
Cuando Valve anunció el precio de su Steam Machine, muchos se echaron las manos a la cabeza. El modelo básico con 512 GB de almacenamiento y el nuevo mando costaba 1.108 euros, una cifra que parecÃa excesiva para un PC consolizado. Sin embargo, un mes después del lanzamiento, la compañÃa asegura que el dispositivo está siendo todo un éxito.
Las ventas han sido tan buenas que Valve ha logrado vender todas las unidades que tenÃa reservadas para los usuarios apuntados a la lista de espera. Según ha confirmado el periodista Jason Schreier, la empresa no aspiraba a vender millones, sino a reforzar su ecosistema y reducir la dependencia de Windows.
Un precio elevado que no frenó la demanda
La Steam Machine se lanzó con tres configuraciones, siendo la más barata la de 512 GB con mando a 1.108 euros. A pesar de que el coste supera con creces el de una consola tradicional, los jugadores han respondido de forma positiva. Valve habilitó un sistema de lista de espera en su web oficial: los interesados se apuntan y, cuando la compañÃa les envÃa un correo de confirmación, tienen un plazo limitado para pagar y recibir el dispositivo en casa.
En apenas un mes, todas las unidades disponibles se han agotado, tanto en la versión que incluye el nuevo Steam Controller como en la que no. Schreier, en su canal de YouTube, explicó que Valve nunca esperó vender millones de unidades para plantar cara a Sony o Microsoft. Su objetivo era otro: usar la Steam Machine como una herramienta para expandir SteamOS y ofrecer una alternativa a Windows en el mundo del PC.
Valve mide el éxito de otra manera
Para Valve, el éxito no se mide en cifras de ventas masivas. La compañÃa considera la Steam Machine un triunfo porque ha cumplido su propósito: demostrar que SteamOS puede funcionar en hardware dedicado y que los jugadores están dispuestos a adoptarlo. Jason Schreier, periodista de Bloomberg, lo dejó claro en su análisis: «Creo que esto ha resultado ser un éxito para ellos. Y eso se debe a que el objetivo de Valve no es necesariamente fabricar un dispositivo que venda millones de unidades y que compita con PlayStation o Xbox».
La Steam Machine es, por tanto, un producto de nicho. Valve la ve como un paso más en un plan a largo plazo que comenzó con Steam Deck y que ahora permite que cualquier PC convencional se convierta en una Steam Machine al instalar SteamOS. De momento, la compatibilidad se limita a gráficas AMD, aunque se espera que pronto llegue también a NVIDIA.
Con todas las unidades vendidas y una comunidad que sigue creciendo, la Steam Machine demuestra que un precio elevado no es un obstáculo cuando el producto encaja en una estrategia bien definida. Valve ha conseguido lo que buscaba: afianzar su ecosistema y demostrar que Linux marca un nuevo máximo histórico en Steam y que hay vida más allá de Windows en el gaming de PC.


