
La cooperativa guipuzcoana Ulma Handling Systems ha cerrado la compra del 30% de la ingeniería alavesa Automach, una operación que también le abre las puertas de su consejo de administración. La empresa compradora tiene su sede en Oñati y forma parte del Grupo Ulma, mientras que Automach trabaja desde Vitoria-Gasteiz en automatización industrial y robótica. Ambas compañías ya colaboraban desde 2015, pero ahora el vínculo pasa a ser accionarial.
El movimiento busca reforzar la oferta de intralogística con capacidades que van más allá del transporte o el almacenaje automático. En concreto, Ulma Handling Systems quiere ganar terreno en robótica avanzada, visión artificial e inteligencia artificial aplicada a procesos automatizados. Automach, fundada en 2007, ronda los cinco millones de euros de facturación y cuenta con una plantilla de unas 30 personas.
Una relación que empieza a dar frutos
No se trata de una absorción ni de un cambio de control. La participación se queda en el 30%, por debajo de la mayoría, y Automach mantiene su gestión y su carácter de pyme de ingeniería. Aun así, Ulma tendrá voz en el consejo y podrá orientar la estrategia de una empresa con la que lleva años trabajando en proyectos logísticos e industriales. La fórmula elegida es la de socio industrial minoritario, habitual cuando se busca acelerar capacidades sin integrar por completo al equipo participado.
El consejero delegado de Ulma Handling Systems, Álvaro Martínez de Lagos, sostiene que el sector camina hacia equipos con más autonomía, capacidad de decisión y adaptabilidad. Por su parte, el gerente de Automach, Jon Fernández de Retana, considera que el respaldo de la cooperativa permitirá asumir encargos de mayor envergadura y complejidad tecnológica. Ambas partes insisten en conservar la agilidad que ha caracterizado a la firma alavesa desde sus inicios.
Qué aporta Automach
Automach diseña células robotizadas para manipulación, ensamblaje, inspección y control de calidad, además de maquinaria especial a medida. Su experiencia incluye robótica avanzada, visión artificial, sistemas de control y desarrollos para entornos técnicamente exigentes. Esa combinación encaja con las áreas que Ulma considera clave para evolucionar sus soluciones intralogísticas. El objetivo es sumar inteligencia a la automatización y no limitarse al movimiento físico de mercancías.
- Robótica avanzada: células y sistemas robotizados para tareas industriales complejas.
- Visión artificial: equipos capaces de interpretar su entorno y mejorar inspección o control.
- IA aplicada: procesos automatizados con más autonomía, flexibilidad y capacidad de adaptación.
- Maquinaria especial: soluciones a medida para clientes de sectores regulados y de alta exigencia.
Un sector en plena transformación
La operación se produce en un contexto de demanda creciente de automatización logística. La falta de mano de obra en almacenes, los picos estacionales y el empuje del comercio electrónico están llevando a muchas empresas a invertir en sistemas que reducen la dependencia de personal temporal. En Europa, integradores y fabricantes compiten por incorporar robots móviles autónomos, visión artificial y software de coordinación para responder a esa presión.
Ulma Handling Systems trabaja en almacenes automáticos, transporte interno, picking, clasificación, paletizado, despaletizado y robótica móvil, además de software de gestión. Automach, por su parte, suma capacidades en fabricación automatizada y control de calidad. La frontera entre lo que ocurre dentro de un almacén y lo que ocurre en una planta de producción es cada vez más difusa. Los clientes piden sistemas flexibles y conectados, capaces de adaptarse a cambios de volumen y de producto.
Qué cambia para clientes y mercado
Para los clientes de Ulma, la entrada en Automach amplía el catálogo hacia soluciones robotizadas más autónomas. Para Automach, supone acceder a recursos comerciales y financieros de un grupo mayor sin renunciar a su independencia operativa. En el mercado español, la operación refuerza la posición de un actor vasco en un segmento donde también participan integradores europeos y multinacionales. La participación minoritaria con asiento en el consejo permite influir sin asumir todo el control.
El acuerdo también lanza un mensaje a otras pymes industriales: un socio corporativo puede ser una vía para escalar proyectos sin perder el ADN de ingeniería. Automach conserva su sede en Vitoria-Gasteiz, su plantilla de alrededor de 30 personas y su actividad en sectores como el aeronáutico, ferroviario, eléctrico-energético, salud y automoción. Ese encaje sectorial es uno de los activos más valorados de la operación, porque permite llegar a clientes con ciclos largos y requisitos técnicos elevados.
La compra del 30% de Automach por parte de Ulma Handling Systems refuerza una alianza que ya existía desde 2015 y lleva a la cooperativa guipuzcoana a un terreno donde la robótica, la visión artificial y la IA se cruzan con la intralogística. La operación no supone tomar el control de la empresa alavesa, pero sí le da a Ulma presencia en su consejo y acceso a capacidades técnicas que complementan su oferta. En un sector que avanza hacia almacenes y fábricas más autónomos, el movimiento busca ganar músculo tecnológico y comercial sin perder la agilidad de una ingeniería especializada.

