
Si has intentado comprar un ordenador, un disco duro o casi cualquier aparato tecnológico, sabrĆ”s que la crisis de la RAM estĆ” destrozando los catĆ”logos de toda la industria. Marcas como Apple se han visto obligadas a actualizar sus precios, siendo ahora los MacBook y los iPad mucho mĆ”s caros por culpa de la IA. Porque sĆ, es la inteligencia artificial la que estĆ” provocando este desajuste general en el precio de componentes que llevaban varios aƱos estancados. Pero, ĀæquĆ© estĆ” pasando? ĀæHay fecha para que esta crisis mundial acabe? ĀæQuĆ© dicen las principales tecnológicas al respecto? Y, lo mĆ”s importante, ĀæcuĆ”ndo se podrĆ”n comprar slots de memoria DRAM al precio de siempre?
Dentro del caos y las malas noticias, al menos tenemos algo a lo que acogernos: sabemos a la perfección quiĆ©n es el culpable de esta situación, cómo se puede remediar y, mĆ”s o menos, el tiempo que hace falta para volver a calmar las aguas. Lo malo es que, a pesar de saber dónde apuntar las preguntas, las respuestas no son las que todo hijo de vecino espera. La RAM va a seguir siendo cara y todavĆa queda camino para que su demanda deje de arrastrar al resto de componentes como los discos duros o los procesadores.
El verdadero motivo de la crisis de la RAM
El principal desencadenante es la inteligencia artificial. Durante los Ćŗltimos meses, los fabricantes de memoria como Micron, Samsung o SK Hynix han redirigido sus lĆneas de producción hacia los chips HBM (High Bandwidth Memory), que son los que necesitan los procesadores de Nvidia, AMD o Google para ampliar su capacidad de responder a las peticiones de los usuarios. Esta decisión, tomada por pura rentabilidad, ha dejado en segundo plano la fabricación de DRAM tradicional, la que se usa en PCs y móviles. El resultado es que ya no falta memoria, sino que las compaƱĆas prefieren producir obleas mĆ”s caras y venderlas a precio de oro a las startups de IA, como OpenAI o Anthropic, que tienen presupuestos casi ilimitados.
Esta situación se refleja directamente en los precios que paga el consumidor final. Según datos de 3DCenter, un portal alemÔn que rastrea los precios de componentes en minoristas europeos, los módulos DDR5 (los mÔs utilizados en ordenadores actuales) han encadenado tres meses consecutivos alcanzando mÔximos históricos. En septiembre, subieron un 11,9% respecto a agosto, y en comparación con los precios previos a la crisis (julio de 2025), el incremento acumulado es de un 544%. Es decir, la memoria RAM DDR5 cuesta ahora 5,4 veces mÔs que hace poco mÔs de un año. Las memorias DDR4, aunque bajaron un 3% en septiembre, siguen un 226% por encima de los valores anteriores a la crisis, mientras que las SO-DIMM, habituales en portÔtiles, han subido un 290%.
Los precios se disparan: DDR5, almacenamiento y mƔs
No solo la RAM se ha encarecido; el almacenamiento también estÔ sufriendo. Los datos de 3DCenter muestran que las unidades SSD internas cuestan ahora 2,3 veces mÔs que antes de la crisis, y los discos duros HDD han multiplicado su precio por 2,6. Las tarjetas grÔficas, aunque en menor medida, también han subido un 43% de media. Este efecto dominó estÔ provocando que los fabricantes tengan que trasladar el sobrecoste a sus productos. Por ejemplo, Apple ya subió los precios de sus iPhone 18 Pro, y Samsung se prepara para incrementar el precio del Galaxy S26 en unos 100 dólares, según filtraciones de 9to5Google. Valve tampoco se ha librado: su nuevo visor de realidad virtual, Steam Frame, ha salido al mercado por 1.049 euros, cuando inicialmente esperaban que costara menos de 1.000 euros. La diferencia entre las versiones de 256 GB y 1 TB es de 230 euros, lo que demuestra la presión que ejerce la memoria.
En el sector de las consolas, la crisis tambiĆ©n amenaza con nuevas subidas. Nintendo, Sony y Microsoft ya han aumentado el precio de sus dispositivos en el pasado debido a esta situación, y si la tendencia continĆŗa, no serĆa extraƱo ver otro incremento en PS5, Xbox Series o Nintendo Switch 2. Aunque las memorias de las consolas no son exactamente las mismas que las de PC, dependen de la misma cadena de suministro, por lo que cualquier tensión en el mercado afecta a todos los dispositivos electrónicos.
¿CuÔndo acabarÔ la crisis? Lo que dicen los fabricantes
Las previsiones de los principales productores de memoria no invitan al optimismo. Samsung, el mayor fabricante de chips de memoria del mundo, estima que la crisis se alargarĆ” al menos hasta mediados de 2028, cuando las nuevas fĆ”bricas que estĆ” construyendo (con una inversión de cientos de miles de millones de dólares) comiencen a producir en masa. Micron tambiĆ©n coincide en que el equilibrio entre oferta y demanda no llegarĆ” hasta 2028. Pero el CEO de SK Hynix, el mayor fabricante de memorias HBM, es aĆŗn mĆ”s pesimista: afirma que la demanda de memoria seguirĆ” siendo superior a la capacidad de suministro incluso mĆ”s allĆ” de 2030. Estas declaraciones contrastan con las esperanzas de algunos analistas, que pensaban que la situación se estabilizarĆa antes, pero los datos de precios y la demanda imparable de IA apuntan a que la crisis serĆ” estructural.
La clave estarÔ en la evolución de la inteligencia artificial. Si la IA sigue creciendo al ritmo actual, se llevarÔ toda la producción extra de memoria que surja de las nuevas fÔbricas, manteniendo la escasez para el resto de la industria. Por eso, aunque las empresas estÔn aumentando su capacidad de fabricación, eso no garantiza que los precios de la DRAM bajen pronto. Los expertos recomiendan a los consumidores que, si necesitan comprar un ordenador o un dispositivo electrónico, se den prisa, porque todo apunta a que los precios seguirÔn subiendo durante varios años.
En definitiva, la crisis de la memoria RAM es un problema global que ha llegado para quedarse. La demanda de inteligencia artificial ha desviado la producción de chips hacia memorias mĆ”s rentables, dejando a los consumidores con precios desorbitados y sin una fecha clara de mejora. Mientras los fabricantes invierten en nuevas fĆ”bricas y los analistas debaten sobre el futuro, la realidad es que comprar tecnologĆa hoy es mucho mĆ”s caro que hace un aƱo, y todo indica que esta tendencia continuarĆ” al menos hasta 2028, y probablemente mĆ”s allĆ”. Lo Ćŗnico que podemos hacer es esperar, o adaptar nuestra forma de comprar y usar la tecnologĆa.




