
Intel se encuentra en un momento estratĆ©gico: mientras la inteligencia artificial dispara la demanda de sus procesadores para servidores, la compaƱĆa tambiĆ©n lidera la transición hacia la litografĆa de ultravioleta extremo (UVE) de alta apertura, una tecnologĆa que promete revolucionar la fabricación de chips. Esta doble ventaja podrĆa consolidar su posición frente a competidores como TSMC, que prefiere esperar antes de invertir en estos equipos.
La industria de semiconductores estĆ” viviendo un cambio de paradigma. La IA ya no solo necesita unidades de procesamiento grĆ”fico (GPU), sino tambiĆ©n CPUs de alto rendimiento para tareas de inferencia y agentes. Intel, que ha sido tradicionalmente lĆder en este segmento, estĆ” viendo cómo su cartera de pedidos se amplĆa mes a mes, lo que le permite subir precios y mejorar sus mĆ”rgenes.
La demanda de CPUs para servidores de IA crece sin freno
SegĆŗn estimaciones de AMD, la proporción entre CPUs y GPUs en centros de datos de IA se estĆ” acercando a 1:1, frente al 1:4 o 1:8 que se veĆa en sistemas orientados a chatbots. Este cambio, impulsado por la creciente carga de trabajo de inferencia y agentes, estĆ” disparando la demanda de procesadores de servidor y, en consecuencia, sus precios. Intel, con una cartera de pedidos de mĆ”s de seis meses, ha visto cómo los precios de sus CPUs de servidor han aumentado entre un 10% y un 35%.
La compaƱĆa planea aplicar una subida adicional del 10% el próximo mes, segĆŗn fuentes de DigiTimes. Este escenario de alta demanda y precios al alza se mantendrĆ” al menos hasta finales de la dĆ©cada. Bank of America prevĆ© que el mercado total de CPUs para servidores se multiplique por cinco entre 2025 y 2030, alcanzando mĆ”s de 170.000 millones de dólares. Las estimaciones consensuadas apuntan a que los ingresos de Intel crecerĆ”n un 19% en 2026, hasta los 63.000 millones de dólares, con incrementos adicionales en los aƱos siguientes.
Intel marca un hito con la litografĆa High-NA
En el Ć”mbito de la fabricación, Intel ha anunciado que ya ha superado el millón de obleas procesadas con sus mĆ”quinas de litografĆa High-NA, fabricadas por ASML. Estos equipos, que son los mĆ”s avanzados del mundo, permiten transferir patrones con mayor resolución y detalle. Este hito no solo demuestra el dominio tĆ©cnico de Intel, sino tambiĆ©n su capacidad para operar estas mĆ”quinas en entornos de I+D y producción.
No obstante, la tecnologĆa High-NA no estĆ” exenta de desafĆos. Su óptica anamórfica reduce el campo de exposición a 26 x 16,5 mm, lo que obliga a la tĆ©cnica de āstitchingā (cosido) para fabricar chips grandes. Intel lleva mĆ”s de dos aƱos trabajando en la optimización de este proceso y tambiĆ©n desarrolla mĆ”scaras de 6 x 12 pulgadas para exponer campos completos de 26 x 33 mm sin necesidad de coser.
TSMC prefiere esperar, dejando a Intel en solitario
Mientras Intel avanza con la High-NA, su principal rival, TSMC, ha confirmado que no adoptarĆ” esta tecnologĆa hasta 2030. La razón es puramente económica: cada mĆ”quina cuesta unos 350 millones de euros y una planta de Ćŗltima generación requiere decenas de ellas. TSMC considera que, por ahora, estos equipos no son rentables y prefiere esperar a que la tecnologĆa madure y baje de precio.
La taiwanesa planea presentar en 2029 sus tecnologĆas A12 y A13 (1,2 y 1,3 nanómetros) basadas en transistores GAA de segunda generación y la tecnologĆa NanoFlex Pro. Sin embargo, todavĆa no ha revelado cómo conseguirĆ” fabricar esos circuitos sin High-NA. Esto podrĆa dar a Intel una ventaja competitiva en los próximos aƱos, especialmente si logra pulir sus procesos de producción con estas mĆ”quinas.
El mercado mira con optimismo la evolución de Intel
Los analistas estĆ”n divididos, pero la mayorĆa ve potencial alcista. SegĆŗn Tipranks, Intel cuenta con 31 analistas que recomiendan: 6 compras, 23 mantener y 2 ventas. El precio objetivo medio se sitĆŗa en 116,50 dólares, con un mĆ”ximo de 200 y un mĆnimo de 80, lo que representa una variación de casi el 20% respecto al cierre anterior. Nombres como Stacy Rasgon (Bernstein) recomiendan mantener con un objetivo de 110 dólares, mientras que Gus Richard (Northland) sugiere comprar con un objetivo de 120 dólares. En el lado contrario, Harlan Sur (JPMorgan) recomienda vender con un objetivo de 85 dólares.
Tras el cierre del lunes, las acciones de Intel cotizaban en 97,15 dólares, con un soporte de medio plazo en 81,79 dólares. Los indicadores técnicos muestran signos mixtos, pero la tendencia general apunta a una posible revalorización si la demanda de CPUs para IA continúa su curso.
La combinación de una demanda sostenida de procesadores de servidor y una estrategia de fabricación valiente sitĆŗan a Intel en una posición envidiable. Mientras TSMC se muestra conservadora, Intel apuesta por la tecnologĆa mĆ”s puntera y ya estĆ” obteniendo resultados. En Europa y EspaƱa, los inversores pueden ver en esta evolución un punto de inflexión para la compaƱĆa, que podrĆa capitalizar el auge de la inteligencia artificial en los próximos aƱos.

