
Raspberry Pi ha decidido aplicar un nuevo ajuste en su catálogo y esta vez el foco está en las versiones con 2 GB de memoria RAM. La medida llega después de varios meses de tensiones en el mercado de componentes y supone un golpe directo a las configuraciones más contenidas de Raspberry Pi 4 y Raspberry Pi 5.
El encarecimiento no es general: se concentra en esos dos modelos de 2 GB. Para quien mire precios desde España o cualquier paÃs europeo, la referencia oficial sigue fijándose en dólares, asà que el importe final dependerá del distribuidor autorizado, los impuestos y el cambio de moneda. Aun asÃ, el movimiento afecta a la polÃtica global de precios de la compañÃa.
Qué modelos suben y cuánto cuestan ahora
La actualización implica 12,50 dólares más para las variantes de 2 GB. La Raspberry Pi 4 con esa capacidad pasa a costar 67,50 dólares, mientras que la Raspberry Pi 5 de 2 GB se queda en 77,50 dólares. Son los dos nombres propios de esta ronda de cambios.
El ajuste se aplica con efecto inmediato. Raspberry Pi no ha tocado en esta ocasión las versiones de 1 GB de ambas placas, que siguen con sus tarifas anteriores. Tampoco se han modificado los Compute Module 4 y Compute Module 5 de 2 GB, pensados para usos industriales y proyectos integrados.
En el caso de las placas con más memoria, la compañÃa no ha anunciado nuevos movimientos dentro de esta actualización. La subida se centra, por tanto, en las configuraciones de entrada que hasta ahora habÃan aguantado mejor la presión de precios.
Por qué se encarecen: memoria, DRAM y demanda de IA
La explicación que da la empresa es sencilla: el coste de la memoria se ha vuelto muy difÃcil de asumir. Raspberry Pi asegura que mantener las tarifas anteriores de las variantes de 2 GB era imposible de sostener, sobre todo por el comportamiento de la DRAM LPDDR4 que utilizan sus placas.
Ese tipo de memoria se ha encarecido de forma acelerada. Según los datos que maneja la compañÃa, su precio llegó a multiplicarse aproximadamente por siete en un solo año. Detrás de ese fenómeno está la fuerte demanda de componentes para inteligencia artificial, que está absorbiendo buena parte de la capacidad de fabricación global.
No es un problema exclusivo de Raspberry Pi. La presión sobre la cadena de suministro afecta a muchos fabricantes de electrónica, desde grandes equipos hasta dispositivos compactos. En este contexto, la firma habÃa intentado contener el golpe en otras rondas anteriores, pero ahora ha tenido que trasladar parte del sobrecoste a las versiones de 2 GB.
En abril ya hubo una revisión de precios que afectó a configuraciones con más memoria. Entonces, las variantes de 1 GB y 2 GB quedaron fuera del ajuste. Ese equilibrio se ha roto ahora porque el coste de la RAM ha seguido al alza.
Consejos, distribuidores y posible vuelta atrás
Ante esta situación, Raspberry Pi recomienda pensar bien qué cantidad de memoria necesita cada proyecto. La idea que transmite es clara: no tiene sentido pagar por RAM que no se va a utilizar, especialmente cuando este componente está tan caro. Para muchos usos domésticos, educativos o de prototipado, una configuración ajustada puede ser suficiente.
La compañÃa también sugiere mirar hacia generaciones anteriores. Modelos como Raspberry Pi 3B, 3A+ o 3B+ pueden seguir cumpliendo en tareas que no exijan el rendimiento de las placas más recientes. Es una forma de reducir el desembolso si no se necesitan más recursos.
Otra recomendación pasa por comprar en distribuidores autorizados. Raspberry Pi advierte de que algunos vendedores pueden aprovechar la escasez para inflar precios por su cuenta. En un mercado tan tensionCionando, conviene comparar y desconfiar de ofertas que se salgan demasiado de las tarifas oficiales.
También hay que tener en cuenta que ampliar la memoria por cuenta propia ya no es una salida fiable. La empresa ha bloqueado la posibilidad de modificar la RAM de algunos dispositivos, de modo que elegir bien la configuración desde el principio gana importancia.
Raspberry Pi mantiene que esta situación deberÃa ser temporal. Su intención es revertir las subidas cuando el precio de la memoria vuelva a bajar.
La subida de las Raspberry Pi 4 y Raspberry Pi 5 de 2 GB deja un panorama menos amable para los aficionados y para las empresas que usan estas placas en proyectos pequeños. El aumento de 12,50 dólares, los nuevos precios de 67,50 y 77,50 dólares, y el peso de la memoria LPDDR4 explican por qué la compañÃa ha movido ficha. Las versiones de 1 GB y los módulos industriales de 2 GB siguen igual por ahora, pero el consejo es claro: ajustar la compra a lo que de verdad se necesita y vigilar los precios de los distribuidores autorizados.







