
El auge de las consolas híbridas y portátiles ha dejado claro que muchos jugadores siguen queriendo experiencias de sobremesa en formato que puedan llevarse encima. Switch, su sucesora y propuestas como Steam Deck o ROG Ally han ocupado ese espacio, mientras que Sony se ha quedado a medio camino con PlayStation Portal, centrada en el juego en streaming y dependiente de una PS5.
En paralelo a esa ausencia de una portátil nativa por parte de la marca, un creador independiente ha ido en dirección opuesta y ha convertido una PS4 Slim en una consola realmente portátil, con pantalla integrada y ejecución de juegos de forma local. No es un producto oficial ni algo que se pueda comprar, pero sí un experimento de hardware que muestra hasta dónde se puede llegar con paciencia, herramientas y algo de maña.
Un proyecto personal que convierte la PS4 Slim en consola portátil
La idea nace de un modder conocido como wewillmakeitnow, responsable de un rediseño completo de la PS4 Slim para encajarla en un chasis portátil. Tras meses de pruebas, recortes y ajustes, afirma que la máquina actual es estable, segura y lo bastante robusta como para usarse en el día a día, aunque a simple vista el conjunto resulte más voluminoso que una portátil comercial.
Según explica el propio creador, el primer paso fue estudiar al detalle la placa base de la PS4 Slim para identificar qué zonas podían eliminarse sin comprometer la electrónica. El objetivo no era solo encoger por encoger, sino reducir consumo, mejorar el comportamiento térmico y mantener intacto el rendimiento de la consola original.
Ese trabajo de cirugía sobre la placa se complementa con un diseño de carcasa hecho a medida, impreso en 3D con plástico ABS. El material no es casual: está pensado para soportar mejor el calor que genera el hardware de PS4, lo que permite usar el dispositivo sin que la estructura se deforme. El resultado son unas dimensiones aproximadas de 270 x 113 x 57 mm, bastante compactas si pensamos en lo que hay dentro.
Conviene remarcar que no existe una guía pública, archivos para impresión 3D ni una lista de materiales detallada. El autor insiste en que se trata de un proyecto de ingeniería personal, impulsado por la curiosidad y sin intención de comercializarlo ni producirlo en serie, algo que también limita su capacidad para dar soporte a otros usuarios que quisieran replicarlo.
En paralelo a este proyecto en inglés, en la comunidad hispanohablante también se han visto experimentos similares, como el del creador de contenido Víctor Sánchez, que documentó en vídeo la construcción de su propia PS4 portátil. En su caso, mostró paso a paso las decisiones de diseño y posteriormente analizó el resultado, con sus puntos fuertes y sus evidentes limitaciones.
Hardware recortado, nueva refrigeración y control inteligente
Más allá del mero «recortar la placa», el corazón de este PS4 Slim portátil se apoya en una optimización profunda del sistema de refrigeración y del flujo de aire interno. Encerrar una consola pensada para un salón en un cuerpo portátil obliga a replantear disipadores, ventiladores y recorrido del aire para evitar sobrecalentamientos y caídas de rendimiento.
El modder ha integrado un disipador y un ventilador dedicados para mantener a raya la temperatura. Aunque en las imágenes el ventilador parece quedar bastante expuesto, el sistema incluye una protección electrónica: las aspas se detienen de inmediato si detectan contacto con un objeto, lo que minimiza el riesgo de accidentes al coger la consola.
Para supervisar todo ese comportamiento, se ha añadido un microcontrolador ESP32 con firmware personalizado encargado de monitorizar en tiempo real la temperatura, el consumo y el estado de la batería. Este pequeño cerebro secundario permite establecer umbrales de seguridad, activar apagados de emergencia y evitar que el sistema trabaje fuera de los márgenes razonables.
Entre esas protecciones se incluyen mecanismos de corte automático en caso de exceso de calor, supervisión constante de la carga y un monitor de energía que ayuda a que el conjunto sea algo más predecible de cara al usuario. Para un dispositivo que concentra tanta potencia en tan poco espacio, estos elementos son tan importantes como el propio hardware de juego.
El propio autor reconoce que, aunque grabó varias horas de vídeo del proceso completo de construcción, todavía no ha tenido tiempo de editarlas para publicarlas en plataformas como YouTube. De momento, el proyecto se conoce principalmente a través de fotografías y explicaciones textuales compartidas en comunidades especializadas.
Pantalla OLED de 7 pulgadas y salida para monitores externos
Uno de los elementos más llamativos del proyecto es la pantalla. En lugar de recurrir a un panel sencillo, el creador ha optado por una pantalla OLED de 7 pulgadas con resolución Full HD 1080p y relación de aspecto 16:9, muy en la línea de lo que vemos en dispositivos portátiles de gama alta actuales.
Este tipo de panel proporciona un contraste muy elevado, negros profundos y tiempos de respuesta rápidos, algo que se agradece especialmente en juegos con muchas escenas oscuras o movimientos bruscos. Teniendo en cuenta que la PS4 Slim está pensada para juegos a 1080p, la combinación encaja bastante bien en cuanto a nitidez y nivel de detalle.
Además, el sistema no se limita al uso portátil. El mod integra una salida HDMI que permite conectar la consola a una pantalla externa, ya sea un monitor o un televisor. De este modo, se puede utilizar como si fuera una PS4 de sobremesa convencional, pero manteniendo la opción de llevarla encima cuando haga falta.
El chasis incluye también varios puertos USB y USB-C, entre ellos un USB 3.0 pensado para conectar discos duros externos y ampliar el almacenamiento disponible. Teniendo en cuenta el tamaño que pueden ocupar algunos juegos de PS4, esta opción se vuelve casi imprescindible si se quiere tener instalada una biblioteca amplia.
Junto a esos conectores se ha reservado un puerto específico para jugar mientras el equipo está conectado a la corriente y otro dedicado a la programación del propio ESP32, de forma que el creador pueda seguir ajustando el comportamiento del sistema sin necesidad de abrir la carcasa cada vez.
Batería de 130 Wh y autonomía de hasta 3 horas
La alimentación es probablemente el punto donde más se nota que estamos delante de un experimento técnico y no de un producto comercial pulido al milímetro. Para mover una consola de sobremesa en formato portátil, el proyecto recurre a una batería de gran tamaño y capacidad.
En concreto, se utilizan seis celdas 21700 de alta capacidad, de unos 6.000 mAh cada una, configuradas en 3S2P. El resultado es una batería con alrededor de 130 Wh, una cifra superior a la de muchos portátiles convencionales y por encima del límite de 100 Wh que suelen fijar las aerolíneas para el equipaje de mano, lo que complicaría viajar en avión con el dispositivo.
El creador detalla que el consumo máximo de la consola ronda los 88 W a unos 8 A, lo que se traduce en alrededor de 1,5 horas de uso en juegos especialmente exigentes. En títulos más ligeros, donde el sistema se mueve cerca de los 44 W, la autonomía sube hasta unas 3 horas de juego continuado, un margen que, sin ser espectacular, resulta razonable para lo que se está moviendo internamente.
La combinación de la batería con el sistema de monitorización basado en ESP32 permite seguir en todo momento el nivel de carga y el consumo instantáneo. Esto ayuda a evitar sorpresas desagradables, como que el sistema se quede sin energía en mitad de una partida sin previo aviso.
En cualquier caso, el propio autor no oculta que la autonomía es una de las principales limitaciones del concepto actual. El hardware de PS4 no fue diseñado pensando en ser eficiente en movilidad, y el hecho de que aquí se mueva todo el conjunto de forma nativa sin streaming hace que el coste energético sea inevitablemente elevado.
Una portátil real, pero sin planes comerciales ni apoyo oficial
Una de las grandes diferencias respecto a propuestas como PlayStation Portal es que esta PS4 Slim portátil ejecuta los juegos de forma completamente local, sin necesidad de una consola adicional ni conexión a la nube. Eso implica menos dependencia de la red y también una experiencia más cercana a lo que muchos jugadores asocian con una portátil tradicional.
Sin embargo, el creador ha sido claro desde el principio: no está interesado en vender el dispositivo ni en iniciar una producción en masa. Lo define como un reto personal de ingeniería, algo hecho por pura pasión por el hardware. Aun así, en los comentarios han aparecido usuarios dispuestos a ofrecer dinero e incluso «las almas de sus enemigos», en tono de broma, con tal de hacerse con una unidad.
Este tipo de proyectos caseros se sitúan a medio camino entre la nostalgia por las portátiles clásicas de Sony, como PSP y PS Vita, y la realidad actual del mercado, dominado por híbridos y handhelds basados en PC. Mientras compañías como Valve o ASUS exploran ese terreno con productos comerciales, la escena de modders demuestra que también es posible reutilizar hardware de consolas previas para llevarlo a un formato nuevo.
En Europa y España, donde la comunidad de consolas portátiles y de dispositivos tipo handheld ha crecido notablemente en los últimos años, este tipo de creaciones personales suele generar bastante interés, aunque sea más a nivel de curiosidad que como opción de compra real. Al fin y al cabo, replicar un trabajo así requiere tiempo, conocimientos y acceso a herramientas que no están al alcance de cualquiera.
Mientras siguen circulando rumores sobre una posible PlayStation 6 con variante portátil o sobre futuros movimientos de Sony en este terreno, de momento son estos proyectos los que ponen sobre la mesa hasta dónde se puede llegar con el hardware actual. No sustituyen a un catálogo oficial, pero recuerdan que la idea de una PlayStation completamente portátil sigue viva, al menos en manos de la comunidad.
Todo este experimento con la PS4 Slim portátil con pantalla OLED de 7 pulgadas deja una sensación clara: técnicamente es viable llevar una consola de sobremesa anterior a un formato realmente transportable, con juego nativo, buena calidad de imagen y conectividad amplia, pero hacerlo de forma cómoda, segura, con buena autonomía y a gran escala sigue siendo un reto que, por ahora, solo unos pocos entusiastas están dispuestos a asumir por su cuenta.
