
Las redes de sensores conectados han dejado de ser una promesa para convertirse en infraestructura cotidiana en muchos municipios europeos. Dos proyectos recientes permiten ver cĂ³mo se estĂ¡n usando para medir la presiĂ³n humana y la ocupaciĂ³n de plazas de aparcamiento sin necesidad de grandes obras ni sistemas especialmente complejos.
La idea comĂºn es sencilla: recoger datos en tiempo real y convertirlos en informaciĂ³n Ăºtil para quien tiene que tomar decisiones. En un caso se trata de saber cuĂ¡nta gente pasa por los puntos turĂsticos y comerciales de Menorca; en el otro, de indicar a los conductores dĂ³nde hay sitio libre en BraÈ™ov. Vamos, que los sensores sirven para ordenar mejor el uso del espacio pĂºblico.
Menorca adjudica una red de 102 sensores para medir la afluencia
El Consell insular de Menorca ha resuelto el contrato de suministro, instalaciĂ³n y mantenimiento de una red de 102 dispositivos destinada a monitorizar la afluencia en los principales focos turĂsticos y comerciales de la isla. La adjudicaciĂ³n ha recaĂdo en la empresa madrileña Seeketing SL, segĂºn la informaciĂ³n facilitada.
El sistema funcionarĂ¡ a partir de la señal que emiten los telĂ©fonos mĂ³viles. Con esos datos se pretende conocer no solo cuĂ¡nta gente se concentra en puntos concretos, sino tambiĂ©n cĂ³mo se mueven visitantes y residentes por el territorio. A efectos prĂ¡cticos, permitirĂ¡ anticipar situaciones de saturaciĂ³n y tomar decisiones sobre la actividad turĂstica y comercial.
El calendario del contrato establece plazos concretos. La empresa tendrĂ¡ un mes para suministrar los aparatos. DespuĂ©s, en una primera fase, dispondrĂ¡ de cinco meses para instalar 69 sensores; los 33 restantes se colocarĂ¡n en los seis meses siguientes. La previsiĂ³n es que en el plazo de un año la red estĂ© operativa en playas, aparcamientos, urbanizaciones, cascos urbanos de los ocho municipios, puertos, el aeropuerto y algunas zonas rurales.
La contrataciĂ³n se dividiĂ³ en dos lotes y la misma empresa se ha adjudicado ambos. El primero incluye 22 sensores en MaĂ³ y Es Castell, en el entorno del puerto de MaĂ³. SegĂºn la informaciĂ³n disponible, esos dispositivos deben ayudar a mejorar la experiencia turĂstica y la actividad comercial. El proyecto se financiarĂ¡ inicialmente con fondos europeos.
BraÈ™ov despliega 985 sensores para saber quĂ© plazas estĂ¡n libres
En RumanĂa, la ciudad de BraÈ™ov ha puesto en marcha un proyecto de aparcamiento inteligente con 985 sensores U-Spot. El objetivo es ofrecer a los conductores informaciĂ³n en tiempo real sobre la ocupaciĂ³n del estacionamiento en distintas calles, facilitar la bĂºsqueda de plaza y mejorar la movilidad urbana en una localidad con carĂ¡cter histĂ³rico y una actividad turĂstica creciente.
La implantaciĂ³n ha corrido a cargo de Flashlighting, partner local de Urbiotica en RumanĂa, con el apoyo del distribuidor EPS Global. El sistema se basa en un guiado de parking urbano que ofrece informaciĂ³n clara sobre la disponibilidad sin incorporar sistemas complejos de control ni funciones avanzadas de supervisiĂ³n. La idea es resolver una necesidad concreta sin complicar la infraestructura.
Los sensores U-Spot detectan la presencia de vehĂculos plaza a plaza. La tecnologĂa se comunica mediante conectividad LoRa, pensada para transmitir datos en entornos urbanos complejos. AdemĂ¡s, se han instalado 15 gateways U-Box LoRa que recogen y envĂan la informaciĂ³n de los sensores a la plataforma de gestiĂ³n.
Desde esa plataforma se pueden visualizar en tiempo real los niveles de ocupaciĂ³n de cada calle monitorizada y consultar la disponibilidad en las zonas incluidas. El Ayuntamiento tambiĂ©n ha instalado paneles de informaciĂ³n dinĂ¡mica integrados con el sistema de detecciĂ³n, de modo que los conductores ven la ocupaciĂ³n actual en las Ă¡reas controladas.
La integraciĂ³n de los paneles se realizĂ³ mediante el protocolo AMQP. Esa conexiĂ³n permite que los datos captados por los sensores lleguen a los elementos de señalizaciĂ³n disponibles para los usuarios. El proyecto se enmarca en la digitalizaciĂ³n urbana de BraÈ™ov y sirve como base para futuras soluciones de movilidad inteligente.
Datos para decidir mejor, con despliegues por fases
Los dos casos comparten una lĂ³gica parecida. En Menorca se busca entender la presiĂ³n humana en los puntos calientes; en BraÈ™ov se quiere rebajar la incertidumbre del conductor que busca aparcamiento. En ambos casos, los sensores transforman una realidad difĂcil de medir a simple vista en datos que pueden consultarse y analizarse.
TambiĂ©n coinciden en la puesta en marcha por etapas. Menorca prevĂ© suministrar los equipos primero e instalar los sensores en dos tandas; BraÈ™ov ha desplegado sensores, pasarelas de comunicaciĂ³n, plataforma y paneles dentro de un mismo sistema. Esa forma de trabajar permite probar el funcionamiento antes de extender la soluciĂ³n a mĂ¡s zonas.
Las diferencias estĂ¡n en el uso final. El proyecto menorquĂn pone el foco en la afluencia turĂstica y comercial; el rumano, en la ocupaciĂ³n del estacionamiento. Son dos aplicaciones distintas de una misma herramienta: redes de sensores que recogen informaciĂ³n del entorno y la envĂan a sistemas donde se convierte en avisos, mapas o recomendaciones.
Con estos mimbres, no resulta extraño que los municipios europeos miren cada vez mĂ¡s hacia este tipo de tecnologĂa. No se trata tanto de llenar la ciudad de aparatos como de obtener datos Ăºtiles para gestionar mejor playas, calles, aparcamientos o zonas comerciales. La clave estĂ¡ en que la informaciĂ³n llegue a tiempo y en que sirva para tomar decisiones concretas.
Menorca y BraÈ™ov muestran dos ritmos y dos escalas, pero apuntan a una tendencia clara: medir para gestionar con mĂ¡s criterio. Los sensores aportan datos sobre presencia, ocupaciĂ³n y movimiento; las plataformas los ordenan; y los responsables pĂºblicos y los ciudadanos los utilizan para moverse, decidir o planificar. Todo ello con despliegues graduales y presupuestos acotados, sin prometer milagros y con la vista puesta en mejorar el dĂa a dĂa.

