publicidad. El plan es llevar buena parte de ese «arsenal» a Thingiverse, pero sin precipitarse ni aplicar cambios retroactivos que rompan la confianza de quienes subieron modelos bajo una lógica de compartir gratuitamente.
La dirección ha sido tajante al asegurar que no se va a colocar un precio sobre cada objeto existente, ni se van a cambiar de golpe las condiciones de uso. La idea es introducir funciones adicionales para aquellos creadores que quieran monetizar su trabajo, mientras que el resto de la biblioteca seguirá disponible bajo las reglas actuales de acceso abierto.
También se espera una revisión del modelo publicitario. En lugar de depender en exclusiva de anuncios genéricos, la intención es apostar por patrocinadores más afines al mundo maker y de la impresión 3D, algo que podrÃa resultar especialmente interesante para empresas europeas que quieran dirigirse a este nicho sin dispersarse en campañas masivas poco segmentadas.
Aunque todavÃa no hay una hoja de ruta pública con fechas cerradas, MyMiniFactory maneja un enfoque por fases: primero, reforzar la experiencia de uso; después, seleccionar de cinco a diez categorÃas prioritarias según descargas, «me gusta» y tamaño de mercado, y a partir de ahà lanzar las primeras herramientas de monetización adaptadas a cada comunidad.
Prioridad absoluta: búsqueda, descubrimiento y limpieza de contenido
Más allá de la parte económica, una de las quejas históricas de los usuarios -tanto en Europa como en el resto del mundo- ha sido la pobre experiencia de búsqueda y descubrimiento en Thingiverse. MyMiniFactory ha identificado este punto como el primer frente a atacar.
Entre las medidas anunciadas figuran la reconstrucción completa de las páginas de categorÃa, la introducción de curación humana para destacar trabajos de calidad y la reducción de la visibilidad de subidas de baja relevancia o generadas en masa. La intención es dejar de depender de un único cuadro de búsqueda «blando» y ofrecer recorridos más guiados según intereses, comunidades o aplicaciones (desde piezas funcionales hasta proyectos educativos o utilidades para el hogar).
En paralelo, la compañÃa se ha propuesto limpiar la plataforma de archivos obsoletos, duplicados o claramente inservibles, muchos de ellos procedentes de cuentas abandonadas. Aunque el equipo reconoce que es pequeño y que esta tarea llevará tiempo, hay consenso en que no se puede construir un nuevo modelo sobre una base saturada de contenido que nadie descarga o que genera impresiones fallidas.
En cuanto al control del contenido de IA, se aplicará una combinación de revisión manual y señalamiento comunitario. En lugar de perseguir únicamente archivos sueltos, se monitorizará el comportamiento de las cuentas, poniendo el foco en patrones como subidas masivas en pocas horas o colecciones generadas de forma automática sin apenas valor añadido.
Este refuerzo de la calidad y la organización resulta clave para que Thingiverse vuelva a ser una herramienta de confianza para perfiles muy distintos: desde ingenieros con experiencia que necesitan modelos técnicos fiables hasta aficionados que se acaban de comprar su primera impresora FDM en casa.
Una comunidad implicada desde el primer dÃa
Otro elemento central de este movimiento es el esfuerzo por involucrar directamente a la comunidad en las decisiones clave. MyMiniFactory y Thingiverse han organizado sesiones de preguntas y respuestas en directo -por ejemplo, un encuentro previsto para el 17 de febrero alrededor de las 17:00- en las que los usuarios pueden plantear dudas, crÃticas y propuestas.
Además, se han habilitado grupos oficiales dentro de Thingiverse para recoger feedback continuado, asà como canales en redes sociales donde los responsables del proyecto se han comprometido a responder de forma pública. El mensaje que se repite en boca de Kidd es claro: «Thingiverse pertenece a las personas que lo usan», y la hoja de ruta debe construirse teniendo en cuenta a quienes comparten modelos a diario.
En estas primeras conversaciones han surgido ya preocupaciones recurrentes: miedo a que llegue un «peaje» generalizado, dudas sobre cómo se gestionará la frontera entre contenido gratuito y de pago, y preguntas sobre la polÃtica exacta respecto a IA en ámbitos más técnicos. La respuesta, de momento, es prudente: no se quieren prometer funcionalidades sin haber contrastado antes con cada segmento de usuarios qué demanda realmente.
Para la comunidad europea, donde Thingiverse sigue siendo una herramienta habitual tanto en espacios makers, centros educativos y pequeños talleres, estas sesiones suponen una oportunidad para hacer llegar necesidades especÃficas: desde soporte en varios idiomas a categorÃas mejor adaptadas a proyectos de ingenierÃa, arquitectura o formación técnica.
La propia MyMiniFactory se ha comprometido a medir el éxito inicial de la integración no tanto por cifras de negocio, sino por la reacción cualitativa de los usuarios a los primeros cambios en descubrimiento, moderación de IA y nuevas herramientas.
Con la compra de Thingiverse, MyMiniFactory da un paso decisivo para consolidar un gran ecosistema de impresión 3D centrado en creadores, basado en una combinación de acceso gratuito, curación humana y opciones claras de monetización. La incorporación de la etiqueta SoulCrafted y una postura firme frente al contenido generado por IA marcan el tono de una apuesta que quiere proteger el valor del diseño hecho por personas, al tiempo que moderniza una plataforma veterana que necesitaba atención. Si la mejora de búsqueda, la limpieza de la biblioteca y la participación real de la comunidad se materializan como se ha prometido, tanto los usuarios particulares como los profesionales -en España, Europa y el resto del mundo- podrÃan encontrarse de nuevo con un Thingiverse útil, ordenado y sostenible para la próxima década.



