
La vigilancia aérea con drones ya es una realidad en Ciudad Real. El Ayuntamiento ha incorporado por primera vez esta tecnología a la Policía Local, como parte de una apuesta global por modernizar la seguridad en una ciudad que supera los 77.000 habitantes y que aspira a consolidarse como un entorno urbano amable, atractivo para empresas y con mayor sensación de protección en sus barrios.
Este nuevo sistema de control desde el aire se integra en un proceso más amplio de renovación de medios tecnológicos, vehículos y refuerzo de personal, con una inversión acumulada cercana al millón de euros en el actual mandato. La estrategia municipal busca que la seguridad sea un elemento clave para impulsar la actividad económica, el turismo y la calidad de vida, con una Policía Local mejor equipada y más presente en la calle.
Un equipo de drones para patrullar el cielo de Ciudad Real
El corazón de esta nueva etapa es el equipo de drones Falco, formado inicialmente por dos aeronaves no tripuladas y agentes específicamente formados para su manejo. Su función será realizar patrullas aéreas que proporcionen imágenes y datos en tiempo real, facilitando la toma de decisiones tanto en el control del tráfico diario como en operativos especiales durante grandes concentraciones de personas.
Las primeras demostraciones públicas se han llevado a cabo en la plaza Mayor de Ciudad Real, donde se presentaron oficialmente los drones junto al resto de nuevos recursos policiales. Desde ese momento han comenzado los vuelos de prueba y, según ha avanzado la Concejalía de Seguridad, la idea es que el sistema pueda desplegarse plenamente en eventos multitudinarios, empezando por la romería de Alarcos, una de las citas más concurridas del calendario local.
El concejal de Seguridad, Miguel Ángel Hervás, ha explicado que se ha creado un equipo específico para operar estos drones, con protocolos de actuación definidos tanto para la vigilancia rutinaria como para situaciones singulares. El objetivo es que el uso de esta tecnología no quede limitado a momentos puntuales, sino que se convierta en una herramienta habitual en el día a día de la Policía Local.
Desde el Ayuntamiento se subraya que la incorporación de drones supone un salto cualitativo al sumar una “tercera dimensión” a la vigilancia. Permiten supervisar con rapidez zonas amplias, localizar incidencias de tráfico en cuestión de minutos y apoyar a las patrullas terrestres cuando se produce una emergencia, ya sea un accidente, una aglomeración inesperada o cualquier incidencia que requiera una visión aérea inmediata.
El superintendente jefe, Fernando Díaz, destaca además la versatilidad de estos dispositivos, con una gran capacidad operativa para adaptarse a escenarios muy distintos. En su valoración, los drones aportan un plus a un sistema de videovigilancia que ya era avanzado en la ciudad, complementando las cámaras fijas con una herramienta móvil y rápida que se puede desplazar allí donde sea necesario.
Integración en un Plan Estratégico de Seguridad más amplio
La puesta en marcha de la vigilancia aérea con drones no es un gesto aislado, sino una pieza clave del Plan Estratégico de Seguridad de Ciudad Real, que el equipo de gobierno presentará en detalle en las próximas semanas. Este documento marcará los ejes de actuación para los próximos años, con la intención de adaptar la Policía Local a las necesidades de una capital de provincia en crecimiento.
El alcalde, Francisco Cañizares, ha insistido en que la seguridad debe ser “un elemento imprescindible” para transformar Ciudad Real en una ciudad más atractiva para la inversión y el turismo. Según ha explicado, el plan no solo contempla la renovación de la flota y la introducción de tecnologías como los drones, sino también la reorganización interna de los servicios policiales y la mejora progresiva de la plantilla.
Uno de los pilares de esta reorganización es el modelo de Policía Local por distritos. De momento sólo está en funcionamiento el distrito centro, pero la intención del gobierno municipal es ir incorporando nuevos distritos al dispositivo, de forma que los agentes tengan una relación más cercana con los barrios y puedan responder con mayor rapidez a las incidencias que se generen en cada zona.
Para reforzar esta nueva estructura territorial se han incorporado tres motocicletas específicamente pensadas para el patrullaje en barrios. Estos vehículos permiten una movilidad más ágil en calles estrechas, zonas residenciales y entornos con tráfico denso, donde resulta más práctico moverse sobre dos ruedas que en coche patrulla tradicional.
El despliegue tecnológico se completa con la instalación de más cámaras de videovigilancia conectadas al centro de control de tráfico. Estas cámaras se reparten por distintos puntos estratégicos de la ciudad y se integran con la información que aportan los drones, de modo que se dispone de una red de control combinada que facilita la coordinación de recursos cuando se produce un incidente.
Renovación de flota y refuerzo de personal policial
Junto con los drones, el Ayuntamiento ha presentado dos nuevos vehículos patrulla dotados con la última tecnología, preparados para tareas de seguridad ciudadana y control del tráfico. Con esta incorporación, la flota de la Policía Local se da prácticamente por renovada, con coches que, según el superintendente Díaz, tienen prestaciones superiores a las de otros cuerpos de entornos cercanos.
Las mejoras no se quedan en los vehículos. El equipo de gobierno ha manifestado su voluntad de reforzar la plantilla de la Policía Local, que actualmente ronda los 120 agentes. De momento se están cubriendo vacantes, incorporando algunos mandos y varios efectivos nuevos, mientras el departamento de Recursos Humanos define cuántas plazas adicionales podrán ofrecerse en futuras convocatorias de empleo público.
El alcalde ha remarcado que la ampliación de la plantilla estará vinculada al desarrollo completo del Plan Estratégico de Seguridad. La idea es que, una vez consolidado el nuevo modelo de ciudad y reorganizados los distritos, se ajusten los recursos humanos para asegurar una presencia suficiente de policías en las calles y en los dispositivos especiales que se pongan en marcha.
Según explica el propio superintendente, cuando se logre incrementar el número de agentes disponibles se podrán desplegar plenamente todas las medidas contempladas en el plan, desde la extensión del modelo de distritos a más barrios hasta el uso más intensivo de la vigilancia aérea con drones en Ciudad Real, tanto en labores preventivas como en respuesta ante emergencias.
De forma paralela, el Ayuntamiento subraya que estas decisiones no se toman solo pensando en indicadores objetivos de delincuencia o siniestralidad, sino también en la percepción de seguridad de la ciudadanía. El propósito es que los vecinos noten una mayor presencia policial, una reacción más rápida ante los problemas cotidianos y una sensación general de entorno mejor cuidado.
Inversión económica y cambio de modelo en la seguridad local
Para hacer realidad este conjunto de medidas, el Consistorio ha destinado cerca de un millón de euros a la seguridad ciudadana durante el actual mandato. Sólo en el último año, la inversión rondará los 400.000 euros, una cifra que el equipo de gobierno contrasta con los aproximadamente 40.000 euros consignados, según sus datos, en el presupuesto de 2023 antes de su llegada al Ayuntamiento.
Esta inyección económica se ha traducido en nuevos coches patrulla, motos, drones y mejoras en sistemas de control, además de la actualización de equipos internos que facilitan el trabajo diario de los agentes. La intención municipal es mantener una senda de inversión creciente “conforme vaya creciendo la ciudad”, de modo que los recursos de seguridad no se queden desfasados frente a la evolución del entorno urbano.
Desde la Alcaldía y la Concejalía de Seguridad Ciudadana se insiste en que esta apuesta no responde únicamente a una modernización tecnológica, sino a un cambio de enfoque en el modelo de ciudad. Se quiere pasar de una concepción reactiva, centrada en responder a los problemas cuando ya han surgido, a una visión más preventiva, basada en la anticipación, la planificación por barrios y el uso inteligente de la información disponible.
En este contexto, la vigilancia aérea con drones se concibe como un recurso más dentro de un ecosistema de seguridad que incluye presencia a pie de calle, patrullas motorizadas, videovigilancia fija y coordinación con otros servicios municipales. Cada elemento aporta una parte de la imagen global, permitiendo que la Policía Local tenga una foto más completa de lo que ocurre en la ciudad en cada momento.
El Ayuntamiento también subraya que la incorporación de estas tecnologías se hará con especial atención a la normativa aplicable en materia de protección de datos, seguridad aérea y derechos de la ciudadanía, un aspecto particularmente sensible en el uso de drones y sistemas de vigilancia en Europa. La idea es aprovechar las ventajas operativas sin descuidar las garantías legales y el respeto a la intimidad.
Con la llegada de los drones, la renovación de la flota de vehículos y el despliegue progresivo del Plan Estratégico de Seguridad, Ciudad Real da un paso relevante hacia un modelo de seguridad ciudadana más moderno, preventivo y apoyado en la tecnología. La expectativa del Consistorio es que, a medida que se consoliden estas medidas y se refuerce la plantilla, tanto la seguridad objetiva como la sensación de protección en los barrios experimenten una mejora apreciable para los vecinos y para quienes visitan la ciudad.
