
VisionLab ha dado un paso relevante en el sector óptico al presentar Custom Lab, un sistema propio que permite fabricar monturas mediante impresión 3D en poco más de una hora directamente en tienda. Con esta apuesta, la cadena española acerca la producción al punto de venta y sitúa al consumidor en el centro del proceso, con monturas creadas prácticamente al momento y bajo demanda.
Esta nueva solución, desarrollada íntegramente en España, convierte a VisionLab en la primera empresa del país que incorpora la impresión volumétrica de forma propia al proceso de fabricación de gafas graduadas en retail. La compañía busca así democratizar una tecnología que hasta ahora estaba restringida a entornos muy especializados y a precios elevados, abriendo la puerta a monturas personalizadas a un coste más accesible.
Custom Lab: gafas hechas en tienda en poco más de una hora
El corazón del proyecto es Custom Lab, una tecnología que integra dos sistemas de impresión y una herramienta de modelado digital para generar, en el propio establecimiento, la montura física sobre la que después se montan las lentes graduadas. El proceso arranca con la elección que hace el cliente en tienda y termina con las gafas listas en un plazo que ronda algo más de una hora.
En esta primera fase, el despliegue contempla doce modelos de monturas y múltiples acabados en colores sólidos y translúcidos, pensados para cubrir diferentes estilos y necesidades. El usuario selecciona forma, tamaño aproximado y color, y a partir de esa información VisionLab genera un archivo digital que se envía al sistema de impresión volumétrica instalado en el propio punto de venta.
Ese archivo combina tecnologías de modelado 3D e impresión avanzada para dar forma a la montura final. Una vez fabricada la estructura, se incorporan las lentes graduadas correspondientes, manteniendo los estándares de calidad habituales de la cadena. La compañía ya había sido pionera en ofrecer gafas graduadas en una hora con métodos tradicionales, y ahora lleva ese concepto un paso más allá al producir también la montura en el mismo intervalo de tiempo.
Según explica la empresa, el objetivo no es solo reducir los plazos de entrega, sino también ofrecer una experiencia de compra más flexible y adaptada a cada persona. El cliente participa en las decisiones estéticas de la montura y, a medida que la tecnología avance, también podrá influir más en el ajuste ergonómico y otros detalles de diseño.
La previsión de la compañía pasa por ampliar progresivamente las opciones del catálogo, incorporando nuevos acabados, estampados y elementos decorativos, así como modelos más específicos para distintos tipos de rostro. En una etapa posterior, VisionLab aspira a que el sistema permita gafas completamente personalizadas en función de la ergonomía, los rasgos y las preferencias de cada usuario.
Impresión volumétrica propia y alianza con Zefrict AM
La tecnología de Custom Lab es el resultado de más de dos años de trabajo conjunto entre VisionLab y la startup española Zefrict AM. Esta colaboración ha permitido adaptar la impresión volumétrica, habitual en entornos industriales, al contexto del comercio minorista óptico, con requisitos específicos en ergonomía, resistencia y precisión.
Con este movimiento, VisionLab se posiciona como primer retailer español en implantar de forma propia impresión 3D de monturas graduadas en tienda, sin depender de terceros para la parte más crítica del proceso. La solución se integra en una estrategia de innovación más amplia que la compañía lleva tiempo impulsando, apoyada en su fábrica propia de cristales oftálmicos ubicada en Madrid.
Contar con instalaciones de producción propias ya permitía a la cadena controlar de forma interna buena parte de la cadena de valor, desde la elaboración de las lentes hasta el montaje final. Con la incorporación de la impresión volumétrica para monturas, ese control se extiende ahora al diseño y fabricación de la propia estructura de las gafas, acercando el proceso al consumidor final.
La Directora General de VisionLab en España, Anne Delmas, ha subrayado en varias ocasiones que la tecnología forma parte del ADN de la compañía desde su fundación. En su visión, Custom Lab no es solo un lanzamiento puntual, sino el inicio de un programa de I+D más amplio orientado a replantear el modelo de producción de monturas a medio y largo plazo.
Por su parte, el director técnico de sistemas y datos de VisionLab, Gonzalo Lanchas, describe la iniciativa como un proyecto “disruptivo” para el sector óptico. A su juicio, la impresión volumétrica aplicada al retail sigue siendo hoy una tecnología de nicho con precios que suelen rondar los 300 euros por montura, y la ambición de la empresa pasa por hacerla accesible a un público mucho más amplio.
Democratizar la impresión 3D: precio y personalización
Uno de los ejes de Custom Lab es la democratización de la impresión volumétrica de monturas. Mientras que las soluciones disponibles hasta ahora se orientaban a segmentos muy concretos y con precios elevados, VisionLab pretende que cualquier persona pueda plantearse este tipo de gafas como una opción más dentro de su compra habitual.
En este sentido, la compañía sitúa el precio estimado de las monturas generadas con esta tecnología en torno a los 99 euros, una cifra significativamente inferior a la de muchos productos similares en el mercado internacional. La idea es que el factor tecnológico y la personalización no disparen el coste final, de forma que no queden reservados solo a un perfil de usuario muy específico.
El cliente puede escoger entre una docena de modelos base y una paleta amplia de colores sólidos y translúcidos, y la empresa prevé ir incorporando variaciones en tamaño, grosor o detalles decorativos. A medida que se desarrollen nuevas funcionalidades, el sistema permitirá ajustar aspectos más finos, como la adaptación al puente nasal, la curvatura de las varillas o el apoyo en las orejas, con el objetivo de mejorar la comodidad diaria.
La directora general de VisionLab ha hecho hincapié en la posibilidad de ofrecer tanto colecciones icónicas y estables como piezas únicas, que se producirían bajo demanda en función de lo que pida cada persona en tienda. La combinación de referencias estándar y modelos exclusivos busca dar respuesta a quienes priorizan seguridad y a quienes valoran más la diferenciación.
Este enfoque se traduce en un escenario en el que el usuario, además de elegir montura y color, llegue a participar activamente en el diseño de gafas casi “de una sola unidad”. La compañía plantea que, con el tiempo, cada consumidor pueda configurar un modelo propio y recibirlo en plazos muy reducidos, sin necesidad de esperar semanas a que llegue desde un centro de producción lejano.
Fabricación bajo demanda, eficiencia y sostenibilidad
Más allá del impacto en la experiencia del cliente, la integración de la impresión volumétrica en tienda tiene consecuencias directas en la eficiencia del proceso productivo y en la sostenibilidad. Al fabricar monturas solo cuando se han pedido, VisionLab reduce la necesidad de anticipar grandes volúmenes de producción y de acumular stock en almacenes.
La compañía señala que los procesos tradicionales pueden llegar a desperdiciar hasta un 30% del material utilizado en la fabricación de monturas, mientras que con la producción bajo demanda y la reutilización de sobrantes esa cifra podría disminuir de forma significativa. Los materiales no consumidos en cada ciclo se reaprovechan en nuevos modelos, lo que contribuye a recortar la generación de residuos.
Este modelo permite también ajustar mejor la oferta a la demanda real. En lugar de producir de antemano grandes series, la empresa combina referencias estables con piezas fabricadas según las preferencias de los usuarios en tiempo real. Con ello busca reducir el riesgo de excedentes, minimizar las roturas de stock y ganar margen para reaccionar a las tendencias que surgen en el mercado.
Para el sector retail, que en los últimos años ha vivido periodos complicados en logística y aprovisionamiento, este tipo de soluciones supone una vía para ganar flexibilidad y autonomía respecto a proveedores externos. VisionLab destaca que, al concentrar más fases del proceso en España y Portugal, puede responder con mayor agilidad a cambios en la demanda o en las cadenas de suministro.
La impresión volumétrica en tienda, además, abre la puerta a colecciones híbridas donde conviven modelos permanentes con series limitadas o diseños experimentales. Al no depender de grandes tiradas, la empresa puede probar nuevas propuestas con menor riesgo, retirarlas si no funcionan o ampliarlas rápidamente si tienen buena acogida entre los clientes.
Un sector óptico cada vez más tecnológico
El lanzamiento de Custom Lab se enmarca en un contexto de transformación del sector óptico hacia soluciones más tecnológicas y personalizadas. Las cadenas de ópticas en España y en otros países europeos están incorporando inteligencia artificial, gafas inteligentes y nuevos materiales para elevar la categoría y diferenciarse más allá del producto básico.
En los últimos años se han multiplicado las iniciativas que utilizan IA tanto en el diseño de monturas como en la experiencia de uso, desde recomendaciones automatizadas hasta sistemas que analizan rasgos faciales para proponer formas más adecuadas. En paralelo, avanzan las gafas con funcionalidades conectadas, capaces de integrar audio, capturar imágenes o interactuar con el móvil sin sacarlo del bolsillo.
En este entorno, VisionLab combina fabricación avanzada, personalización y control del proceso productivo para reforzar su posicionamiento. La apuesta por la impresión volumétrica en tienda se suma a otros proyectos de innovación que la compañía ha venido desarrollando en los últimos años, siempre con el foco puesto en la proximidad al cliente.
Hace unos meses, la empresa presentó unas gafas con inteligencia artificial integradas en las varillas, capaces de capturar fotos, grabar vídeo, responder llamadas, reproducir música o traducir conversaciones mediante un simple toque. Con ellas, la marca se adentró en la categoría de gafas inteligentes, alineándose con la tendencia del mercado hacia dispositivos más conectados.
La trayectoria de la cadena incluye también hitos previos en rapidez de servicio, como la entrega de gafas graduadas en una hora, que la situaron como referencia en el mercado español. La introducción de Custom Lab encaja en esa misma lógica, pero ampliando el alcance desde las lentes hasta la propia estructura de la montura, ahora generada en tiempo récord y con más opciones de personalización.
Impacto en la red de tiendas y estrategia de VisionLab
Custom Lab se implantará inicialmente en una selección de establecimientos de la cadena, a modo de primera fase. La empresa evaluará la acogida por parte de los usuarios y la operativa en tienda antes de estudiar una posible ampliación a más puntos de venta en España y Portugal, donde actualmente suma 109 tiendas propias y un equipo de más de 600 profesionales.
La compañía insiste en que este proyecto forma parte de una estrategia de innovación continuada, con foco en I+D y tecnología local. La elección de socios españoles para el desarrollo, como Zefrict AM, y el peso de la fábrica de cristales en Madrid refuerzan un modelo en el que buena parte de la cadena de producción permanece en territorio nacional.
Para Anne Delmas, la posibilidad de diseñar y fabricar colecciones con plazos mucho más cortos supone un cambio relevante: antes las colecciones debían preverse con meses de antelación, asumiendo el riesgo de producir demasiado o demasiado poco. Con Custom Lab, la compañía puede mantener sus líneas más reconocibles y, al mismo tiempo, crear modelos específicos en cuestión de días o incluso de horas.
De cara al usuario, la empresa prevé que la combinación de rapidez, personalización moderada y precio contenido haga de esta propuesta una opción atractiva, especialmente para quienes buscan algo distinto sin salir de un rango de precio medio. En un mercado donde la diferenciación se hace cada vez más compleja, la capacidad de producir gafas casi a medida en tienda puede convertirse en un elemento distintivo.
En conjunto, la incorporación de la impresión 3D en tienda sitúa a VisionLab en una posición particular dentro del panorama óptico español y europeo, al unir fabricación bajo demanda, control de la cadena de valor y apuesta por la tecnología. Si el modelo se consolida, podría actuar como referencia para otras cadenas que busquen acercar la producción al consumidor y reducir su dependencia de centros de fabricación lejanos.
Con Custom Lab, la compañía da un giro relevante a la forma de producir y vender gafas: lleva la fábrica al punto de venta, recorta tiempos de entrega, amplía las opciones de personalización y mejora el uso de materiales, manteniendo el foco en precios accesibles y en una red de tiendas que sigue concentrando su actividad en España y Portugal.


