Pontevedra impulsa la eficiencia urbana con luminarias LED de larguísima duración

  • La nueva tecnología LED garantiza una vida útil de 100.000 horas, lo que equivale a unos 25 años de funcionamiento continuo.
  • La intervención supondrá un ahorro en la factura eléctrica municipal de hasta el 78%, superando el millón de euros anuales.
  • El proyecto incluye la mejora de la seguridad vial mediante el refuerzo de la iluminación en los pasos de peatones más transitados.
  • Con esta actuación, más del 80% del alumbrado público de la ciudad estará completamente actualizado a sistemas de alta eficiencia.

Luminarias LED de alta eficiencia en entorno urbano

Para muchos vecinos de Pontevedra, ver a los operarios trabajando en las farolas se va a convertir en una estampa habitual durante los próximos meses. La ciudad ha dado el pistoletazo de salida a una ambiciosa renovación de su alumbrado público que no busca solo que las calles se vean mejor, sino que se haga con una tecnología capaz de aguantar un cuarto de siglo sin despeinarse y con un consumo mínimo.

Esta intervención, que ha arrancado recientemente en puntos neurálgicos como la Glorieta de Compostela, se extenderá por buena parte del centro y barrios como A Parda o O Gorgullón. El objetivo es sustituir más de 2.300 puntos de luz antiguos por otros de última generación que, según los técnicos, tienen una vida útil estimada de 100.000 horas. Esto se traduce en que, si todo va sobre ruedas, no habrá que volver a tocarlas en unos 25 años, un cambio radical frente a las bombillas de sodio que pedían relevo cada poco tiempo.

iluminación LED
Artículo relacionado:
Ciudades españolas aceleran la renovación a iluminación LED para ahorrar energía y ganar seguridad

Una infraestructura renovada para mejorar la seguridad

Sistema de alumbrado público LED eficiente

No se trata simplemente de quitar una bombilla y enroscar otra, ya que el proyecto implica una puesta a punto integral de la red eléctrica. La inversión, que ronda los 2,3 millones de euros, incluye la actualización de decenas de cuadros de mando y la sustitución de kilómetros de cableado que ya acusaban el paso del tiempo. Además, se están aprovechando las tareas para realizar el mantenimiento de los báculos y columnas, asegurando que la estética de la ciudad gane enteros mientras se mejora la funcionalidad del sistema.

Uno de los puntos donde más se va a notar la mejoría, más allá del ahorro puro y duro, es en la seguridad de los ciudadanos. Se ha puesto especial énfasis en reforzar la iluminación de los pasos de peatones en las zonas más concurridas, garantizando que los conductores tengan una visibilidad óptima. La luz elegida tiene un tono neutro y cálido, lo que evita esa sensación de frialdad de los primeros LED y ayuda a que la contaminación lumínica sea mucho menor, dirigiendo la claridad exactamente hacia donde hace falta: el suelo y las aceras.

iluminación en smart cities
Artículo relacionado:
Iluminación inteligente en smart cities: claves, normas y ejemplos

Ahorro económico y compromiso con el medio ambiente

Lo que más llama la atención es el alivio que esta medida supondrá para las arcas municipales a largo plazo. Se calcula que el consumo energético bajará de forma drástica, permitiendo un ahorro en la factura de la luz cercano al 78% respecto a los sistemas actuales. Es una cantidad de dinero importante que dejará de gastarse en electricidad para poder invertirse en otras necesidades locales. Además, desde el punto de vista ecológico, el cambio evitará la emisión de cientos de toneladas de CO2 al año, cumpliendo con los objetivos de sostenibilidad europeos.

Este despliegue ha sido posible gracias a la colaboración institucional, demostrando que es viable sacar adelante proyectos de gran calado para el ciudadano cuando se busca la eficiencia. Con esta fase terminada, Pontevedra tendrá ya el 83% de su red lumínica adaptada al LED, quedando tan solo pendientes algunas zonas rurales muy específicas y el casco histórico, que por sus características requiere un tratamiento más artístico y pausado. Es un paso adelante para modernizar la escena urbana y adaptarla a las exigencias actuales de consumo responsable.

La apuesta por estas luminarias que mantienen un rendimiento impecable tras décadas de uso supone un descanso para el servicio de mantenimiento y una garantía de futuro para la ciudad. Al final, lo que se busca es que Pontevedra no solo brille más por la noche, sino que lo haga de una forma inteligente, segura para los peatones y mucho más respetuosa con el bolsillo de todos y con el entorno natural que nos rodea.

nueva tecnología promete reemplazar a las lámparas LED
Artículo relacionado:
Nueva tecnología de iluminación que apunta a jubilar a las lámparas LED