
El nodo de fabricación Intel 18A ha dado un salto de gigante en los últimos meses. La compañÃa ha conseguido elevar la tasa de rendimiento de sus obleas desde un modesto 65% hasta un impresionante 85%, lo que significa que de cada cien chips fabricados, ochenta y cinco salen completamente funcionales. Esta mejora no es un detalle menor: ha permitido a Intel replantearse su estrategia de producción para la próxima generación de procesadores de alto rendimiento.
Según varias fuentes del sector, entre ellas informes de la firma de inversiones KeyBanc Capital Markets, Intel ha decidido fabricar internamente entre el 80% y el 90% de los compute tiles de sus futuros procesadores Nova Lake, en lugar de externalizar la mayor parte a TSMC como se habÃa planeado originalmente. Este giro supone un voto de confianza enorme para el nodo 18A y para la división Intel Foundry, que ve cómo su tecnologÃa más avanzada empieza a dar frutos comerciales de calado.
De la dependencia de TSMC a la autonomÃa con Intel 18A
Los planes iniciales de Intel pasaban por encargar a TSMC la fabricación de entre el 60% y el 70% de los componentes principales de Nova Lake, utilizando su nodo de 2 nanómetros. Sin embargo, la drástica reducción de la tasa de defectos en el nodo 18A —con Ãndices estimados entre D0=0.1 y D0=0.2— ha cambiado las tornas. Ahora la compañÃa prefiere mantener la producción en casa, no solo para ahorrar costes, sino también para evitar las subidas de precio que TSMC habrÃa impuesto a Intel, que según algunas fuentes rondaban entre el 5% y el 10%.
Actualmente, Intel cuenta con una capacidad de producción de unas 30.000 obleas mensuales para el nodo 18A, repartidas entre sus instalaciones Fab 52 en Phoenix (Arizona) y su planta en Hillsboro (Oregón). Esta capacidad es suficiente para abastecer la lÃnea Panther Lake, pero se espera que la compañÃa tenga que ampliar su infraestructura para dar cabida al volumen que exigirá Nova Lake cuando llegue al mercado, previsiblemente en el primer trimestre de 2027, con su anuncio en el CES 2027.
Panther Lake, el banco de pruebas que allanó el camino
Antes de dar el paso con Nova Lake, Intel ya habÃa demostrado la viabilidad del nodo 18A con los procesadores Panther Lake, fabricados en colaboración con ASML y su tecnologÃa de litografÃa High NA EUV. Los resultados obtenidos con Panther Lake sirvieron para optimizar el proceso de fabricación y confirmar que el nodo estaba listo para la producción en masa. De hecho, Intel ha sido la primera en contar con el sistema TWINSCAN EXE:5200B de ASML, lo que le ha permitido afinar al máximo la precisión de los patrones en los chips.
Este éxito no solo beneficia a los productos propios de Intel, sino que también sirve como carta de presentación para posibles clientes externos de Intel Foundry. La compañÃa quiere demostrar que su nodo 18A es competitivo y que puede ofrecer rendimientos equiparables o superiores a los de TSMC, algo que hasta hace poco parecÃa una quimera.
Con la mejora del rendimiento del nodo 18A y la decisión de fabricar la mayorÃa de los chips Nova Lake internamente, Intel da un paso firme hacia la independencia tecnológica y reduce su exposición a los vaivenes de TSMC. La capacidad actual de 30.000 obleas mensuales y los planes de expansión apuntan a que la compañÃa se toma en serio su papel como fabricante de chips, tanto para sà misma como para terceros. Queda por ver si los plazos se cumplen y si los rumores sobre clientes externos se materializan, pero por ahora el camino parece despejado para que Intel 18A se convierta en el nodo que devuelva a la compañÃa al primer plano de la fabricación de semiconductores.

