Robótica para mayores: avances en España para asistir y acompañar

  • La Universidad de Valladolid desarrolla un robot de dos brazos teleoperado con realidad virtual para asistir a personas mayores.
  • Cruz Roja organiza en A Coruña una jornada sobre robótica social e inteligencia artificial contra la soledad no deseada.
  • Los expertos subrayan que la tecnología debe complementar la atención humana y no sustituirla.
  • El precio de los robots y la necesidad de cocreación con los usuarios son algunos de los principales obstáculos.

Robótica para mayores

La robótica orientada a las personas mayores está dejando de ser una promesa de ciencia ficción para convertirse en una realidad con proyectos concretos en España. Desde universidades hasta organizaciones sociales, diferentes iniciativas buscan que estas máquinas sirvan de apoyo en el día a día, ya sea para tareas físicas o para paliar la soledad no deseada. La Universidad de Valladolid (UVa) y Cruz Roja son dos de los actores que están moviendo ficha en este terreno.

El objetivo no es sustituir a las personas, sino complementar la atención que reciben los mayores. Mientras unos desarrollan brazos robóticos capaces de agarrar objetos con precisión, otros exploran cómo los robots sociales pueden conversar, estimular cognitivamente o detectar caídas. La teleoperación y la inteligencia artificial aparecen como herramientas clave para que la robótica se abra paso en España y sea verdaderamente útil y accesible.

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Un robot de dos brazos controlado con realidad virtual

Investigadores del Grupo de Robótica y Visión Artificial del ITAP, en la Escuela de Ingenierías Industriales de la UVa, han diseñado un sistema que permite manejar un robot equipado con dos brazos y un mecanismo de agarre de alta precisión mediante realidad virtual y aumentada. El trabajo, que forma parte de la tesis doctoral de Miguel García Gómez, ha sido seleccionado como ‘Artículo del mes’ por Kinova Robotics. La idea es que cualquier cuidador o familiar pueda usarlo sin conocimientos técnicos.

Una de las opciones probadas consiste en que el usuario apunte hacia un objeto en el entorno virtual, de forma similar a como se apunta con una pistola. El robot interpreta esa señal y, gracias a un algoritmo propio, calcula la distancia y la profundidad para dirigirse automáticamente hacia el objeto e iniciar el agarre, similar a una garra robótica capaz de reorientar objetos. Los investigadores probaron el sistema con 20 personas y concluyeron que la realidad virtual era la alternativa más sencilla e intuitiva.

El desarrollo se prolongó durante unos dos años, desde los primeros ensayos con un robot de menor tamaño hasta alcanzar el actual sistema de teleoperación. Según los responsables, uno de los mayores retos fue integrar todos los componentes de la plataforma robótica y hacerlos compatibles con las gafas de realidad virtual. El proyecto cuenta con el respaldo de la Agencia Estatal de Investigación y colaboraciones con CARTIF y las fundaciones Intras y ASPRODES.

Robot asistencial para personas mayores

Cruz Roja reúne en A Coruña robots sociales para combatir la soledad

En paralelo, Cruz Roja ha celebrado en A Coruña una jornada bajo el título ‘Tecnología inclusiva contra la soledad’, en la que más de 70 expertos y profesionales han analizado cómo la robótica social, la inteligencia artificial y otras herramientas digitales pueden ayudar a prevenir y paliar el aislamiento de las personas mayores. El encuentro incluyó un café experiencial con robots humanoides y sociales con los que los asistentes pudieron interactuar.

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Entre los dispositivos presentados había desde humanoides capaces de reconocer emociones, como Pepper, hasta perros robot impulsados por IA, como Max o Aibo, pasando por Lovot, que crea un vínculo afectivo, o ‘Paquito’, un robot de 44 kilos capaz de levantar a una persona de la cama y acomodarla en una silla de ruedas. Estos modelos están orientados a mayores de 65 años que sufren soledad no deseada y ya se prueban en residencias del País Vasco.

La responsable de la Unidad de Innovación de Cruz Roja en Galicia, Trini de Lorenzo, explicó que el objetivo es avanzar hacia una «tecnología humanitaria». La organización insiste en que estas herramientas pueden complementar la atención humana, pero nunca sustituirla. También se debatió sobre ética, límites de la IA y usos adecuados de las nuevas tecnologías.

Robots sociales para mayores

Retos pendientes: precio, ética y cocreación

A pesar de los avances, la implantación de robots en los domicilios se enfrenta a obstáculos importantes. Uno de los más señalados es el precio. «Los costes ahora mismo de la robótica son muy elevados», reconocía De Lorenzo, que abogaba por «democratizar la tecnología» para que no genere nuevas desigualdades. El acceso económico sigue siendo una barrera para muchas familias.

Otro de los conceptos destacados fue el de la cocreación. Desde Cruz Roja defienden que las personas que finalmente utilizarán estas herramientas deben participar desde las primeras fases de su desarrollo. «Hay que trabajar en la cocreación desde el principio y escuchar a las personas que serán beneficiarias», sostenía la responsable. Equipos multidisciplinares que incluyan a desarrolladores, profesionales sociosanitarios y usuarios son la clave.

La jornada también sirvió para recordar que la tecnología lleva décadas presente en la atención a mayores, como demuestra la teleasistencia, y que ahora la IA y la robótica abren nuevas posibilidades. El reto será determinar hasta dónde pueden llegar y cómo utilizarlas sin perder el componente humano. El Centro Multicanal de Acompañamiento en la Soledad de Cruz Roja en Galicia, financiado con fondos NextGenerationEU, es un ejemplo de ese enfoque.

Robótica asistencial para mayores

La robótica para mayores avanza en España con proyectos como el robot teleoperado de la UVa y las iniciativas de Cruz Roja para combatir la soledad. Los expertos coinciden en que estas tecnologías deben ser accesibles, éticas y complementarias a la atención humana. El camino está lleno de retos, pero también de oportunidades para mejorar la autonomía y el bienestar de la tercera edad. El equilibrio entre innovación y trato humano marcará el futuro de estas soluciones.


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