
Intel ha aprovechado el Open Compute Project Global Summit, el encuentro dedicado a la infraestructura abierta para centros de datos, para enseñar nuevos detalles de su GPU D-series. Esta tarjeta, antes conocida como Crescent Island, se presenta como un acelerador para inferencia, es decir, para ejecutar modelos de inteligencia artificial ya entrenados. La compañÃa quiere con ello cubrir las necesidades de cómputo que están surgiendo en el ámbito de la IA, un sector donde Intel acelera en IA y fabricación de chips para ganar terreno.
El enfoque de Intel tiene que ver con la IA agéntica, donde una consulta deja de ser una respuesta única y se convierte en un flujo de varios pasos. Los agentes pueden recuperar información, razonar, coordinar tareas, usar herramientas y ejecutarlas. Según la empresa, en ese escenario las CPU x86 mantienen un papel central, mientras que el consumo, la memoria y el coste hacen que el escalado sea un problema de sistemas. Por eso propone combinar CPU, GPU y aceleradores especÃficos con software abierto.
Ficha técnica de la Intel GPU D-series
La tarjeta con marca Intel, identificada como D270, emplea la arquitectura Xe3P y llega con 160 GB de memoria LPDDR5X. Los fabricantes ODM que produzcan sus propias versiones podrán ampliar esa cifra hasta los 480 GB, lo que ofrece un margen notable para configuraciones más exigentes. El ancho de banda de memoria alcanza los 1,5 TB/s y el cómputo en FP8 llega hasta 1,3 petaflops, con un consumo de 350 W.
El formato es PCIe estándar y la refrigeración es por aire, un detalle que busca facilitar su integración en infraestructuras ya existentes. En cuanto a su composición, la D270 incluye 32 núcleos Xe3P y 256 motores XMX, y utiliza una interfaz PCIe 5.0. Según Intel, una sola tarjeta puede ejecutar modelos de hasta 300.000 millones de parámetros, mientras que un sistema de ocho GPUs puede llegar a modelos de más de un billón de parámetros.
Una de las decisiones llamativas es que Intel ha eliminado el hardware dedicado al 3D y al trazado de rayos para dedicar más área de silicio a los cálculos de IA. Aun asÃ, la tarjeta mantiene compatibilidad con FP64, un formato utilizado en computación cientÃfica y de alta precisión, además de otros formatos de precisión numérica más pequeños.
Aplicaciones y despliegue en centros de datos
Intel orienta esta GPU D-series a modelos de lenguaje, contextos largos y servicios de inferencia concurrentes. Entre los usos previstos aparecen los servicios de IA compartidos entre varios clientes o la robótica. Al ser una tarjeta PCIe refrigerada por aire y compartir la base de software Xe con el resto de sus GPU, la compañÃa asegura que puede desplegarse en centros de datos existentes sin necesidad de refrigeración con agua caliente para inteligencia artificial ni racks especiales.
En el apartado de servidores, Intel ha mostrado diseños de rack con procesadores Xeon desarrollados junto a socios, muchos basados en el estándar Open Rack v3 (ORv3) del OCP. Algunas configuraciones con Xeon 6+ superan los 46.000 núcleos por rack con una potencia total de 133,45 kW. La compañÃa sostiene que el rendimiento se medirá cada vez más por los agentes concurrentes que un rack pueda sostener con una latencia objetivo.
También ha hablado de integración directa con los marcos de IA y los motores de inferencia habituales, tanto en CPU como en GPU, y de soporte desde el primer dÃa para modelos abiertos nuevos, como Muse Glimmer, de Meta. La Intel AI for Enterprise Agent Toolkit, que orquesta aplicaciones agénticas, ya está optimizada para Xeon, y su arquitectura se extenderá a las GPU de Intel.
La apuesta de Intel con la GPU D-series pasa por ofrecer una alternativa de inferencia para centros de datos que no dependa de refrigeración lÃquida ni de formatos propietarios. Sus opciones de memoria, que pueden llegar hasta los 480 GB en diseños de socios, junto con un consumo contenido y una base de software abierta, la colocan como una pieza a seguir en el mercado de aceleradores para IA. Queda por ver cómo responden las pruebas independientes y si los precios y la disponibilidad acompañan, pero la firma ya ha dejado claro que quiere competir en el terreno de la inteligencia artificial a nivel de infraestructura.




