Cómo controlar Raspberry Pi con nuestro móvil

Raspberry Pi

El mundo de la domótica e IoT ha hecho que nuestro móvil sea algo más que un instrumento para comunicarnos sino que también funcione como control remoto para controlar diversos gadgets inteligentes. Muchos de estos dispositivos inteligentes se crean con Raspberry Pi, el famoso miniordenador frambuesa.

Esta placa además de ofrecer una personalización muy alta, también nos permite poder controlarlo de manera remota gracias a nuestro móvil o un portátil. Eso es muy sencillo de hacer si tenemos un smartphone con Android y una placa Raspberry Pi conectada a Internet.

La web de VNC for Raspberry Pi nos ayuda a controlar Raspberry Pi desde nuestro móvil

Ya que necesitaremos utilizar Internet, primero es necesario cambiar las contraseñas y usuarios de la distribución, ya que de lo contrario, nuestra placa SBC podría esta insegura ante ataques de piratas informáticos. Una vez cambiado esto, hemos de abrir una terminal en nuestra Raspbian y escribir lo siguiente:

sudo apt-get update && upgrade

sudo apt-get install realvnc-vnc-server realvnc-vnc-viewer

Y una vez que esté instalado todo, hemos de ejecutar el comando raspi-config y bajar entre las opciones hasta la opción VNC. Una vez dentro, activamos la opción VNC y listo.

Ahora necesitaremos del servicio VNC para Raspberry Pi, un servicio que nos ayuda en la tarea de conectar Raspberry Pi en cualquier sitio. Nos registramos de manera gratuita en este enlace. Una vez registrados, nos descargamos el cliente para Raspberry Pi que lo encontraremos en la web y la app VNC Viewer que descargaremos en nuestro móvil.

Una vez hecho esto, sólo hemos de utilizar nuestras credenciales en VNC Viewer y podremos ver y controlar el escritorio de Raspbian desde nuestro móvil, también podremos hacerlo desde el navegador web y la aplicación web que existe para ello. Por lo que no sólo podremos controlar nuestra Raspberry Pi desde nuestro móvil sino también desde cualquier equipo que esté lejos de la placa, como un portátil, un ordenador de sobremesa o un cliente tonto.


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