La impresión 3D podría ser ese revulsivo que necesita el grafeno

grafeno

Seguro que a estas alturas no es la primera vez que lees sobre el grafeno, ese material que tiene mil y un usos pero que, al menos de momento, todavía sigue de pruebas en laboratorio. Como detalle, comentarte que entre las características más interesantes del grafeno podemos encontrar que, según los científicos, es unas cien veces más fuerte que el acero a la vez que unas cinco veces más ligero que el aluminio. A todo esto también hemos de sumar que tiene propiedades suficientes para ser considerado como uno perfecto conductor termoeléctrico.

Lamentablemente una de los principales problemas para que este material finalmente llegue al mercado lo encontramos en que, al menos de momento, sus costes de fabricación son demasiado altos, un problema que tiene difícil solución y en el que ya hay muchos equipos de científicos trabajando. Llegados a este punto me gustaría hablarte del trabajo que están realizando varios investigadores del Departamento de Bionanociencia de la Universidad Tecnológica de Delf (Países Bajos) de forma que, mediante el desarrollo de bacterias impresas en 3D se puedan crear materiales a medida.

Finalizada la primera parte del estudio, ya deberíamos ser capaces de crear grafeno personalizado.

Dentro del estudio que están realizando, como seguro entenderás, encontramos que una parte muy importante del mismo intenta desarrollar y hacer uso una serie de impresoras 3D modificadas para ser capaces de imprimir colonias de bacterias sobre óxido de grafeno. Gracias al uso de este método podríamos ser capaces de crear colonias enteras de bacterias que serían las encargadas de producir grafeno puro de una forma mucho más eficiente sin necesidad, como hasta ahora, de tener que utilizar compuestos químicos peligrosos o caras fuentes de calor.

Para finalizar, tan sólo comentarte que, a nivel técnicos, los investigadores están utilizando y modificando una impresora 3D CoLiDo que es la responsable de depositar las colonias de bacterias exactamente en el punto donde sean necesarias de forma que, por ejemplo, podamos crear una plancha de grafeno con unas partes más conductoras que otras o consiguiendo que determinada zona sea mucho más dura mientras otra puede tener propiedades elásticas.


Escribe un comentario