Sensores para medir la afluencia turĂ­stica y el aparcamiento urbano

  • Menorca adjudica a Seeketing una red de 102 sensores para medir la afluencia turĂ­stica y comercial mediante la señal de telĂ©fonos mĂ³viles.
  • BraÈ™ov instala 985 sensores U-Spot y 15 gateways LoRa para informar en tiempo real de las plazas libres.
  • Ambos proyectos convierten datos de ocupaciĂ³n y movimiento en informaciĂ³n Ăºtil para la gestiĂ³n pĂºblica.
  • Los despliegues se organizan por fases y combinan dispositivos, conectividad, plataformas y paneles de informaciĂ³n.

Sensores y redes de monitorizaciĂ³n

Las redes de sensores conectados han dejado de ser una promesa para convertirse en infraestructura cotidiana en muchos municipios europeos. Dos proyectos recientes permiten ver cĂ³mo se estĂ¡n usando para medir la presiĂ³n humana y la ocupaciĂ³n de plazas de aparcamiento sin necesidad de grandes obras ni sistemas especialmente complejos.

La idea comĂºn es sencilla: recoger datos en tiempo real y convertirlos en informaciĂ³n Ăºtil para quien tiene que tomar decisiones. En un caso se trata de saber cuĂ¡nta gente pasa por los puntos turĂ­sticos y comerciales de Menorca; en el otro, de indicar a los conductores dĂ³nde hay sitio libre en BraÈ™ov. Vamos, que los sensores sirven para ordenar mejor el uso del espacio pĂºblico.

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Menorca adjudica una red de 102 sensores para medir la afluencia

El Consell insular de Menorca ha resuelto el contrato de suministro, instalaciĂ³n y mantenimiento de una red de 102 dispositivos destinada a monitorizar la afluencia en los principales focos turĂ­sticos y comerciales de la isla. La adjudicaciĂ³n ha recaĂ­do en la empresa madrileña Seeketing SL, segĂºn la informaciĂ³n facilitada.

El sistema funcionarĂ¡ a partir de la señal que emiten los telĂ©fonos mĂ³viles. Con esos datos se pretende conocer no solo cuĂ¡nta gente se concentra en puntos concretos, sino tambiĂ©n cĂ³mo se mueven visitantes y residentes por el territorio. A efectos prĂ¡cticos, permitirĂ¡ anticipar situaciones de saturaciĂ³n y tomar decisiones sobre la actividad turĂ­stica y comercial.

El calendario del contrato establece plazos concretos. La empresa tendrĂ¡ un mes para suministrar los aparatos. DespuĂ©s, en una primera fase, dispondrĂ¡ de cinco meses para instalar 69 sensores; los 33 restantes se colocarĂ¡n en los seis meses siguientes. La previsiĂ³n es que en el plazo de un año la red estĂ© operativa en playas, aparcamientos, urbanizaciones, cascos urbanos de los ocho municipios, puertos, el aeropuerto y algunas zonas rurales.

La contrataciĂ³n se dividiĂ³ en dos lotes y la misma empresa se ha adjudicado ambos. El primero incluye 22 sensores en MaĂ³ y Es Castell, en el entorno del puerto de MaĂ³. SegĂºn la informaciĂ³n disponible, esos dispositivos deben ayudar a mejorar la experiencia turĂ­stica y la actividad comercial. El proyecto se financiarĂ¡ inicialmente con fondos europeos.

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BraÈ™ov despliega 985 sensores para saber quĂ© plazas estĂ¡n libres

En RumanĂ­a, la ciudad de BraÈ™ov ha puesto en marcha un proyecto de aparcamiento inteligente con 985 sensores U-Spot. El objetivo es ofrecer a los conductores informaciĂ³n en tiempo real sobre la ocupaciĂ³n del estacionamiento en distintas calles, facilitar la bĂºsqueda de plaza y mejorar la movilidad urbana en una localidad con carĂ¡cter histĂ³rico y una actividad turĂ­stica creciente.

La implantaciĂ³n ha corrido a cargo de Flashlighting, partner local de Urbiotica en RumanĂ­a, con el apoyo del distribuidor EPS Global. El sistema se basa en un guiado de parking urbano que ofrece informaciĂ³n clara sobre la disponibilidad sin incorporar sistemas complejos de control ni funciones avanzadas de supervisiĂ³n. La idea es resolver una necesidad concreta sin complicar la infraestructura.

Los sensores U-Spot detectan la presencia de vehĂ­culos plaza a plaza. La tecnologĂ­a se comunica mediante conectividad LoRa, pensada para transmitir datos en entornos urbanos complejos. AdemĂ¡s, se han instalado 15 gateways U-Box LoRa que recogen y envĂ­an la informaciĂ³n de los sensores a la plataforma de gestiĂ³n.

Desde esa plataforma se pueden visualizar en tiempo real los niveles de ocupaciĂ³n de cada calle monitorizada y consultar la disponibilidad en las zonas incluidas. El Ayuntamiento tambiĂ©n ha instalado paneles de informaciĂ³n dinĂ¡mica integrados con el sistema de detecciĂ³n, de modo que los conductores ven la ocupaciĂ³n actual en las Ă¡reas controladas.

La integraciĂ³n de los paneles se realizĂ³ mediante el protocolo AMQP. Esa conexiĂ³n permite que los datos captados por los sensores lleguen a los elementos de señalizaciĂ³n disponibles para los usuarios. El proyecto se enmarca en la digitalizaciĂ³n urbana de BraÈ™ov y sirve como base para futuras soluciones de movilidad inteligente.

Datos para decidir mejor, con despliegues por fases

Los dos casos comparten una lĂ³gica parecida. En Menorca se busca entender la presiĂ³n humana en los puntos calientes; en BraÈ™ov se quiere rebajar la incertidumbre del conductor que busca aparcamiento. En ambos casos, los sensores transforman una realidad difĂ­cil de medir a simple vista en datos que pueden consultarse y analizarse.

TambiĂ©n coinciden en la puesta en marcha por etapas. Menorca prevĂ© suministrar los equipos primero e instalar los sensores en dos tandas; BraÈ™ov ha desplegado sensores, pasarelas de comunicaciĂ³n, plataforma y paneles dentro de un mismo sistema. Esa forma de trabajar permite probar el funcionamiento antes de extender la soluciĂ³n a mĂ¡s zonas.

Las diferencias estĂ¡n en el uso final. El proyecto menorquĂ­n pone el foco en la afluencia turĂ­stica y comercial; el rumano, en la ocupaciĂ³n del estacionamiento. Son dos aplicaciones distintas de una misma herramienta: redes de sensores que recogen informaciĂ³n del entorno y la envĂ­an a sistemas donde se convierte en avisos, mapas o recomendaciones.

Con estos mimbres, no resulta extraño que los municipios europeos miren cada vez mĂ¡s hacia este tipo de tecnologĂ­a. No se trata tanto de llenar la ciudad de aparatos como de obtener datos Ăºtiles para gestionar mejor playas, calles, aparcamientos o zonas comerciales. La clave estĂ¡ en que la informaciĂ³n llegue a tiempo y en que sirva para tomar decisiones concretas.

Menorca y BraÈ™ov muestran dos ritmos y dos escalas, pero apuntan a una tendencia clara: medir para gestionar con mĂ¡s criterio. Los sensores aportan datos sobre presencia, ocupaciĂ³n y movimiento; las plataformas los ordenan; y los responsables pĂºblicos y los ciudadanos los utilizan para moverse, decidir o planificar. Todo ello con despliegues graduales y presupuestos acotados, sin prometer milagros y con la vista puesta en mejorar el dĂ­a a dĂ­a.


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