
La impresión 3D sigue ganando terreno en el ámbito sanitario, y España no es una excepción. En las últimas semanas, se han dado a conocer dos iniciativas que refuerzan el papel de la tecnología aditiva en la medicina: la adquisición de un equipo de última generación por parte de la Universidad de Murcia y un acuerdo de colaboración entre dos hospitales de Barcelona y el Consorcio de la Zona Franca. Ambos proyectos apuntan a mejorar la precisión en cirugías y el desarrollo de dispositivos personalizados.
Mientras tanto, en el ámbito internacional, investigadores de la Universidad de Mississippi trabajan en parches impresos en 3D para heridas crónicas, lo que demuestra que la fabricación aditiva se consolida como una herramienta clave para la salud. A continuación, repasamos los detalles de estas novedades.
Nuevo sistema de impresión 3D en la Universidad de Murcia
La Universidad de Murcia ha incorporado un sistema de fabricación aditiva que permite combinar hasta siete materiales diferentes con distintas texturas, densidades y colores. Este equipo, financiado con fondos FEDER por un importe de 492.000 euros, permite fabricar modelos anatómicos hiperrealistas y dispositivos quirúrgicos de alta precisión. Según la institución, solo existe otro equipo similar en un centro público español, en la Universidad Complutense de Madrid, y dos en el ámbito privado, pero con tarifas elevadas.
El nuevo sistema se utilizará para crear modelos que faciliten el estudio de enfermedades como el Parkinson o el alzhéimer, así como para desarrollar lentes intraoculares y dispositivos de reproducción asistida. Más de una veintena de grupos de investigación de la UMU ya han mostrado interés en aprovechar esta tecnología para sus proyectos. Además, se espera que beneficie a empresas biotecnológicas y de ingeniería, reduciendo el tiempo de comercialización de sus productos.
Colaboración entre hospitales y el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona
Por otro lado, el Hospital del Mar y el Hospital Clínic de Barcelona han firmado un convenio con el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) para impulsar proyectos de innovación en impresión 3D sanitaria. El acuerdo, publicado en el BOE, concede a los hospitales la gestión y explotación de una incubadora 3D. El CZFB se encargará de la promoción y los gastos generales, mientras que los hospitales definirán un plan de explotación con actividades, presupuesto y cronograma.
El convenio tiene una vigencia inicial de un año, prorrogable hasta tres años más. Ambas instituciones hospitalarias podrán establecer alianzas con terceras entidades de investigación. Esta colaboración se suma a la apuesta de Cataluña por la impresión 3D aplicada a la salud, y refuerza la posición de Barcelona como hub de innovación médica.
En conjunto, estas iniciativas reflejan un interés creciente por la impresión 3D en el sector sanitario español. Tanto la adquisición de equipos de vanguardia como la creación de redes de colaboración entre hospitales y consorcios públicos están allanando el camino para una medicina más personalizada y eficiente. La tecnología aditiva no solo permite fabricar piezas únicas adaptadas a cada paciente, sino que también reduce costes y tiempos de desarrollo, lo que la convierte en una aliada indispensable para el futuro de la salud.



