
La etiqueta IoT va dejando de sonar a asunto de laboratorio y se cuela en servicios que se notan en el día a día. En España, tres iniciativas recientes muestran esa deriva: contadores de agua con telelectura, conos de obra conectados y formación especializada para personas con discapacidad. No son proyectos idénticos, pero comparten una idea de fondo: poner sensores, redes y plataformas al servicio de decisiones más rápidas y mejor informadas.
El punto común no es tanto el dispositivo como lo que se hace con sus datos. Recoger información, detectar anomalías y avisar a tiempo aparece en la gestión del agua y en la señalización de carreteras; en el plano formativo, el acento se pone en que más gente pueda diseñar y mantener ese tipo de soluciones. La combinación de administración, empresa y conocimiento técnico resulta clave en los tres casos.
Contadores de agua conectados para afinar la gestión
Telefónica ha presentado una plataforma propia para gestionar contadores de agua de forma inteligente. Está pensada para empresas gestoras del servicio y administraciones públicas, y reúne en un mismo entorno las lecturas de consumo, el estado de los equipos y la información sobre sus comunicaciones. Además, permite configurar avisos para localizar fugas, consumos raros, fallos de transmisión o posibles manipulaciones sin tener que revisar cada aparato sobre el terreno.
Uno de los detalles prácticos es que funciona con contadores de distintos fabricantes. Esa compatibilidad importa en redes donde se han ido instalando modelos y tecnologías por fases, porque evita atar toda la gestión a una sola marca de hardware. La plataforma se integra con Kite, el sistema de Telefónica Tech para administrar conexiones IoT; desde ahí se pueden supervisar enlaces 4G, 5G, NB-IoT o LTE-M y, durante 2026, también capacidades de conectividad satelital y gestión remota de perfiles eSIM SGP.32.
El lanzamiento encaja con el impulso público a la digitalización del ciclo del agua. El PERTE correspondiente prevé movilizar 3.060 millones de euros entre inversión pública y privada, y parte de ese esfuerzo se dirige a extender la telelectura, reducir pérdidas y mejorar la monitorización. En mayo de 2026 se presentó además el Observatorio GOTA, una infraestructura que reúne datos hidrológicos, meteorológicos y de predicción. La lógica de fondo es pasar de lecturas periódicas a flujos de información más continuos.
Para las utilities y los ayuntamientos, el cambio no es solo técnico. Gestionar miles de contadores distribuidos implica vigilar comunicaciones, interpretar lecturas y convertir una anomalía en una incidencia operativa. También permite modificar a distancia ciertos parámetros, como la frecuencia de envío o la solicitud de una nueva lectura, lo que puede reducir desplazamientos de personal técnico. La interoperabilidad del software y su encaje con el parque ya instalado ganan peso conforme los despliegues crecen.
Conos conectados para avisar de obras y proteger a los operarios
La DGT ha llevado al 32 Congreso Mundial sobre Sistemas Inteligentes de Transporte, celebrado en Gangneung (Corea del Sur), unos conos de obra con tecnología IoT. El dispositivo transmite su ubicación exacta al Punto de Acceso Nacional de Información de Tráfico y Movilidad mediante la plataforma DGT 3.0, la misma infraestructura en la que se apoya la baliza V16. El aviso llega de forma automática al inicio y al final de los trabajos, sin depender de que alguien lo comunique a mano.
Esa información puede reutilizarse en navegadores, aplicaciones de movilidad, vehículos conectados y paneles de mensaje variable. La finalidad es doble: que los conductores sepan antes qué se van a encontrar y que mejore la seguridad de quienes trabajan en conservación, limpieza y mantenimiento de la vía. En una sesión técnica, responsables de la DGT explicaron el proyecto y subrayaron la utilidad de anticipar riesgos en zonas de obras.
La presentación corrió a cargo de Ana Blanco y Montserrat Estaca, en el marco de un congreso que reunió a expertos de más de 90 países y unas 60.000 personas. La DGT también expuso avances en la actualización de su infraestructura SCADA, en modelos de inteligencia artificial y en servicios integrados en DGT 3.0. Entre ellos figura la baliza V16 conectada, obligatoria desde principios de año, que comunica la posición de un vehículo inmovilizado por avería o accidente.
El encuentro, celebrado entre el 19 y el 23 de octubre bajo el lema ‘Más allá de la movilidad, un mundo conectado’, incluyó más de 150 sesiones sobre movilidad conectada, conducción autónoma, inteligencia artificial y sistemas inteligentes de transporte. La participación española sirvió para mostrar cómo se están aplicando tecnologías avanzadas a la gestión del tráfico y a la seguridad vial. El cono conectado es una pieza más de esa digitalización de la carretera, no un experimento aislado.
Formación en IoT para ampliar oportunidades
Samsung Electronics Iberia, la Universitat Politècnica de València y la Fundación ONCE han puesto en marcha una nueva vía de formación tecnológica para personas con discapacidad. El acuerdo integra el programa Samsung Innovation Campus y añade un itinerario especializado en IoT. La meta declarada es reducir la brecha de competencias digitales y mejorar la empleabilidad en un mercado que pide cada vez más perfiles técnicos.
La iniciativa aprovecha colaboraciones que ya existían: Samsung trabaja desde hace años con la Fundación ONCE y también mantiene vínculos con la UPV dentro de Samsung Innovation Campus. Ahora la universidad desarrolla cursos de IoT a partir de los contenidos del programa y los dirige a participantes vinculados a la Fundación ONCE. El enfoque es práctico: comprender cómo se conectan los dispositivos, cómo se intercambian datos y cómo se aplican soluciones basadas en IoT a necesidades concretas de empresas y organizaciones.
El primer curso arrancó el 2 de septiembre en Valencia. Ofrece 20 plazas, 410 horas de formación presencial en horario de tarde y es gratuito para el alumnado. El diploma incluye prácticas extracurriculares, de modo que los participantes puedan llevar lo aprendido a contextos laborales reales. La combinación de teoría, práctica y estancia en empresa busca que la formación no se quede en el aula y facilite la inserción laboral. Quienes deseen profundizar pueden consultar mejores libros sobre IoT para complementar sus estudios.
Esta experiencia amplía un modelo que ya se venía aplicando desde 2023 con la Universidad de Málaga y el programa ‘Por Talento Digital’, centrado en programación e inteligencia artificial. La incorporación de la UPV y de contenidos de IoT añade especialización y más plazas. Bajo el paraguas de ‘Tecnología con Propósito’ y ‘crecer haciendo crecer’, Samsung presenta esta línea como una forma de conectar empresa, universidad y entidades sociales para que la innovación llegue también a quienes han encontrado más barreras de acceso.
Las tres iniciativas dibujan una misma tendencia: el IoT se está convirtiendo en infraestructura cotidiana para gestionar recursos, avisar de riesgos y formar a la próxima generación de técnicos. En el agua, la carretera y el aula, la clave está en convertir datos dispersos en información útil y en que esa información circule con la suficiente rapidez. El reto, más allá de instalar sensores, es sostener comunicaciones, garantizar la interoperabilidad y integrar todo eso en procesos reales.


